Yulián Anchico: "No olvido de dónde vengo"

Santa Fe recibirá este martes (7:00 p.m., Fox Sports) al Botafogo por el juego de vuelta de la Copa Sudamericana. La serie está igualada 1-1.

Cuando llegó a Santa Fe en 2008 Yulián Anchico decidió raparse y dejar a un lado su melena que había lucido durante cinco años en el Deportes Tolima o en el Mundial Sub-20 de Emiratos Árabes en 2003 con la selección. “Quería dar la impresión de ser un nuevo jugador, marcar un nuevo camino”, dice el cucuteño de 27 años.

Y tras volver hace unos meses al cuadro albirrojo, luego de su paso por el Pachuca mexicano el semestre pasado, dijo ser el mismo que logró el título de la Copa Colombia en 2009. “No he cambiado en nada. Sigo siendo el mismo gran trabajador”, asegura Anchico, quien hoy seguramente será titular en El Campín ante Botafogo, en el juego de vuelta de la Copa Sudamericana.

¿Llegan más motivados al juego de hoy tras el triunfo del viernes en Cúcuta por Liga?

Estamos mostrando un buen nivel. Conseguimos una victoria en Cúcuta que era difícil. Claro, de nada servirá si no ganamos el próximo juego de Liga o el de hoy, que es más importante.

¿El empate en Brasil los deja bien parados?

No tenemos ninguna ventaja, será un partido aparte. El 1-1 no nos garantiza nada. Lo único que tendremos a favor será la altura. Esperemos sacarle provecho, así como a que tendremos a mucha gente apoyándonos hoy.

Hace un año Santa Fe quedó en el camino en esta misma ronda al perder con Mineiro...

Fue un partido duro. Teníamos que ganar por dos goles y no pudimos. Y nosotros contábamos con un equipo bueno. Aunque la altura sea un factor determinante, hay jugadores preparados como los del Mineiro. Pero ahora integramos otro plantel. Sería ilógico comparar las dos plantillas. Esperemos que esta vez sí podamos acceder a cuartos de final.

¿Cómo lo recibieron en el equipo luego de jugar seis meses en el Pachuca mexicano?

En el tiempo que estuve acá hice buena relación con los compañeros y por eso me recibieron muy bien, al igual que el presidente (César Pastrana). Eso ha hecho que me adapte rápido.

¿Cómo le fue en el fútbol manito?

Muy bien. Mi rendimiento, al principio, fue excelente. Después no logramos conseguir resultados y cambiaron al técnico. Luego hubo rumores de que le interesaba a otros clubes y eso influyó en que al final me marchara. Pero fue una oportunidad maravillosa.

¿Cómo la pasaba con Miguel Calero y Franco Arizala, compañeros en el club?

Muy bien. Miguel es una muy buena persona, un gran profesional. Es un grande. Me hubiera gustado mucho haber estado en su retiro, pero lo felicité por intermedio de un buen compañero que dejé, Juan Carlos Rojas, de mi misma edad, muy parecido a mí.

Su primer club en el exterior

Su compañero en la selección de Colombia Dayro Moreno reside en San Diego (en Estados Unidos) y cruza la frontera, acompañado de un cuerpo de seguridad, para los partidos con su equipo, el Tijuana. “Yo, en cambio, tuve la suerte de llegar a una ciudad más tranquila, sin esa guerra que azota a esa zona donde vive Dayro. En Pachuca no se ve esa violencia”, asegura Anchico, quien dice haber disfrutado de la idiosincrasia de este país y, sobre todo, de su gastronomía.

¿Qué fue lo que más le gustó de la cultura de ese país?

El fútbol te permite conocer muchos países. México fue muy especial. Me encanta cocinar y la gastronomía de allá es muy extensa, entonces todos los días me ponía a inventar cosas diferentes para sorprender a mi esposa y a mi hijo. Hice algunas cositas buenas que ahora preparo acá.

¿Y la música?

En el mundo no se conoce toda la música que hay allá. Nuestros artistas, en cambio, se escuchan por todo lado. Me gustaba la de allá, pero soy colombiano: salsero 100% y siempre trataba de escucharla, al menos en mi casa.

¿Se le pegó el acento mexicano?

No, nunca. Siempre lo tuve en cuenta, y no dejé que me cambiara. No pasó, menos mal.

¿Entonces no hay nada diferente en usted?

Creo que soy el mismo de siempre. El trabajador, una buena persona ante todo. No olvido de dónde vengo. En la vida sólo he cambiado físicamente. Por ejemplo, cuando llegué a Santa Fe (2008) decidí cortarme la melena y quedarme rapado. Todo eso, al igual que quitarme los bráckets, significaba empezar de otra forma en Santa Fe y creo que se hicieron cosas importantes.

¿Y las que faltaron?

La idea es conseguirlas también. Ahora es un grupo diferente, pero las ganas son las mismas. Todos estamos unidos. Esperamos sacar el resultado hoy y pasar de ronda.

¿Fue positivo el cambio de técnico?

Teníamos que seguir adelante y creo que todos hemos estado dispuestos. No sé qué pasó con el profe Boyacá, y nunca me ha gustado opinar sobre esos temas. La idea es sacar resultados.