Colombia recupera estatus de país libre de aftosa

Para evitar nuevos brotes y focos de esta enfermedad infecciosa que afecta al ganado, el Gobierno reforzará la seguridad en la zona de frontera con Venezuela y se intensificarán los controles internos.

Colombia exporta carne a 17 mercados. Los principales son Rusia, Jordania, Líbano y Curazao. / iStock

Pasados cinco meses del primer brote de fiebre aftosa que se presentó en Colombia en ocho años, este lunes la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) le otorgó nuevamente al país el estatus de libre de aftosa con vacunación, una condición que estaba en suspenso, temporalmente, a causa de la aparición de ganado enfermo.

El anuncio fue realizado por el director regional para las Américas y el Caribe de la OIE, Luis Barcos, quien comentó de los avances del país para luchar contra la enfermedad en compañía del presidente Juan Manuel Santos, el ministro de Agricultura, Juan Guillermo Zuluaga, y el gerente del ICA, Luis Humberto Martínez.

Al respecto, el primer mandatario manifestó que, buscando evitar nuevos brotes y focos de la enfermedad, se reforzará la seguridad en la frontera con Venezuela, país de donde habría procedido la enfermedad infecciosa. “El mayor peligro que tenemos es el contrabando que proviene de Venezuela (…) Allá no hay ningún control. Le daré instrucción al ministro de Defensa (Luis Carlos Villegas) para que refuerce la seguridad en la zona de frontera”, dijo Santos.

El jefe de Estado anunció también de la intensificación de controles internos en las zonas donde se reportaron los brotes, en particular en Tame (Arauca), Yacopí y Tibacuy (Cundinamarca) y en una zona rural de Cúcuta, a 300 metros de la frontera con Venezuela.

Autoridades y productores han insistido en que la fiebre aftosa es una enfermedad que no afecta la salud humana. Sin embargo, es muy contagiosa y representa una amenaza para la productividad ganadera. Se puede transmitir a través del aire o la ropa, zapatos, pelo, etc., de quien tenga contacto con el ganado vulnerable. Los animales enfermos presentan ampollas en el hocico, las pezuñas o las ubres, por lo que pueden perder el apetito, sufrir de cojeras o dolor durante el ordeño.

Según el reporte de la OIE, el evento del virus en el país se inició el pasado 11 de junio, se confirmó el 23 y el ente internacional fue informado un día más tarde, por lo que emitió una alerta inmediata. El ICA anunció el sacrificio de casi 300 animales, sumando los del predio donde se presentaron los casos, más los de los vecinos.

Mantener el país libre de fiebre aftosa ha sido quizá el objetivo frente al cual más se han unido los ganaderos. Por eso, los ciclos de vacunación contra la enfermedad son una de las principales inversiones, que se hacen con los recursos parafiscales aportados por los productores. Anualmente, se realizan dos ciclos. El primero de este año, precisamente, tuvo una afectación a causa del invierno, entre el 31 de mayo y el 14 de junio, de forma parcial en Antioquia, Bolívar, Boyacá, Cundinamarca y Santander, y en la totalidad de los departamentos de Caldas, Quindío y Risaralda.