Expansión del PIB para el segundo trimestre genera dudas

En economía, ¿tocamos fondo?

El Gobierno da las últimas puntadas a un paquete de medidas para estimular la construcción mediante la compra de vivienda no VIS.

Los dos primeros trimestres van a ser malos para la economía colombiana. El primero de 1,1 % ya lo fue y para el segundo no hay mucho para celebrar, muy a pesar del optimismo del Gobierno, analistas y empresarios que esperan que en el segundo semestre todo mejore.

“El pesimismo es la kryptonita de la economía”, dijo el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, la semana pasada al término de la junta del Banco de la República, que recortó en 25 puntos básicos la tasa de interés para reactivar el aparato productivo. “No hay razones para el pesimismo”, insistió.

El retroceso de la economía en el primer semestre se atribuye, todavía, a los efectos de la caída en el precio del petróleo y al fenómeno de El Niño del primer semestre de 2016. En el segundo trimestre de este año el país ha afrontado una ola de paros que de alguna manera se reflejarán en los resultados económicos de finales de año.

“El comportamiento de la actividad económica en lo que va del año se puede describir como débil. Al deterioro que veíamos en el proceso de inversión el año pasado se le sumó una debilidad en el proceso de consumo. Esto último se justifica en buena medida por el incremento de tres puntos porcentuales en el IVA y el ambiente pesimista con el que arrancó el año”, señala Munir Jalil, economista jefe para la región Andina del Citigroup.

Los empresarios agremiados en la Andi destacan que el consumo interno de los dos primeros meses de este año registró una contracción del 4,7 %, “afectado principalmente por el impacto de la reforma tributaria, una menor confianza del consumidor y factores climáticos”.

En un reciente informe sobre inflación, el Banco Central considera que “la confianza de los consumidores se ubicó en niveles históricamente bajos, en parte por la entrada en vigencia de la reforma tributaria, lo que afectaría los planes de consumo e inversión de los agentes en el corto y mediano plazo”.

Sectores malos y buenos

Uno de los sectores que más daño hizo al PIB en el primer trimestre fue el minero-energético, que presentó un retroceso de 9,4 %, arrastrado por la caída de la producción petrolera.

“Después de la fuerte caída en los precios del petróleo, el aumento en los precios de los alimentos como consecuencia del fenómeno de El Niño y la devaluación de más del 50 % en la moneda colombiana, la economía continúa en un proceso de ajuste”, sostiene Ángela González, economista de Itaú.

Para el segundo semestre ayudarán en obras públicas las regalías aprobadas para financiar vías terciarias, igual sucederá con las inversiones de los gobiernos regionales.

Para impulsar la construcción, el Gobierno ha estado dialogando con los presidentes de los bancos y los constructores para darle puntadas a un paquete de medidas para estimular la compra de vivienda no VIS.

Un sector que saca pecho es el agro. El ministro de Agricultura, Aurelio Iragorri, recordó que el crecimiento registrado en el primer trimestre por el sector agropecuario, silvícola y pesquero del 7,7 %, “es el más alto de los últimos 16 años”.

Munir Jalil indica que “desafortunadamente para el segundo trimestre la debilidad observada en el primero parece mantenerse y las esperanzas de una recuperación parecieran quedar en lo que pueda suceder en el segundo semestre. En particular, debería observarse una mejor dinámica de la inversión pública y privada, al igual que una recuperación del consumo toda vez que el impacto del incremento del IVA sea incorporado en su totalidad por los consumidores. En Citi esperamos un crecimiento de 1,8 % para 2017 y de 3,2 % para 2018”.

Para una destacada expansión de la economía en todo el año, el camino no está despejado. “El menor consumo de los hogares se vería reflejado en tasas bajas de crecimiento, llevando al PIB anual a crecer 1,8 % al cierre de 2017 y 2,5 % en 2018”, sostiene la analistas del banco Itaú.