El arte, una de sus pasiones

Adiós a Vicente Casas Sanz de Santamaría

A sus 78 años, murió el reconocido empresario bogotano, pionero del cultivo de palma africana. Familiares lo recuerdan por su humor e inteligencia.

Vicente Casas Sanz de Santamaría:1939-2017.Cortesía - Semana.

Sus familiares y amigos recuerdan a Vicente Casas Sanz de Santamaría por su elegante y certero humor, por su talento en los negocios y por su refinado gusto artístico y musical (fan del jazz y de Sinatra). Entre otras cosas, por esto lamentan que muriera en la mañana de este martes a los 78 años. El empresario nació en Bogotá el 28 de febrero de 1939.

Una de sus grandes pasiones era el arte; en especial, apreciaba a los artistas colombianos. En su casa reposa, en un lugar destacado, un cuadro de Jesús María Zamora. Además, en 2015, reunió una selección de 72 piezas de colecciones privadas que se exhibieron por cinco días en la Fundación Cardioinfantil, una entidad de la que fue miembro de la junta directiva.

“Cuando iba a la Cardioinfantil todos lo saludaban ‘hola, doctor Vicente’. Tal era el recibimiento que un día le dije que el único favor que le pedía era que no me operara. Gran parte del éxito y reconocimiento que tiene la Fundación se debe a la intuición para los negocios y orden que tenía Vicente y que imprimió desde la junta directiva”, explicó Julio Durán Casas, su sobrino.

En efecto, Sanz de Santamaría fue un reconocido empresario: fundó la firma comisionista de bolsa Durán Casas, también representó franquicias de licores y varias compañías automotrices. Además, fue uno de los pioneros de los cultivos de palma africana en los Llanos Orientales y también fue uno de los pocos que entendió las propiedades climatológicas de la zona como una oportunidad para desarrollar este negocio en Colombia.

Lo que más recuerdan los familiares de Sanz de Santamaría era su tejido humano: “Uno puede medir la inteligencia de una persona a través de su humor, y él tenía uno muy fino y sarcástico. Le gustaba gozar la vida: jugaba golf, pero no creo que fuera principalmente por el deporte, sino por pasar tiempo con sus amigos. También era capaz de apostarle a cualquier equipo. Con eso conseguía mamarle gallo a alguien”, en palabras de Durán Casas.

Y agrega: “Creo que el que más va a lamentar la muerte de Vicente es su celular. A él llegaban desde las pequeñas llamadas cotidianas, de personajes como Gabriel García Márquez. Además, solía asesorar a reconocidos políticos, entre ellos presidentes. Cuando lo operaron, hace 20 años, César Gaviria le mandó flores. Pero, pese a ser tan reconocido, incluso en el mundo empresarial, no le gustaba salir en fotos. Aunque era evidente su elegancia, no era vanidoso”.

Sus familiares recordarán a Vicente Casas Sanz de Santamaría como “una moneda única e irrepetible”.

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