Fondo Monetario Internacional estudia cómo duplicar su capital

En este sentido analizará de qué forma dará representación a los países conforme a su peso económico.

El Fondo Monetario Internacional analiza este viernes la duplicación de su capital, propuesta por el G20, y la distribución del derecho a voto entre los Estado miembros, dos cambios descritos como históricos por el director general Dominique Strauss-Kahn.

El FMI debe escribir un nueva página de la larga y tortuosa saga de su reforma, pensando en aumentar sus recursos y en darle representación a los países conforme su peso económico.

Para describir la importancia de este paso, Strauss-Kahn habló de "una decisión histórica que restaure la plena legitimidad de la institución", tras el acuerdo alcanzado por los ministros de Finanzas y bancos centrales de los países ricos y emergentes del G20 el 23 de octubre pasado.

"Habrá otras reformas. Pero sin duda hoy hemos terminado un debate que ocupó los titulares durante décadas", agregó Strauss-Kahn después de la reunión en Gyeongju (Corea del Sur).

El consejo de administración, conformado por 24 de los países miembros, denominó a su programa oficial del viernes como "La reforma de cuotas y la gobernanza del FMI: elementos de un acuerdo." Las cuotas son las contribuciones de los 187 Estados miembros para el capital del FMI. El capital se debe duplicar a unos 750.000 millones de dólares, resolvió el G20.

Y tras el término de "gobernanza" se ocultan los cambios en la repartición del poder en el seno del organismo multilateral, en particular su consejo de administración.

A su llegada a Washington en 2007, Strauss-Kahn había tenido como prioridad la conclusión del prolongado debate sobre la nueva distribución de cuotas.

Cuando se adoptó formalmente por los Estados miembros en abril de 2008, el dirigente saludó ese paso como "el comienzo de la nueva legitimidad del Fondo".

Sin embargo esta reforma todavía no se ha implementado por la falta de ratificaciones suficientes de los miembros. El FMI ha estado sobrerrepresentado por los países europeos, herencia del final de la Segunda Guerra Mundial.

La reforma de 2010 está pensada para poner punto final a ello. Uno de los aspectos más importantes es el reemplazo del "G5" del FMI por un "G10".

El grupo de cinco países con un asiento en el consejo (Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia y Reino Unido) debe incluir a otros cinco: China, Italia, Brasil, India y Rusia.

Los otros 177 países deberán compartir otros 14 asientos. China debe pasar del sexto al tercer país con derecho a voto.

Por otra parte, los europeos aceptaron abandonar dos de los nueve asientos que controlan, tras realizar "un gran esfuerzo", según Strauss-Kahn.

Para que estas reformas entren en vigor, deberán pasar por un largo proceso que requiere de las ratificaciones parlamentarias, incluso de los países más hostiles sobre la preponderancia europea.

El G20 se comprometió a "trabajar para que esto sea completado en la reunión anual de 2012", que coincide con el fin del mandato de Strauss-Kahn, en octubre de ese año.