Alza de expectativas de inflación preocupa a algunos codirectores del Emisor

Pero la decisión del último recorte no fue unánime, algunos de los codirectores prefirieron dejarlas inalteradas.

Las expectativas de inflación a mediano y largo plazo en Colombia registraron un aumento en el último mes, que de persistir exigirían una reacción de política monetaria, estimaron algunos codirectores del Banco Central, de acuerdo con las minutas del emisor publicadas el viernes.

Para los analistas, los comentarios indican que el Banco Central mostrará una mayor cautela en sus medidas de política monetaria para evitar un desborde de la inflación que ponga en riesgo sus futuras metas de precios para los próximos años, como ocurrió en 2007 y el 2008.

En la reunión del pasado 19 de junio, el Banco Central recortó en 50 puntos base a un mínimo histórico de 4,5 por ciento su principal tasa de interés de referencia, al tiempo que anunció que no preveía más reducciones de la tasa en el futuro cercano.

Pero la decisión de la magnitud del recorte no fue unánime, según las minutas de ese encuentro, que revelaron que algunos de los codirectores prefirieron dejar inalterada la tasa de interés o recortarla en 25 puntos base.

Para ese grupo de codirectores, la economía colombiana no sufre de una crisis financiera que justifique, como en otros países, medidas extremas de política monetaria y tasas de interés "anormalmente bajas".

Con el recorte acumulado de 550 puntos base en la tasa del banco emisor iniciado en diciembre, el tipo se ubica en términos reales bajos, si se tiene en cuenta que la inflación en los últimos 12 meses hasta mayo se situó en un 4,77 por ciento, en busca de estimular la recuperación de la economía, que según el Gobierno crecería un 0,5 por ciento este año.

Balance de riesgos

De acuerdo con el documento, dado el peso que tiene la crisis global sobre la desaceleración del crecimiento en el país, menores tasas de interés probablemente no tengan un efecto positivo importante sobre la actividad productiva.

"Adicionalmente, las expectativas de inflación de mediano y largo plazo registraron en el último mes un incremento que, de ser persistente, exigiría una reacción de política monetaria", aseguraron las minutas.

Incluso los codirectores que votaron por el recorte de 50 puntos básicos resaltaron que parte de la reducción de la inflación es el resultado de un choque temporal en los precios de los alimentos.

La crisis económica obligó al Banco Central a un cambio en su visión del balance de riesgos, inclinándose a concentrarse más en la recuperación de la economía, aprovechando la desaceleración de la inflación.

"Es fundamental porque están hablando no de las expectativas para este año, sino para 2010", dijo Germán Verdugo, gerente de investigaciones económicas de la correduría Correval, quien opinó que no se necesitarían medidas expansivas adicionales, aunque ve un alza de tasas hacia finales del primer trimestre de 2010.

Pese a que el Banco Central no ha fijado aún su objetivo de inflación puntual para 2010, estableció un rango meta de largo plazo de entre 2 y 4 por ciento. Para 2009, el emisor estableció como meta un rango de entre 4,5 y 5,5 por ciento, que analistas creen que cumplirá después del fracaso de los últimos dos años.

"La bajada de la inflación este año no es un tema de política, es un tema de demanda, y en la medida que la economía se reactive y eso se traslade a mejores condiciones laborales, el incremento del consumo puede generar presiones alcistas en la inflación", opinó Adriana Botero, analista de la firma Acciones y Valores.

El ministro de Hacienda, Oscar Iván Zuluaga, dijo en Chile que los futuros movimientos de política monetaria dependerán de las condiciones de la economía. "En cada mes habrá que evaluar muy bien cuáles son las señales de mercado que permitan afianzar esa posición expresada en la última reunión de la Junta del Banco", aseguró Zuluaga, quien hace parte del directorio de siete miembros.

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