Impuesto de guerra busca compensar recaudo tributario

El gasto en defensa creció continuamente a tasas altas en términos reales entre 1990 y 2008.

Se requiere mantener el impuesto al patrimonio no para aumentar el gasto en defensa sino para compensar un mal rendimiento esperado del recaudo tributario general, como consecuencia de la recesión y los múltiples privilegios tributarios otorgados en los últimos años, considera Fedesarrollo.

Precisa el informe que "el Gobierno recortó fuertemente sus proyecciones de los ingresos tributarios en el mfmp (Marco Fiscal de Mediano Plazo) 2009 y prevé un crecimiento de 1.5% este año y una caída de 1,2% en 2010".

Recuerda el informe que el gasto en defensa creció continuamente a tasas altas en términos reales entre 1990 y 2008. Sin embargo, aumentó como porcentaje del pib (producto interno bruto) solamente hasta 2003, pasó del 2,2% a principios de los 90 a 5,1%.

Dice el estudio que desde entonces, el gasto se ha mantenido alrededor del 5,2% del pib. Considera Fedesarrollo que este gasto "se abría podido financiar con el aumento excepcional de recaudos que tuvo lugar gracias al boom, sin haber tenido que recurrir a impuestos extraordinarios o desplazando otros gastos".

Recuerda el informe que el presupuesto de defensa se mantuvo constante entre el 13 y 14% del presupuesto total entre 2002 y 2007, aumentando apenas a 15,6% en 2008 y a 15% en 2009.

Por ello, Fedesarrollo considera que "se requiere mantener el impuesto al patrimonio, o establecer un sustituto, no para aumentar el gasto en defensa (ya que se proyecta con un crecimiento muy bajo), sino para compensar un mal rendimiento esperado del recaudo tributario general, como consecuencia de la recesión y los múltiples privilegios tributarios otorgados en los últimos años".

Tributo permanente

El informe de Fedesarrollo considera que un impuesto permanente al patrimonio líquido de las empresas se constituye un desincentivo a la inversión, que ha estado más que compensado en los últimos años con una generosa deducción a la reinversión de utilidades y, para algunos privilegiados, con la reducción de tasas a través del nuevo régimen de zonas francas.

Tiene sentido como lo han propuesto algunos representantes del sector privado no renovar el impuesto al patrimonio de las empresas, pero al mismo tiempo eliminar estos otros beneficios a la inversión y reducir la tasa general del impuesto a las empresas, propone el informe de Fedesarrollo.

Además estima que un aumento del IVA, que eventualmente será necesaria, se debe reservar para compensar la eliminación de los parafiscales y del cuatro por mil "no se debería malgastar como sustituto a un impuesto al patrimonio neto de las personas naturales".

Anif y Fedesarrollo coinciden en que se requiere de un nuevo planteamiento en el impuesto a las ventas y a la renta para compensar la eliminación de algunas cargas tributarias, que ya han cumplido su ciclo.

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