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El venezolano Rubén Limardo ganó la medalla de oro en la final de espada del torneo de esgrima de Londres-2012 al vencer al noruego Bartosz Piasecki por 15 toques a 10, que representa para su país la segunda presea dorada de la historia en Juegos Olímpicos.
El primer round se saldó 4-3 a favor del D'Artagnan venezolano, en el segundo tomó la iniciativa en ataque con fulminantes pases y velocidad de piernas para sellarlo 8-3, mientras que en el tercero sólo tuvo que disponer de una fuerte defensa y tres efectivos toques para reclamar el oro pese a perderlo 4-3.
"Yo había visualizado esta medalla, había llegado a los Juegos decidido con ser campeón olímpico, no me interesaba otra cosa más, no quería irme en las primeras rondas, tenía que ser campeón y lo logré.
Es el sueño de niño hecho realidad", dijo Limardo, dedicando su proeza a su fallecida madre.
"Me dejó hace dos años, pero así es la vida, todos vamos por el mismo camino, ella desde el cielo debe estar celebrando lo que hizo hoy su hijo", agregó con la voz entrecortada.
Para llegar a la final, el zurdo Limardo derrotó en las semifinales al estadounidense Seth Kelsey por 6-5, en cuartos de final al actual campeón mundial, el italiano Paolo Pizzo, por 15-12, al suizo Max Heinzer por 15-11 en segunda ronda y en primera al egipcio Ayman Feyez por 15-13.
"Todos los combates tuvieron mucha dificultad, nadie regala nada en unos Juegos, aunque creo que el noruego, con el que nos conocemos desde hace mucho tiempo, tomó la final como relajado, ya tenía segura una medalla, pero yo no, yo quería ganar mis cinco combates para llevarme la medalla que siempre había querido", comentó sobre su presentación en la cita londinense.
El mosquetero venezolano, próximo al cumplir 27 años, se dio por anticipado el mejor de los regalos en su segunda participación en Juegos Olímpicos tras su debut en Pekín-2008 y donde terminó en el vigésimo tercer lugar.
"¡Qué más le puedo pedir a la vida! Ya tengo lo que quería, las cosas que uno pasa para lograr este sueño, todo el sacrificio que se hizo y ahora no veo el día para llegar a Venezuela y hacer una buena rumba para celebrar mi cumpleaños", puntualizó en medio de risas y fundiéndose en un abrazo con su entrenador, su tío Ruperto Gascón.
En los Juegos de Ciudad de México-1968, Venezuela había conquistado la que era su única medalla de oro olímpica gracias a los puños del boxeador Francisco 'Morochito' Rodríguez.
La dorada de Limardo también significa la segunda para América latina en la disciplina, un siglo y 12 años después de la hazaña del cubano Ramón Fonst, monarca también con la espada en los Juegos de París-1900, donde se convirtió en el primer latinoamericano que ganó una presea en Juegos Olímpicos.
Considerado por la Federación Internacional de la disciplina como uno de los 15 mejores exponentes con la espada, Limardo, nacido en Ciudad Bolívar, estuvo acompañado desde las tribunas por un nutrido y bullicioso grupo de compatriotas que lucían banderas de ese país y gritaban insistentemente "¡Arriba Venezuela!".
El surcoreano Jung Jinsun obtuvo la medalla de bronce tras derrotar al estadounidense Seth Kelsey por 12-11.