“Desde ya pienso en Tokio": Mariana Pajón

La bicampeona olímpica hace un balance del año y afirma que, tras tomarse un descanso, iniciará su preparación hacia los Olímpicos de 2020.

 Mariana Pajón, en su pista de Medellín.  / Cortesía Red Bull
Mariana Pajón, en su pista de Medellín. / Cortesía Red Bull

ás de dos meses han pasado desde que Mariana Pajón se convirtió en bicampeona olímpica. Aquel día oyó el himno de Colombia subida en lo más alto del podio y se emocionó hasta las lágrimas, tras haber ganado la prueba de BMX femenina en el parque Deodoro, de Río de Janeiro. Desde esa competencia se ha tomado una pausa y se ha dedicado a estar en familia y a disfrutar junto a su futuro esposo, el francés Vincent Pelluard, en Europa. Claro que es difícil de olvidar lo vivido este año y por eso la paisa de 23 años recuerda sus mejores momentos.

¿Cómo han sido estos días después de Río?

Ha sido una locura, llegar a tu país, el recibimiento de la gente, los medios, muchos eventos. Ahora se vienen los reconocimientos, que también será algo especial. He compartido con mi familia, he estado con ellos y ahora disfruto de los viajes.

Es la primera colombiana en ganar dos medallas de oro en unos olímpicos. ¿Qué significa eso para usted?

El deporte colombiano está pasando por un muy buen momento. Saber que tenemos tres medallas de oro convencionales y dos paralímpicas, saber que somos potencia y que nos ven diferente, es muy motivante. Colombia ya está en el mapa del deporte olímpico y el futuro será mucho mejor.

¿Qué de parecido tuvo el mundial que ganó en Medellín y el triunfo en Río de Janeiro?

Cuando decidí correr el mundial lesionada y sin nivel, lo hice porque era mi ciudad. Sabíamos que en Río iba a ser muy parecido el ambiente, con la presión de ganar, por la cantidad de gente apoyándome. Si había ganado en mi casa, en Río lo podría volver a hacer.

Con cuatro años más de experiencia, ¿cómo fue volver a la Villa, compartir con todos los atletas?

Viajamos como selección, estamos muy unidos, pero a la vez somos muy abiertos y compartimos con los otros. Mi vecina era Caterine Ibargüen, hablaba con ella. Luego uno llega de entrenar y va a fisioterapia y se encuentra con medallistas, que ya andan con su presea en el pecho. Así que eso lo motiva mucho a uno. Uno aprende muchísimo de los otros competidores.

En Londres cosió la bandera de Colombia en su uniforme como un ritual. ¿En Río hizo algo nuevo?

Hace cuatro años tenía un pantalón normal, así que me tocaba ponerle algo de Colombia. Casi no lo coso, pero un día antes, con nervios y todo, lo hice. Afortunadamente para Río ya contamos con el apoyo de empresas que nos dieron el uniforme completo. A los guantes, un día antes de la prueba de tiempos, le puse unas pepitas doradas, un diseño mío especial y también unas calcomanías de mis marcas en el casco.

¿Qué se le vino a la cabeza en el podio?

En Londres estaba muy joven todavía y muy inmadura profesionalmente. Subí al podio y me cogió de sorpresa. En Río, todo lo había visualizado. La tribuna estaba llena y el himno fue una cosa de locos. Cuando paró el himno, porque fue muy corto, la gente siguió cantando. Espectacular.

¿Una imagen que no se borre de su mente?

Cuando paso la meta y veo: el uno, Mariana Pajón y la medallita de oro al lado. Pensé: “¡Otra vez!”. Me acuerdo viendo la pantalla y también a mi familia como locos, porque tengo familiares en Sao Paulo, así que había muchos.

¿Cómo vio la medalla de Carlos Ramírez?

Yo me quedé ahí en la meta, con algunos medios de comunicación, incluso me estaban entrevistando cuando él salió. Vi que no salió muy bien, pero luego comenzó a hacer magia en la pista y de una manera increíble se pudo ubicar bien. Yo me tenía que ir para cambiarme, pero me quedé ahí hasta que quedaron empatados dos bronces. Luego vi que ganó por una llanta y me emocionó. Él ha trabajado mucho por esto y se lo merece.

¿Ahora qué planes tiene?

Quiero disfrutar lo que está pasando. Correr como campeona olímpica. Ya cerramos un capítulo y ahora comienza una preparación para el ciclo olímpico que viene. Desde ya pienso en Tokio. Estaré corriendo en Europa, Estados Unidos y nuestro país.

Después de dos oros olímpicos, ¿qué la motiva a seguir en competencia?

Más que pasar de primera, lo que más me gusta a mí es sentir esos nervios y esa ansiedad antes de la competencia, saber que estoy en el partidor y que el corazón se me va a salir. Lo voy a seguir haciendo, así haya ganado todo.

¿Cuáles sueños le faltan por cumplir?

Hay varios. Quiero ganar el campeonato europeo. También irme a Asia a ganar, antes de Tokio.

“Poner sí o no en un papel no cambia nada si no cambias tú”. ¿Por qué dijo esa frase?

Por ser figura pública es una gran responsabilidad lanzar una opinión sobre si uno estaba a favor o no del sí. Pero lo que yo quise decir es que si no cambias en tu casa, en tu hogar, quiera lo que quieras poner en un papel, no va a cambiar nada. No es en La Habana, no es en Colombia, no es en ningún lugar, si no cambias tú. El legado que quiero dejar es promover la unidad y que juntos construyamos el país que queremos.