Crisis económica amenaza reducción de pobreza y hambre en Latinoamérica

La crisis alimentaria socavará también los avances en disminución de niños menores de cinco años con malnutrición.

América Latina y el Caribe están por el buen camino para alcanzar ciertos Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) antes de la fecha límite de 2015, pero la crisis económica amenaza lo conseguido en la reducción de la pobreza y el combate del hambre, según un informe presentado hoy por la ONU.

Gracias al crecimiento económico de la última década, la región consiguió avanzar en la lucha contra la pobreza extrema entre 1999 a 2005, periodo en el que las personas con menos de 1,25 dólares por día para sobrevivir pasaron del 11 al 8 por ciento de la población.

Sin embargo, el informe revela que hay áreas en las que ya se evidencia el impacto de la recesión mundial y se cree que para finales de 2009 el número de personas viviendo en la pobreza extrema será mayor que el previsto antes de la crisis.

"Esto podría acabar con las tendencias positivas observadas en la región", advirtió la ONU.

Sin embargo, el progreso en el combate de la pobreza no ha sido lo suficientemente rápido y aún en el supuesto de que no se registrara una desaceleración -lo que parece poco probable debido a la crisis económica- es difícil que América Latina y el Caribe logren rebajar a la mitad la pobreza en 2015 con respecto a la que había en 1990.

Prueba de esto es que la tendencia de erradicación del hambre que se inició a principios de los noventa (la proporción de personas en situación de hambre pasó del 12 al 8 por ciento en 2006) "se interrumpió en 2008 por el aumento de los precios de los alimentos".

Datos muy recientes de la Organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO), que no pudieron ser incluidos en el informe, cifran el número actual de personas que padecen de hambre en 53 millones (un 13 por ciento más con respecto a 2008).

La crisis alimentaria, provocada por el alza de los alimentos básicos en los mercados internacionales, probablemente socavará también los avances registrados en la disminución de niños menores de cinco años con malnutrición.

Si todo hubiese continuado como en los últimos años, la región habría logrado rebajar a la mitad la proporción de niños con peso insuficiente.

La educación es el área en que se han realizado "avances impresionantes", según los técnicos de la ONU, con un 95 por ciento de niños matriculados en el nivel primario.

El desafío pendiente es "llegar a los niños que todavía no van a la escuela".

Por otra parte, el informe pone al descubierto que el empleo de las mujeres enfrenta nuevos obstáculos, puesto que ellas podrían resultar más afectadas que los hombres por el desempleo generado por la crisis económica mundial.

Del lado positivo, "la región ha alcanzado la meta de la paridad de género en educación y tiene el porcentaje más elevado de mujeres en empleos remunerados fuera de la agricultura", después de los ex países de la órbita soviética.

La región ha logrado reducir el índice de mortalidad de menores de cinco años "y sigue por buen camino para reducir en dos tercios el índice de mortalidad para el 2015".

Ese índice descendió de 54 muertes por cada 1.000 nacimientos de bebés vivos en 1990 a 24 muertes en 2007.

En América Latina y el Caribe, la mortalidad materna es moderada, pero el progreso entre 1990 y 2005 fue lento, aunque "resulta alentador que el acceso a la atención prenatal haya aumentado significativamente en el mismo periodo, con un 83 por ciento de mujeres con acceso a, al menos, cuatro visitas prenatales durante el embarazo.

Una nota negativa es que la región tiene una elevada tasa de fertilidad de adolescentes.

El número de nacimientos por cada 1.000 mujeres de edades entre los 15 y 19 años es el segundo más elevado entre todas las regiones en desarrollo, después del África subsahariana.

 

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