Activistas demandan a Noruega por exploración petrolera en el Ártico

Ese país entregó 10 licencias de exploración en el mar de Barents en 2016 a Statoil ASA, Lundin Petroleum AB, Chevron Corp. y otras. Este sería el primer litigio de su tipo en esa nación.

Imagen de referencia de oleoductos en el círculo ártico. Bloomberg News.

Un grupo de activistas tratará de frenar la exploración de petróleo de Noruega en el Ártico y obligará al país a defenderse en el primer litigio de su tipo.

Greenpeace y un grupo noruego, Nature and Youth, afirman que la decisión de Noruega de otorgar 10 licencias de exploración en el mar de Barents –en 2016, a Statoil ASA, Lundin Petroleum AB, Chevron Corp. y otras– viola la Constitución del país. Perforar en esas zonas, que incluyen nuevas áreas en la frontera con las aguas rusas, es incompatible con el compromiso de Noruega de combatir el cambio climático según el acuerdo de París de 2015 y presenta una amenaza para el medio ambiente, sostienen los demandantes.

El Gobierno noruego afirma que los demandantes malinterpretan la ley, o al menos su intención. Representantes de ambas partes se reunirán en el tribunal en Oslo el martes.

La demanda es la primera de su especie en Noruega, pero forma parte de una tendencia global en auge de demandar a Gobiernos y empresas por no cumplir en materia de cambio del clima. Aunque los expertos dudan de que esta demanda en particular tenga éxito, podría allanar el camino para más litigios.

La batalla también obligará a Noruega a enfrentar su dualidad como país que busca promover políticas ecológicas y al mismo tiempo depende de los combustibles fósiles para crecer económicamente. Noruega está tratando de depender menos del petróleo y el gas, pero sigue siendo la productora más grande de Europa Occidental.

“Veremos más cosas como estas, en Noruega y otros países”, dijo en entrevista telefónica Catherine Banet, profesora asociada de la Universidad de Oslo. “Sin duda es interesante: aborda un problema que afecta a muchos y apunta directo al dilema de la política petrolera y energética de Noruega”.

Primer desafío

La demanda constituye la primera prueba de un artículo agregado en 2014 a la constitución noruega para garantizar el derecho a un medio ambiente sano, productivo y diverso y que se administren los recursos naturales de forma tal que se proteja ese derecho para las generaciones futuras. El caso también es el primero que desafía la actividad de petróleo y gas con base en el acuerdo de París, según Greenpeace.

Noruega impulsa la exploración en Barents, que podría contener la mitad de las reservas no descubiertas de petróleo y gas del país, para crear un nuevo centro productor en tanto baja la producción del mar del Norte. El Gobierno afirma que la interpretación del artículo 112 hecha por los demandantes es demasiado amplia y rechaza las acusaciones de insuficiencias procedimentales. La responsabilidad por las emisiones de gas de efecto invernadero recae sobre el consumidor de combustibles fósiles, no sobre su productor, dijo el Fiscal General en documentos presentados ante el tribunal. Lo que es más importante, fallar a favor de los demandantes acarrearía consecuencias que se extenderían mucho más allá de los proyectos petroleros en las aguas del Ártico, dijeron abogados del Gobierno.

Escultura de hielo

Este lunes, grupos ambientales descubrieron una estatua de hielo con la inscripción “Artículo 112” a unos pocos metros de la entrada del a Corte de Distrito de Oslo, donde permanecerá mientras dure el juicio.

“Si ganamos, obviamente tendrá grandes consecuencias –tan grandes que algunos han dicho que la causa no puede prosperar–“, dijo a la prensa a la puerta de la corte Truls Gulowsen, jefe de Greenpeace en Noruega. “Esperamos ganar”.

Tanto Banet como Oystein Jensen, investigador sénior del Instituto Fridtjof Nansen, dijeron que a los demandantes les costaría ganar el caso.

“Igual es importante”, dijo Jensen. “De todos modos, el problema del clima no se puede solucionar en un tribunal. Exige una solución política”.

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