Se va Juan Carlos Echeverry y asume Felipe Bayón

El camino recorrido y por recorrer de Ecopetrol

El nuevo presidente es un conocedor del sector. La acción de la petrolera no tuvo mayores sobresaltos.

Felipe Bayón Pardo, asume como presidente de Ecopetrol el 15 de septiembre. / Cortesía.

Ad portas de iniciar la perforación del pozo Molusco, primer proyecto costa afuera que acometerá Ecopetrol como operador directo, un hito en la historia de la empresa, uno de sus artífices, Juan Carlos Echeverry, presentó su renuncia como presidente de la petrolera, aduciendo poderosas razones familiares para dejar el cargo.

Críticos y defensores le reconocen a Echeverry la transformación de una empresa asediada por la crisis que fue resultado de la caída del precio del petróleo. Lo reemplazará Felipe Bayón Pardo, quien por más de 20 años trabajó en BP Plc, por lo cual el mercado financiero ve con bueno ojos el relevo en la más importante empresa del país. Bayón había sido promovido por Echeverry a vicepresidente ejecutivo de la compañía.

El saliente presidente reconoce que uno de los mayores dolores de cabeza fue el escándalo por sobrecostos de la Refinería de Cartagena (Reficar), la misma que provocó su salida del Ministerio de Hacienda por oponerse a ellos. “Siento que mi tarea en Ecopetrol está cumplida con los accionistas, el Gobierno y las personas que trabajan en la empresa”, dijo.

Sobre la suerte de Reficar, Echeverry, quien estará al frente de la empresa hasta el 15 de septiembre, señaló que al final de este año empezarán los alegatos en los tribunales internacionales. Los argumentos colombianos son sólidos, asegura.

Los gremios del sector petrolero reconocen que Juan Carlos Echeverry trabajó con ellos para sacar adelante a la petrolera de la crisis por el derrumbe de la cotización internacional del crudo. Así lo percibe el presidente de Acipet, Julio César Vera.

“Echeverry ha hecho un extraordinario trabajo en Ecopetrol durante uno de los períodos más difíciles para la industria petrolera mundial. La empresa queda en manos de una persona técnica con larga experiencia en la industria petrolera y quien ha sido persona clave en el proceso de transformación de la empresa”, dijo Germán Arce, ministro de Minas y Energía.

Durante la crisis, Ecopetrol dejó de ser una empresa nacional para hacer presencia en los principales mercados de los hidrocarburos: Estados Unidos, México, Brasil y Perú, y ahora tiene la mira puesta en Argentina y Venezuela.

Sin embargo, Echeverry reconoció que el lunar en los números de Ecopetrol son las disminuidas reservas petroleras. La producción se estabilizó en 715.000 barriles diarios, pero el crecimiento de reservas tiene cifras débiles. Para hacer un trabajo más promisorio en esta materia, la empresa definió cuatro estrategias: los campos maduros, la exploración (este año, de cinco pozos explorados, cuatro han resultado exitosos), la compra de reservas (en el golfo de México) y los yacimientos no convencionales en el Magdalena Medio. Ahí, según cálculos de la petrolera, puede haber 4.000 millones de barriles.

La salida de Echeverry se da en medio de buenos resultados financieros que le han permitido conservar su grado de inversión. Al segundo trimestre de 2017, la petrolera cuenta con una caja de $10 billones y su margen Ebitda, de 43 %, es uno de los más altos entre las empresas del sector.

Las utilidades en el primer semestre de 2017 fueron de $2,2 billones, superando las alcanzadas un año atrás, que fueron de $1,6 billones. Lo anterior obedeció a una estricta disciplina de capital y ahorros que alcanzaron los US$1.500 millones en dos años.

Ecopetrol prepagó deuda adquirida con la banca nacional e internacional por casi $7 billones.

Otros logros

Durante la gestión de Echeverry, Ecopetrol definió una nueva estrategia de crecimiento a 2020 que busca incorporar 600 millones de barriles de petróleo equivalente en reservas. Como consecuencia de los bajos precios, desde 2016 aplicó una economía de “supervivencia” en la que se cambiaron las metas volumétricas de producción de barriles por metas de rentabilidad.

También abrió una nueva frontera de hidrocarburos en el Caribe colombiano, con los hallazgos de Kronos, Purple Angel y Gorgon, campos gasíferos muy promisorios que e con Anadarko, una de las empresas petroleras más importantes del mundo y con amplia experiencia en búsqueda de hidrocarburos en aguas profundas.

También se destacan los hallazgos en el Golfo de México, como Warrior y Warrior-1, y la entrada a México mediante la adjudicación de dos bloques para explorar con Petronas y Pemex.

También se creó la Vicepresidencia de Etica y Cumplimiento y se puso en marcha el centro de maduración de proyectos, con el fin de que la empresa sea más eficiente en la ejecución de sus recursos. Se reestructuró el proceso de contratación de compras de bienes y servicios, en el que personal directo de Ecopetrol asumió las tareas que antes llevaban a cabo más de 3.500 contratistas, al tiempo que se renegociaron 4.000 contratos.

Se redujo el diluyente usado para el transporte de crudos pesados donde se lograron ahorros cercanos a $1billó, producto del plan de eficiencia.

Para obtener mejores resultados, la empresa cambió su estrategia de comercialización en la venta de su crudo en el exterior con un enfoque de mejor precio. Esto se tradujo en que las exportaciones de crudo aumentaron 5,3% en el segundo trimestre de 2017 frente al segundo trimestre de 2016.

También se enajenaron activos no estratégicos como las participaciones en ISA, en la EEB (Empresa de Energía de Bogotá) y campos menores, por cerca de $1 billón.

En este año, con escenarios de precios del Brent cercanos a US$50 por barril, Ecopetrol producirá caja suficiente para pagar dividendos a sus accionistas, financiar sus planes de crecimiento por cerca de US$ 3.000 millones, además de prepagar los créditos que se tenían con la banca nacional como la internacional.