Un modelo para los emprendedores

Cuando enfrentarse a los miedos se convierte en un estilo de liderar

Adriana Suárez, directora ejecutiva de la Fundación Endeavor, habla de cómo un líder debe retarse constantemente.

Adriana Suárez, directora ejecutiva de Endeavor Colombia.Óscar Pérez - El Espectador

¿Qué es Endeavor?
Es una red global que tiene presencia en 27 países y es líder en emprendimiento de alto impacto. Lo que hacemos es seleccionar emprendedores y ayudarles a que se transformen en empresarios de éxito y generen impacto tanto por sus negocios como por la generación de empleos que logran desarrollar a través del crecimiento de sus compañías.

¿Cómo se lidera a Endeavor?
Yo tengo algunas características para liderar a mi equipo y lo primero es que creo fielmente que debo liderar con el ejemplo. Si uno no es puntual, ¿cómo pretende que su equipó sea puntual? Si uno no piensa en grande, ¿cómo pretende que su equipo piense en grande? Si uno no piensa a través de resultados, llevar al equipo a conseguir resultados es muy difícil. Y lo segundo es construir un equipo de alto desempeño. Una de las cosas que hemos desarrollado en estos años es que tenemos un equipo de trabajo increíble, todos están enfocados en resultados, en impactar, en crear una organización muchos más grande de lo que era.

¿Cómo se debe formar una persona para liderar, teniendo en cuenta que usted pasó por el CESA, el Externado y Columbia?
Es importante la formación académica. Sin duda un líder que no ha pasado y que no está interesado en desarrollarse académicamente, difícilmente logra desarrollar ciertas competencias. Estudié administración de empresas en el CESA, me fui unos años a vivir a Francia, trabajé unos años, hice una maestría en el Externado, luego me fui a hacer una en Columbia University en relaciones internacionales y así a lo largo de los años he buscado fortalecer ciertas competencias que requiero para liderar.

La formación académica le da a uno competencias, pero sin duda la experiencia, en mi opinión, es lo que permite desarrollar más características para poder liderar. En mi caso, por ejemplo, generar relaciones interpersonales ha sido fundamental y esto lo he logrado en mi mundo académico y en mi mundo profesional. Estudié afuera y aprendí que uno debe relacionarse con gente de todas partes del mundo. Trabajé en Suiza, en Ginebra, fui durante cuatro años negociadora por Colombia ante la Organización Mundial de Comercio, y eso me obligó a conocer personas desde Bután hasta Francia, Estados Unidos, y ese desarrollo de relaciones que de hecho yo aplico de manera permanente en mi trabajo.

¿Cómo se aplica esa experiencia de ser consultora, de trabajar con el Gobierno, a la Adriana de hoy?
Lo primero es trabajar y generar resultados. Yo soy como una obsesiva en que tenemos no solo que desarrollar proyectos, sino eso qué resultados nos va a generar. Y todo el tiempo pensando en resultados. Hace muchos años trabajé en el Ministerio de Comercio, fui secretaria privada de Marta Lucía Ramírez y ella me enseñó a que uno debe ser ejecutor y generar resultados.

Luego, en mi paso por la misión de Colombia, para mí fue como un PhD, era un grupo muy pequeño y estábamos negociando la ronda de negociación de Doha en ese momento y teníamos que enfrentarnos a equipos muy grandes y la perseverancia fue algo que aprendí en ese trabajo, Teníamos que construir posiciones para Colombia y perseverar. Eso es lo que recojo de mi paso por la misión.

Como consultora, trabajé en Nueva York con americanos haciendo consultoría en desarrollo de proyectos de infraestructura y lo que uno aprende de ellos es su visión de ser rectos, hacer las cosas bien, de que no hay términos medios. Todo lo aplico en Endeavor.

Hablemos del mundo personal. ¿Cómo hace para lograrlo teniendo dos hijos pequeños?
Decidí durante varios años sobreponer mi vida profesional sobre mi vida personal. A mí me encanta trabajar, siempre me ha gustado, y eso me llevó a irme, a vivir afuera, aceptar cargos de grandes responsabilidades, el trabajo era mi día a día, y por eso me casé vieja, a los 37 años. Y tuve dos bebés hace poco, una de dos años y medio y uno de dos meses y medio, que me tienen totalmente feliz. Pero lo mejor de todo es que no me arrepiento de haberle dedicado varios años a mi vida profesional. Ya en un trabajo de esta responsabilidad, siento que hoy no importa dedicarles unas horas más a mis hijos y darle balance a mi vida profesional dedicando menos horas de trabajo, creando equipos, enseñándoles que lo pueden hacer…

Formando sucesores
Así es, para que hoy me pueda dar el lujo de dedicarle más tiempo a mis hijos y que mi equipo siga funcionando y la organización siga creciendo.

¿Cómo ejerce el liderazgo consciente?
Eso es parte de la madurez profesional, el ser respetuosa con el equipo. En mi oficina, una de las políticas es tratarnos bien, conversar, dar retroalimentación. Una de las cosas que he aplicado es el balance, no me gusta ver gente trabajando hasta tarde, o sábados y domingos. Los viernes salimos a las 2:30 de la tarde, las mujeres debemos ir a las fiestas de los niños, o a comprar el mercado, a hacer cosas que uno no quiere hacer bajo presión el fin de semana. Esa es una de las políticas que más contento tienen al equipo.

¿Cuáles son los consejos que les da a quienes están comenzando procesos de liderazgo? 
Hay siempre algo que a uno se le dificulta, algo en el trabajo. Digo que uno se debe meter en ello, trabajar en ello, retarse. Por ejemplo, si a uno le da pena presentar en público, pues hay que fortalecerse en presentarse en público; si uno es malo en los números o le cuesta, entonces métase y fortalezca esa área. Eso lo he hecho en mi vida profesional, identificar qué es lo que me cuesta trabajo y busco desempeñarme durante un tiempo en esas áreas para superar ese reto.

Y el segundo que yo diría es que hay que pensar en grande. Hay que ponerse objetivos donde uno diga: es difícil de cumplir, pero hagámosle. Poco a poco, siendo perseverante, seguro que los grandes proyectos se dan. Eso lo hemos logrado en Endeavor. Nos hemos puesto en proyectos grandes y hoy ya estamos en tres ciudades, tenemos 70 empresas que hacen parte de la red, somos referentes de emprendimiento en el país, nos conocen y todo esto ha sido basado en ponernos retos que sean importantes para la organización.