Manejo fiscal impide a Moody's mejorar calificación a Colombia

La agencia califica la deuda del país a largo plazo con Ba1.

Las calificaciones soberanas de Colombia están restringidas por la creciente inflexibilidad en el gasto y por la estrecha base de ingresos del país, dijo el miércoles la agencia Moody's.

Moody's califica la deuda de Colombia a largo plazo con Ba1. Pese a la dependencia de mercados de exportación inestables, Colombia demostró ser más resistente a las crisis económicas que lo que se pensaba, señaló la agencia en un informe sobre el país suramericano.

En su reporte anual sobre Colombia, Moody's Investors Service señala que la calificación soberana de Ba1 que aplica a los bonos del gobierno en moneda extranjera está apoyada por el marco de política económica, un récord impecable de pago de la deuda y el respaldo financiero de EE.UU.

De acuerdo con el informe, la calificación de Colombia está restringida por problemas fiscales de índole estructural asociados tanto a la relativa inflexibilidad del gasto público como a una estrecha base de ingresos. Un persistente desequilibrio externo y una creciente dependencia exportadora en Venezuela y Ecuador, dos mercados inestables, constituyen vulnerabilidades latentes en la balanza de pagos.

"Colombia está mostrando ser más resistente a la crisis financiera internacional de lo inicialmente esperado," explicó Alessandra Alecci, Vice-Presidente y analista de Moody's.

"El gobierno logró mantener acceso adecuado tanto a financiamiento externo como doméstico aún durante la peor parte de la crisis. Adicionalmente, un tipo de cambio flexible combinado con credibilidad en la gestión de la política monetaria permitió absorber choques externos a través de ajustes en la moneda, al tiempo que una baja en las tasas de interés acomodó un "soft-landing" de la economía." señaló la vicepresidente y autora del informe.

"Dado que la mayor parte de la deuda gubernamental está denominada en moneda local, la depreciación del peso colombiano no ocasionó un aumento en el servicio de la deuda", señaló Alecci.

"Un mejor perfil de deuda asociado a vencimientos de más largo plazo y una reducida exposición en moneda extranjera, aunado a una reducción en los requerimientos financieros son factores que han fortalecido la capacidad del gobierno para enfrentar choques financieros", dijo.

Ante la presencia de riesgos latentes en el ámbito global, incluyendo la posibilidad de una recaída en la actividad económica mundial, mejoras a la calificación de Colombia requerirán evaluar la capacidad del gobierno para revertir el deterioro fiscal que se espera en el corto plazo.

"La posibilidad de un tercer período presidencial por parte de Álvaro Uribe no debe afectar de manera significativa la perspectiva de la calificación soberana dado el historial democrático de Colombia," señaló Alecci.

La desaceleración de la actividad económica ha ocasionado un deterioro fiscal proyectándose un déficit gubernamental del orden del 4% del PIB (producto interno bruto) para 2009 y de 4.4% para un año después.

El empeoramiento de las cuentas fiscales se ha visto acentuado por problemas estructurales que pueden dificultar ajustes subsecuentes en las cuentas públicas, incluyendo una baja carga tributaria y un gasto gubernamental que se ha tornando cada vez menos flexible.

Colombia ha sido parte de un reducido número de países exportadores de commodities que reportaron déficits en cuenta corriente aún durante el período en el cual las condiciones externas eran favorables. No obstante, en opinión de Moody's, déficits externos de la magnitud observada no son tema de preocupación en términos de la perspectiva crediticia, ya que los flujos de inversión extranjera, particularmente los dirigidos al sector energético, continúan siendo suficientes para financiar dichos déficits.

"A pesar de mejoras recientes en los indicadores de deuda externa, los ratios de Colombia se comparan de manera desfavorable con los correspondientes a países con calificaciones similares, algo particularmente evidente dentro de la región dado casos como el de Brasil en el que la mejora ha sido notoria," indicó Alecci.

Alecci indicó que la posibilidad de un deterioro drástico en las finanzas públicas, similar al registrado a principios de la década, constituye un importante riesgo crediticio.  

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