Carta desde Londres

Consejos para buscar un socio capitalista

La capacidad de conseguir y mantener socios es esencial para hacer crecer empresas. ¿Cuáles son las claves para encontrar y escoger el socio capitalista adecuado?

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Hay un exceso de capital para ser invertido en el mundo. El cambio lento pero implacable de la pirámide demográfica y los bajos niveles históricos de tasas de intereses están llevando a que haya mucho más dinero para invertir que oportunidades atractivas de inversión. Dadas estas condiciones, los empresarios que tienen modelos de negocio atractivos (y tienen que ser atractivos, ver más adelante) deberían tener amplias capacidades para conseguir socios capitalistas que puedan ayudarles al crecimiento sano, sin las presiones que implican niveles altos de endeudamiento.

Sin embargo, es común escuchar a empresarios quejarse de la falta de disponibilidad de recursos de capital a largo plazo. Una solución incompleta, y la mayoría de las veces ineficiente, es que el gobierno llene este vacío que el sector privado aparenta no poder llenar.

La verdadera y duradera alternativa es que los empresarios se preparen para acoger y escoger un socio capitalista. Adjunto mi sugerencia de receta:

1. Estar preparados desde el principio. Tener auditores de verdad, pagar impuestos y prestaciones sociales, no tener “esqueletos en el armario”, haber solucionado, conflictos familiares y sacar de la empresa a empleados que están por razones distintas a sus aptitudes profesionales.

2. Identificar a un socio que caiga bien. Suena superficial, pero si el empresario no soporta al socio, va a ser difícil que tengan una buena relación de negocios. Los socios no tienen que ser amigos, pero cierto nivel de conexión personal es básico.

3. Saber qué es lo que se está buscando del socio capitalista. Además de recursos de capital, el empresario puede estar buscando conexiones internacionales, apoyo para implementar un nuevo sistema o para realizar adquisiciones, o simplemente prestigio. Documentar esta relación de manera clara y concisa.

4. Definir un plan de negocios a cinco años. En este plan deben estar contenidos los supuestos sobre la industria en que se participa, la tasa de crecimiento, los márgenes esperados y las necesidades y vías de financiamiento de dicho plan. Un plan a cinco años nunca se cumple con exactitud, pero alinear la visión sobre el negocio a través de una hoja de cálculo ayuda a aterrizar esta visión.

5. Definir mecanismo de salida. Hablar de salida cuando se está entrando a un negocio es como hablar de cláusulas prematrimoniales de divorcio cuando se está haciendo una propuesta de matrimonio. Es anticlimático, pero necesario para que existan similares o por lo menos parecidas expectativas de duración de la inversión y maneras de salida.

El invertir en un buena emprendimiento, definido como un negocio que genere de manera sustentable en el tiempo tasas de retorno al capital invertido muy superiores a las de las tasas a las que se puede financiar dicho negocio, aceita la relación entre socios. En otras palabras, si al negocio le va bien, hay más posibilidades de que tanto el empresario como el socio capitalista queden contentos. Y viceversa. Por eso es que la relación personal es importante pues en todo negocio hay fracasos, así sean coyunturales y de poca magnitud, y lidiar con altura frente a estos reveses es esencial.

P.D.: Cuadrado y Falcao están en las semifinales de la Liga de Campeones, cuando hace unos meses ni siquiera podían entrar a la banca del Chelsea. La parsimonia del fútbol latino combinada con el frenesí físico del Premier League puede ser el culpable de esta maldición, que viene desde el Tino Asprilla y Juan Pablo Angel. James, Bacca, anímense.

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