La importancia de los archivos para construir la verdad del conflicto armado

hace 3 horas
Cómo lidera la cabeza del gremio de la construcción en Colombia

“Hay que construir equipos en donde todos opinen”: presidenta de Camacol

Esa es la política de Sandra Forero, con la que ha logrado llevar en alto la bandera del éxito profesional y personal.

Sandra Forero, presidenta de Cámara Colombiana de la Construcción. / Camacol

¿Cómo se lidera Camacol?

Tengo una manera de trabajar abierta en la medida en la que doy la oportunidad de que la gente opine, este es un gremio importante que reúne muchos intereses distintos: los constructores, los bancos, los industriales y los comerciantes. Lo que tenemos es una agenda dinámica que permite representarlos a todos de manera estratégica. Y en este caso que se trata de representar los intereses de un sector, lo que hago es acercar ese interés sectorial al interés general. Construir equipos maravillosos donde todos opinan, no siempre doy la razón, pero todos opinan.

¿Qué significa ser parte de un equipo, escucharlo y además liderarlo?

He tenido la suerte de contar con equipos maravillosos, generalmente me ha pasado que he trabajado con gente muy joven, con ganas de proponer, ganas de innovar, gente preparada, y eso arma un colegaje. Pareciera que por temperamento mío a eso no se llega, lograr las conclusiones de manera concertada, pero son equipos de trabajo sólidos, de gente que termina aportando en otros escenarios cuando se van. Es gente joven bien preparada. Parte de que a uno le vaya bien es saberse rodear bien.

Es arquitecta de la Piloto. Luego se fue a Francia a especializarse. ¿Cómo debe formarse un líder para comandar este gremio?

Estudié arquitectura y siempre tuve el interés por los temas de ciudad, por eso me fui a París cuatro años, estudiando, trabajando y gozando esa ciudad y Europa, y siempre enfocada en aprender, pero enfocada en la práctica. Las ciudades no dan espera, el gran aprendizaje de estar afuera no fue el haber estudiado en las universidades de París, sino el vivir en las ciudades europeas para venir a aportar en lo que pudiera o desde el sitio donde estuviera para construir ciudades de calidad, que de hecho es el sello de Camacol. Y seguramente por eso llegué allí, porque estaban buscando a una persona que no fuera sólo cifras, sino que aportara en la construcción positiva de esas ciudades de calidad.

Hablemos de hijos. ¿Cómo logró el éxito en el sector sin dejar a un lado a sus hijos?

Juan Sebastián y Martín. Dos muchachos maravillosos. Al comienzo fue muy difícil porque mi formación inicial fue de 15 años en el sector público. El estrés es distinto, la entrega del tiempo libre, los fines de semana, es intenso, es una cosa de nunca acabar. Y en ese momento fue cuando tuve a mis hijos. Estuve presente en el jardín, en el colegio, pero cuando Juan, el mayor tenía 12 años, dije: debo cambiar el ritmo, no por irme a trabajar menos, sino para tener un manejo de tiempo libre más dedicado a ellos. Esa decisión fue sana y eso se refleja en los muchachos que son, les interesa el tema de ciudad, critican lo que hago, son interesados en lo que pasa en el país, uno lleva esas angustias a la casa, y no siempre es negativo, porque son muchachos que saben que el país tiene dificultades, que se puede trabajar por el país, que más que exitoso se puede hacer por el país desde el puesto y carrera que escoja, eso se lo transmito y por eso tenemos una relación cercana.

Se logró el balance...

Se logró. Mis hijos lo han entendido. Les he preguntado por decisiones que he tenido que tomar, y es increíble lo que le pueden aportar estos muchachos a uno.

Pasó por el sector público. ¿Qué aprendió allá?

Agradezco a la vida, a Dios, por arrancar en el sector público. Trabajé muchos años con Enrique Peñalosa, y después mirando el tema de ciudad en el gobierno Uribe, y creo que lo más maravilloso que uno saca es entender la importancia del interés general. Eso marcó mi manera de trabajar. Todos los alcaldes son importantes. Uno los debe ayudar con respeto, y eso hace que desde este sector, desde el gremio, la relación sea respetuosa con los alcaldes, cada uno desde su punto, y lo que se ha hecho acá en Camacol es porque nuestros empresarios han entendido que hay que acercarse el bienestar general.

La mayoría de empresas del sector son lideradas por hombres. ¿Cómo construye en ese ambiente?

Tengo que decir que he sido una afortunada. Mi junta son 36 señores, de distintas regiones. Hay mucho respeto, uno debe ser tolerante cuando hay un comentario salido de tono, saberlo llevar hasta que con argumentos termina llevándose la razón. Hay momentos con mandatarios locales en los que uno siente que porque uno es mujer y habla por el sector privado genera incomodidad, pero se maneja con argumentos y soy de argumentos. Tengo un temperamento que a veces me toca manejar, pero he aprendido que tenerlo así no es tan malo. Las pocas situaciones que se han dado por machismo, los mismos señores me dan el respaldo. Me respetan.

¿Cómo hace liderazgo consciente, cómo hace que los empresarios la tengan a la hora de operar?

Represento a un sector que tiene un gremio federado. Una presidencia ejecutiva y 18 regiones. Sólo tres son hombres y el resto todas son mujeres. Hay una cosa que nos funciona bien y es la autorregulación, lo que yo hago desde Camacol es generar los instrumentos para que el empresario elija los caminos de construir con calidad, que sea sostenible. Los derechos y deberes del comprador de vivienda, por ejemplo. Lo que hago es recoger las buenas prácticas, volverlas masivas y publicitarlas. No arrancamos de cero. Hay empresas que lo hacen por convicción, drenajes urbanos, reducción de agua y energía, eso lo vuelvo visible a través de nuestras regionales. Muchos medianos y pequeños preguntan, nosotros les ayudamos. Vamos por buen camino.

¿Cuáles son los consejos para quienes asumen posiciones de liderazgo?

1. Trabajar en lo que a uno le gusta. Eso da el marco para formarse. A mí el tema de la ciudad siempre me ha apasionado, por eso me formé. Por eso hay que educarse en lo que uno sabe que le va a meter el corazón. 2. No pasar de largo sin aportarle al interés general, en su empresa, en sus metas. Escoja la cosa que más le aporta al país. 3. La formación es muy importante. No tiene que ser lo más costoso y irse del país. La teoría ayuda mucho y es lo que podemos llevar siempre a la práctica, a la realidad. Hemos perdido tiempo y debemos ser agresivos en proponer cosas que se lleven rápidamente a la práctica. 4. Formar equipos para trabajar. No hay que tener miedo a aprender de los demás.

Temas relacionados