Google acelera salida de producción de hardware de China

Google, de Alphabet Inc., está moviendo parte de la producción de termostatos Nest y hardware para servidores fuera de China, con el fin de evitar los aranceles punitivos de Estados Unidos y una creciente hostilidad de Pekín, aseguran personas familiarizadas con el asunto.

Diego Ojeda - El Espectador

Google ya ha trasladado gran parte de su producción de placas base con destino a EE.UU. a Taiwán, con lo que evita un arancel de 25%, según las personas, quienes pidieron no ser identificadas por tratarse de asuntos internos. Si bien funcionarios de EE.UU. han descrito las placas base de fabricación china como un riesgo de seguridad, Google no lo mencionó durante las conversaciones con sus proveedores, dijeron. Los aranceles también han empujado la producción de sus dispositivos Nest a Malasia y Taiwán, afirman las personas.

La migración se está produciendo a medida que las empresas, tanto extranjeras como nacionales, buscan sacar su producción de China, en medio del esfuerzo del presidente de EE.UU., Donald Trump, para restablecer los perímetros del comercio mundial y la manufactura. Pekín parece atacar cada vez más a las corporaciones estadounidenses, desde Ford Motor Co. hasta FedEx Corp., dentro de la base de producción y mercado de consumo más grande del mundo.

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Eso está impulsando a las compañías estadounidenses, acostumbradas desde hace mucho tiempo a usar China como el taller del mundo, a explorar alternativas. Los fabricantes por contrato taiwaneses que hacen la mayor parte de la electrónica del mundo, incluido el socio de Apple Inc. Foxconn Technology Group, han acelerado el cambio desde 2018 a instancias de sus clientes.

Si bien la producción de hardware de Google en China palidece en comparación con la de Apple, su cambio puede anunciar una tendencia más amplia a medida que aumentan las tensiones entre Pekín y Washington. El gigante de las búsquedas en EE.UU. obtiene algunos ingresos por publicidad del país y ha explorado vías para atraer a consumidores y corporaciones en la economía No. 2 del mundo, desde compartir herramientas de inteligencia artificial hasta incluso un servicio de búsqueda censurado. También está convenciendo a Washington para obtener permiso de continuar suministrando Android a Huawei Technologies Co., informó el Financial Times.

Google está ampliando su huella en otros lugares: en marzo, anunció que está creando un nuevo campus en Taipei y expandiendo su personal en la isla, aunque no está claro si eso está relacionado con la diversificación de fabricación. Google declinó comentar sobre los ajustes de producción.

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Entre el hardware de Google al que se impuso aranceles más altos, las placas base para servidores están entre el más crítico para las operaciones del gigante tecnológico. La compañía construye sus propios centros de datos en EE.UU. y otros lugares. Esos centros de computación la ayudan a ofrecer herramientas de búsqueda y productividad en una plataforma de servicios en la nube y potencian la plataforma móvil más grande del mundo, así como servicios desde la cartografía hasta la búsqueda.

Las placas madre se clasifican como ensamblajes de placa de circuito impreso, con aranceles de 25% si se importan directamente a EE.UU., mientras que los bastidores de servidores en conjunto aún no se han visto afectados. Muchos servidores con destino a EE.UU. se ensamblan en México, mientras que también hay empresas que los ensamblan localmente.