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hace 6 horas

“Concesionar aeropuertos por grupos ayuda a potencializar la infraestructura”

Daniel Lozano, gerente de Aeropuertos de Oriente, defendió esta forma de licitación bajo la cual operan desde hace 19 años por el beneficio que le representa a los municipios de menores ingresos.

Daniel Lozano, gerente de Aeropuertos de Oriente.Cortesía - Aeropuertos de Oriente

El gobierno planea concesionar el próximo año la operación de los aeropuertos de Cali, Buenaventura, Neiva, Armenia e Ibagué en un solo grupo argumentando que solo de esta forma se puede desarrollar la infraestructura en ciudades de bajos ingresos, aunque no es una propuesta ampliamente aceptada.

De darse, esta se convertiría en la tercera licitación bajo esta figura, después de la otorgada en el 2000 a Aeropuertos de Oriente S. A. S., firma que hoy agrupa la operación de las terminales de Bucaramanga, Santa Marta, Cúcuta, Valledupar, Riohacha y Barrancabermeja.

En entrevista con El Espectador, Daniel Lozano, gerente de la firma, se mostró a favor de esta forma de organización que comenzó con la concesión de Airplan en 2008 (Medellín, Montería, Carepa, Quibdó y Corozal.) y a través de la cual, según dice, se puede “ayudar a los aeropuertos que no tienen recursos para potencializar su infraestructura y su gestión”.

¿Qué tan conveniente es que se agrupen varios aeropuertos en un solo contrato?

La idea de entregar en concesión un grupo de aeropuertos busca potencializar la industria y es una manera adecuada de hacerlo, pues hay muchos aeropuertos deficitarios en Colombia y al organizarlos en grupos unos subsidian a otros. A nosotros nos ha ido muy bien porque podemos replicar las buenas prácticas en seis aeropuertos y porque podemos implementar muchas sinergias e interacción dentro de la operación y potencializar a cada uno. Por ejemplo, se pueden generar planes de incentivos para conectar esos mismos aeropuertos. Tenemos un grupo de personas en cada aeropuerto, pero manejamos todo el tema corporativo desde una central en Bogotá.

¿Cómo operó ese subsidio en su caso?

Al principio de este contrato, que se firmó en el año 2000, teníamos dos aeropuertos superavitarios: Bucaramanga y Santa Marta. En Cúcuta los gastos y los costos eran iguales, pero en Valledupar, Riohacha y Barrancabermeja eran más los gastos que los ingresos. Con los primeros dos financiamos el resto. Gracias a lo que hemos venido realizando hoy ya tenemos cinco aeropuertos superavitarios y eso se construye a través de los grupos, de generar eficiencia y de mirar la administración de los aeropuertos de manera integral. A mí me parece que es una buena alternativa que ayuda a esos aeropuertos que no tiene recursos a poder potencializar su infraestructura y su gestión.

Pero no todos los aeropuertos que ustedes operan crecen al mismo ritmo. ¿También buscan un equilibrio en ese sentido?

Así fue, los aeropuertos de Valledupar y de Barrancabermeja no crecieron a doble dígito como los demás. Pero con Barrancabermeja tenemos una expectativa de crecimiento cercana al 11% con la entrada de Easyfly que empezará a cubrir una ruta hacia Bogotá en julio. Lo importante es que tenemos los dos aeropuertos que más crecen en Colombia: Santa Marta (40 %) y Riohacha (41 %), que además hacen parte de los cuatro aeropuertos que operamos que crecen a doble dígito junto con Bucaramanga (12 %) y Cúcuta (10%).

¿Cómo es la operación en Cúcuta con los problemas en la frontera?

El Aeropuerto Internacional Camilo Daza llevaba tres años decreciendo en número de pasajeros desde el cierre de la frontera. Gracias a que nosotros pudimos aumentar las operaciones ya está creciendo el tráfico desde esta ciudad y eso lleva a una dinámica realmente muy importante. Riohacha también es un caso destacable porque antes sólo tenía dos vuelos al día con una sola aerolínea, hoy tiene tres operaciones con dos aerolíneas. Eso permite que muchas más personas tengan acceso a volar desde Bogotá, a que se aumente el número de pasajeros y a que se genere una dinámica importante hotelería turismo y actividades relacionadas, llevando un progreso importante a la región.

Santa Marta ha sido un caso destacable en el país los últimos años, ¿cuál es la clave?

El año pasado el aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Santa Marta fue el que más creció en Colombia: 17,85 %, esto gracias a la gestión de rutas que hemos venido haciendo con la Alcaldía de Santa Marta, con la Gobernación de Magdalena y con gremios como la Asociación Hotelera y Turística de Colombia (Cotelco) y la Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y Turismo (Anato). El crecimiento de pasajeros repercutió en que el año pasado Santa Marta fue la ciudad con menos desempleo en Colombia con 8,4 %, frente a la media nacional que fue de 9,7 %, porque básicamente la mayoría de las personas ocupadas están dedicadas al turismo. En la medida en que logremos más pasajeros vamos a llevar más progreso a la gente y eso es muy favorable.

¿Qué tan importante es contar con la infraestructura adecuada para alcanzar esas metas?

La infraestructura es una parte primordial, no podíamos hacer toda la gestión de rutas sin tener terminales funcionales y óptimas para atender ese número de usuarios. Hemos recibido muy buenos comentarios de los turistas en los aeropuertos que hemos modernizado y eso nos preparó para la siguiente fase que era promocionar los destinos cuando mejoráramos su capacidad. Santa Marta por ejemplo, ha sido por años el aeropuerto que más crece en Colombia con un promedio de 16 % anual. En 2012 teníamos 1,2 millones de pasajeros, en 2019 cerramos con más de 2 millones y este año vamos a hacerlo con 2,4 millones, lo que significa que en un término de seis años se duplicó el número de pasajeros. Pero así mismo duplicamos la infraestructura, la terminal antes tenía 8.000 metros cuadrados, hoy tiene 15.000 metros cuadrados, está climatizada y tiene puentes de abordaje. El crecimiento de la infraestructura es una parte fundamental en el desarrollo y promoción de los destinos y los pasajeros.