Yo estuve en los podios de “Supermán” en Italia y España

Carlos Arribas, periodista español, vio de cerca las actuaciones de Miguel Ángel López en dos de las tres grandes de la temporada. El ciclista colombiano fue tercero en ambas pruebas.

En 2018, Miguel Ángel López se subió al tercer escalón del podio en el Giro de Italia y la Vuelta a España. / EFE

En su mejilla izquierda, siempre rosada luego de un gran esfuerzo, sobresale una marca de labial rojo, prueba de que unos segundos antes una linda modelo lo besó tan intensamente para que la huella de sus labios perdurara unas cuantas horas. Una sonrisa aparece de manera tímida antes de responder a la obviedad de la pregunta: “Estoy feliz, gracias al gran trabajo del equipo no solo en esta etapa sino a lo largo del Giro es que podemos decir que estamos en el podio. Ya mañana será disfrutar de todo lo que se ha hecho. El sueño se cumple, no solo de estar en el tercer puesto de la general, sino de quedarme con la camiseta a mejor joven de la carrera. Veníamos a luchar por un top 5 y superamos esa meta. Ahora solo resta el paseo por Roma”, dijo Miguel Ángel López tras la etapa veinte del Giro de Italia, luego de jugar al cazador y la presa con el ecuatoriano Richard Carapaz en el ascenso a Cervinia, un pueblo con aire veraniego en el que en cuestión de metros se puede pasar de un verde intenso al blanco de la nieve rodeado por el gris de las rocas, que combinados dan una sensación lúgubre, pero también de tranquilidad.

“Fue una gran batalla con Richard. No podía dejarlo ir, pero tampoco desgastarme en una subida tan fuerte. Me limité a marcarlo y a estar pendiente de cualquier cosa. Puede que no lo haya demostrado, pero venía a tope; él me traía a tope. Aguantamos y por eso ese festejo pequeño al cruzar la meta, porque es un logro para todas las personas que hacen posible nuestro trabajo, para Luis León Sánchez, que es un excelente compañero, y para mi familia en Colombia”.

A la tarde siguiente estaba en el primer podio de su carrera en una de las tres grandes, dejando a un lado su timidez e intercambiando palabras con el británico Chris Froome y el holandés Tom Dumoulin, primero y segundo respectivamente.

“En Italia, López se dedicó a calcar la carrera de Carapaz. Creo que ambos corrieron de una manera que no gusta mucho en Europa, pues se olvidaron por momentos de la grandeza del ciclismo, de los escenarios en los que pudieron brillar y se dedicaron a cuidarse el uno del otro, una especie de deuda pendiente desde sus competencias de juveniles. Eso sí, hay que rescatar y destacar que Miguel Ángel parece fortalecerse de las caídas. La prensa lo acusa de ser torpe por no saber manejarse en los momentos clave y eso le debe dar más coraje a un ciclista que tiene mucha más mentalidad ganadora que su mismo equipo, por más que les dé las gracias a ellos a toda hora. Sí, el Astana no es tan ambicioso como su líder y todavía no se la juega por él a lo grande”, apunta Carlos Arribas, periodista español, uno de los más destacados especialistas en el ciclismo internacional.

La caída en la quinta etapa fue la evidencia de que no importa si hay que terminar, algunas veces, contra el asfalto siempre y cuando el levantarse sea más intenso que el mismo traspié. Ese 27 de junio López hizo de un sueño una realidad tangible, tan real como las gotas de la champaña que le roció Froome en pleno festejo. “Me probé a mí mismo que puedo estar con los mejores, peleando con ellos y venciéndolos. Al final de la primera semana estaba lejos de los tres cajones y hoy uno de ellos es mío. Soy muy consciente de lo que he logrado y de lo que puedo dar más adelante”, dijo el boyacense en lo que fue su cuarta participación en una de las tres pruebas por etapas más importantes del mundo, la primera en la Corsa Rosa (cuarto colombiano en hacerlo luego de Nairo Quintana, Rigoberto Urán y Esteban Chaves).

Este mismo año, en la edición 73 de la Vuelta a España, su otro gran objetivo de la temporada, López se metió en el podio también en la etapa veinte, la más corta de la competencia, pero la más desgastante, con seis premios de montaña en apenas 97 kilómetros. Llegada en alto en la que el ciclista del Astana impuso el paso, fue dejando regados a sus rivales (entre ellos el líder Simon Yates), para cerrar en la cúspide en un duelo cerrado con el local Enric Mas, un corredor más espigado y que en la última curva, muy empinada, le ganó el remate al colombiano, que terminó en el segundo puesto del día.

“Pude mantenerme al nivel que fue pidiendo la carrera y el cuerpo respondió de la mejor manera. Los números del potenciómetro fueron altos y eso me tiene muy contento, pues hice otros dos segundos lugares de etapa (14 y 15) y eso mostró que tenía con qué pelear. Al final aprendes nuevos trucos y eso ayuda en estas pruebas de tres semanas, en las que hay que estar seguro de lo que vas a hacer para no cometer un error. Es un año increíble para mí: dos grandes, dos podios La preparación fue la adecuada; lástima que no se logró la victoria en uno de los días de montaña. Vamos progresando y ahora estoy más motivado para afrontar lo que se viene”, aseguró Miguel Ángel.

“Yo tengo que ser sincero: nosotros estuvimos más pendientes de la pelea entre Simon Yates y el Movistar que de López, pero con el paso de las jornadas tuvimos que hablar de él. Le faltó un poco para quedarse con un gran triunfo, pero se dio el lujo de estar al lado de los grandes, a su ritmo, mirándoles el rostro. Hubo errores, como en la jornada de Lagos de Covadonga, en la que atacó desde muy lejos y no le fue bien, seguramente efecto de una mala planeación, y otros días como en Andorra con esas arremetidas mostrando su talento. Eso fue de lo más bello que hizo en la carrera y creo que por eso se ganó el derecho de estar arriba al final. Luego del Giro y la Vuelta el colombiano se consolidó en la élite, eso sí le falta el brillo para dejar de ser solo un protagonista y pasar a ser un ganador”, concluye Arribas, no sin antes dar una sentencia para 2019: “Si Astana fuera más valeroso e hiciera una buena táctica de seguro él podría pelear por más. Es hora de pensar así, pues el otro año de seguro debutará en el Tour de Francia”.