Endeavor la catalogó como emprendimiento de alto impacto

Educación al aire libre

Ángela Gómez creó OBA, una compañía que busca que los niños salgan de la “burbuja” de la ciudad y conozcan otras culturas desde la experiencia de viajar.

Ángela Gómez es la fundadora de OBA, compañía colombiana que ya tiene operaciones en Estados Unidos y busca llegar a cuatro continentes en cinco años. / Cortesía

¿Qué es OBA?

OBA es una sigla para Off Bound Adventures, y somos una empresa que hace viajes educativos alrededor del mundo con niños.

¿Qué impacto tiene en un niño o en un adolescente esto de educar con una experiencia al aire libre?

Es un impacto fuerte, en muchas vidas, porque los niños de hoy viven encerrados en ciudades gigantes donde hay muchas dificultades que los alejan de la realidad del país, entonces podemos decir que viven en una burbuja, y eso no permite que vean el mundo como es. Cuando uno los saca, no sólo sirve para algo tan básico como es tener contacto con el aire libre, que es importantísimo por el impacto que tiene la naturaleza en nuestros crecimiento y formación, sino también los empodera un poco, los ayuda a retarse entendiendo un mundo distinto, con un montón de complejidades pero también con un montón de fortalezas. Esta experiencia hace que se preparen mucho mejor para cuando sean profesionales.

En OBA hay cuatro programas: Zambo, Envoys, Piragua y PECA. ¿Qué hace y qué busca cada uno?

Tenemos dos grandes: Zambo y Envoys. Zambo es la división colombiana en donde se trabaja con niños de colegios de Bogotá y las principales ciudades del país, desde kínder hasta 11, para ir a diferentes lugares de Colombia. Envoys es nuestra división en Estados Unidos, tenemos oficinas en Boston y en Denver y hacemos viajes con colegios de Estados Unidos a más de 18 países. Y también lo hacemos con niños de colegio. Piragua está dedicado a programas de verano y PECA es un programa que hacemos de educación en aventura de actividades al aire libre por las tardes en los colegios.

¿A qué lugares de Colombia van y qué hacen?

Vamos a todos los sitios donde se pueda viajar, estamos todo el tiempo con los radares prendidos buscando lugares que sean importantes en temas de contenido pedagógico para la realidad del país, pero también que se puedan visitar. Por temas de seguridad, tristemente en nuestro país no todo lo podemos visitar. Vamos a La Guajira, Ciudad Perdida, al Golfo de Morrosquillo, a la zona cafetera, al Parque de los Nevados, al cañón del río Claro, a los Santanderes, a conocer Barichara, la Sierra Nevada del Cocuy, los Llanos Orientales, Paipa, Villa de Leyva, desierto de la Tatacoa, San Agustín… Obviamente al Amazonas, muchos destinos que conocemos y disfrutamos regularmente.

¿Cómo funciona la unidad de Estados Unidos?

El modelo allá funciona muy parecido al de acá, en el sentido de que los colegios deciden tener unas opciones de viajes para sus estudiantes, simplemente las hacemos a diferentes países, también buscando un tema pedagógico, de conocer diferentes culturas. Hemos hecho viajes a México, Jamaica, Cuba, Panamá, Galápagos, Perú, Brasil, Argentina; en África tenemos varios viajes, a Malaui, a Tanzania, Marruecos; ya vamos a Asia, a Tailandia, India, Corea, Japón, China…

¿Qué significó ser reconocida por Endeavor como emprendedora de alto impacto?

El reconocimiento que entrega Endeavor es muy especial porque afianza la credibilidad que uno mismo tiene en su empresa, es como un sello que le dice a uno que va por buen camino hacia la posibilidad de crecer, lograr la expansión, de que se puede escalar y generar impacto en el mundo. Es tan difícil el proceso y son tantas las empresas que se presentan, que poder ser reconocidos como una empresa de viajes educativos, que es colombiana pero que a nivel global se reconoce como que tiene alta escalabilidad y de impacto muy grande, pues es un reconocimiento muy especial.

Si miramos el negocio, ¿cómo se mantiene la empresa?

Nuestra empresa gira alrededor de los dos grandes divisiones: Zambo, la unidad con la que hemos nacido y hemos comenzado nuestra expansión, y Zambo, la más grande, porque representa el 60 % de nuestros ingresos y es la más rentable. Nuestra gran apuesta de escalabilidad es Envoys, que tiene la visión, más adelante, de volverse global, y allá le estamos apuntando, probablemente con mucha probabilidad, porque el tamaño del mercado es mucho más grande con rentabilidad mayor.

¿Entonces el objetivo es abrir muchas operaciones en, por ejemplo, Asia, para que los orientales vengan a América?

Sí, de hecho traemos a muchos estudiantes de Estados Unidos a Colombia, y sí, ese es el objetivo, montar OBA en todo el mundo, tener oficinas en diferentes lugares y poder viajar con niños de todo el mundo. Ahora mismo te hablo desde París, porque estamos explorando la expansión europea.

¿Están próximos a abrir en Europa?

No sé si próximos, eso se demora un poco, pero ya lo estamos revisando.

¿Qué aceptación han tenido, siendo latinos, en el mercado de Estados Unidos?

Hemos tenido una buena aceptación, no somos solo colombianos, tenemos un equipo de norteamericanos que trabaja con nosotros, pero estamos convencido que en Colombia hemos creado un producto de una calidad, una robustez tan grande que cuando hemos salido a competir con las compañías de Estados Unidos, hemos sido los mejores allá también. Hemos tenido un buen voz a voz, llevamos cuatro años con la operación de allá, y hemos sido tan reconocidos que cada vez tenemos a más y más y más niños logrando un producto muy poderoso en esa comunidad, en esa cultura.

¿A cuántos niños o adolescentes han impactado desde que se fundó OBA?

Unos 7.000 niños al año, pero en total pueden ser unos 40.000.

¿Cómo proyectan a la empresa en cinco años?

Esperamos estar en cuatro continentes con colegios de Europa y el Medio Oriente, triplicando las ventas.

¿Y en cuánto están las ventas hoy?

$12.000 millones.

Dice que buscan que estas experiencias sean retadoras y exigentes, sacando a los estudiantes de su zona de confort. Están enfocados en personas que tienen los recursos. ¿Han pensado impactar también a los niños que no tienen el dinero?

Es una muy buena pregunta. Digamos que lo hemos pensado, pero nuestro aporte en temas sociales ha sido más haciendo donaciones y estando presentes en varias fundaciones de educación que tenemos como aliadas y amigas, más que buscar hacer estos viajes con poblaciones menos favorecidas. Por ahora nuestro plan es seguir expandiéndonos, pero nos mantenemos con nuestras áreas de apoyo social.

¿Cómo fue volver una empresa de este tamaño lo que era un hobby?

Es simplemente seguir las pasiones, y darse cuenta que cualquier cosa que a uno le guste, se si hace con rigor y con disciplina, se convertirá en un sueño hecho realidad. Lo que nos pasa muchas veces con los hobbies y con las pasiones es que los vemos como eso, como un hobby de fin de semana, pero cuando hay algo que realmente la gusta a uno, y si uno tiene disciplina, coraje y trabaja duro, lo convierte en realidad. Yo siempre digo que uno no tiene que buscar el negocio millonario, lo que tiene que hacer es trabajar duro.