Autos impulsan ventas minoristas de EE.UU.

Inventarios de negocios caen en mayo por noveno mes.

Un salto en las ventas de autos y gasolina impulsó las ventas minoristas de Estados Unidos en junio, mientras que una medida de inflación trepó al doble de lo esperado, fortaleciendo las esperanzas de que la economía finalmente avanza hacia una modesta recuperación.

Datos del Departamento de Comercio mostraron el martes que las ventas de los minoristas de Estados Unidos subieron un 0,6 por ciento en junio frente al mes anterior, excediendo las expectativas de los analistas de un alza de 0,4 por ciento.

No obstante, fuera de los autos y de las estaciones de gasolina, las ventas fueron decepcionantes, sugiriendo que los consumidores se mantiene alejados del gasto discrecional pese a los indicios de que la recesión estaría llegando a su fin.

Un informe separado del Departamento de Trabajo mostró que los precios al productor treparon a un 1,8 por ciento el mes pasado, superando ampliamente los pronósticos de un alza de 0,9 por ciento.

Otro dato del martes mostró que los inventarios empresariales cayeron en mayo por noveno mes consecutivo, presionados por una intensa baja en las existencias disponibles de vehículos a motor y partes.

Los índices de acciones estadounidenses subieron ligeramente mientras que los precios de la deuda del Gobierno ampliaron sus pérdidas. El euro mantuvo sus ganancias contra el dólar, pero el billete verde extendía su avance contra el yen.

La atención de los inversionistas se centraba en las ganancias trimestrales del banco de inversión Goldman Sachs Group Inc, que fueron mucho más sólidas de lo previsto. Excluyendo autos y partes que registraron un alza de 2,3 por ciento, las ventas minoristas subieron un moderado 0,3 por ciento, debajo de las expectativas de analistas de un avance de 0,5 por ciento. "No son datos pésimos, pero claramente no hay una gran aceleración", dijo Keith Hembre, economista jefe de First American Funds en Minneapolis.

"Eso refleja la continua debilidad en los niveles de ingresos. Parece que las ventas de gasolina y vehículos fueron los principales conductores, representando casi todo el incremento general", añadió Hembre. Las estaciones de gasolina mostraron fuertes ganancias, ayudadas por alzas de los precios.

El precio promedio por galón de gasolina subió a 2,68 dólares en junio desde 2,32 dólares en mayo, según datos del Gobierno. Excluyendo autos y gasolina, las ventas minoristas bajaron un 0,2 por ciento, el cuarto declive mensual consecutivo. Las tiendas por departamento y los restaurantes estuvieron entre los más rezagados.

Sentimiento inflacionario

El Departamento de Trabajo dijo que el Indice de Precios al Productor, o precios pagados a las puertas de fábricas y granjas de Estados Unidos, registró su mayor incremento desde noviembre del 2007.

Los precios subyacentes, que eliminan los costos volátiles de alimentos y energía, subieron un 0,5 por ciento, más de lo esperado, impulsados por la venta de autos y camiones. Los analistas consultados por Reuters esperaban un incremento de 0,1 por ciento en este sector de los precios al productor.

Los precios de la energía subieron un 6,6 por ciento y los costos de la gasolina se elevaron un 18,5 por ciento. Ambos incrementos representan el mayor aumento desde noviembre del 2007.

Una débil economía sumada a la presión inflacionaria normalmente se considera una peligrosa mezcla de estanflación, pero los economistas ven pocas razones para inquietarse por las presiones sobre los precios cuando hay tanta holgura en la economía.

El desempleo es alto y probablemente tienda a seguir subiendo, lo que deja a los salarios bajo revisión. Los precios de la energía, la principal causa del último incremento mensual en la inflación, han estado a la baja en las dos últimas semanas, algo que debería ayudar a calmar los precios este mes.

Los precios de los camiones ligeros subieron un 3,4 por ciento, el mayor incremento desde noviembre del 2006, mientras que los precios de los automóviles se elevaron un 2 por ciento, la mayor alza desde septiembre del año pasado.

Sin embargo, en la comparación con el mismo período del año pasado, los precios al productor cayeron un 4,6 por ciento. De otra parte, los inventarios de las empresas estadounidenses cayeron un 1,0 por ciento en mayo, según datos del Departamento de Comercio.

Esta cifra fue mayor al declive de 0,8 por ciento previsto por los economistas. El inventario de vehículos a motor y autopartes cayó un 4,2 por ciento en mayo, el mayor descenso desde una baja de 5,4 por ciento en julio del 2005.

Las compañías han estado reduciendo sus inventarios a medida que el debilitamiento de la economía aplastó la demanda, y eso contribuyó a la profundización de la recesión a fines del 2008 y a comienzos del 2009. Muchos economistas esperan que ese patrón se revierta pronto, lo que ayudaría a levantar el crecimiento económico en la segunda mitad del año.