Explica la alianza hecha con el Csic, el Colciencias de España

“Hay que invertir en transformación digital”: Ruth Polchlopek

Ruth Polchlopek, gerente general de Universia Colombia, la red que conecta 1.400 universidades de 23 países, habla con contundencia sobre la educación superior en el país. “No sólo hay que invertir en ladrillos”, dice.

Ruth Polchlopek fue banquera y trabajó para el banco Santander. Ahora lidera a Universia. / Gustavo Torrijos

Recuerdo, hace ya unos diez años, saliendo de la Javeriana a un grupo de muchachos entregando volantes con una marca que decía Universia y hablando de una comunidad estudiantil. Hoy, ¿qué es Universia?

Hoy Universia, tras un proceso de evolución, nos consideramos la red de internacional de universidades de habla hispana más grande que hay en el mundo.

¿Y eso en qué se traduce?

En que están participando más de 1.400 universidades de 23 países, con las cuales estamos conectadas en red a través de muchas iniciativas en materia de educación superior: en investigación, formación, estudiantes… cuando sumas tienes una potencia de red para cualquier tema que quieras impactar en educación superior.

Somos muy débiles en investigación como país. Incluso, el presupuesto nacional no crece significativamente en ese renglón. ¿Qué están haciendo ustedes para apoyar la investigación nacional?

Hemos identificado que Colombia necesita poder crecer en temas de investigación. Si bien está como país creciendo dentro de la región, de hecho es el que más crece de acuerdo con el último ranquin SIR, está todavía en el quinto lugar, detrás de gigantes como Brasil, México, Argentina y Chile, aunque deberíamos estar en un cuarto lugar por dimensión de país. Pero cuando se viene de la nada, cualquier mejora o avance es importante. Y ahí está Universia, para eso, las universidades están en diferentes estadios y quisiéramos que ojalá todas pudieran pasar ese estadio de la investigación. Hay universidades que tienen que partir de cero, y las estamos ayudando con consultorías con importantes expertos que trabajan de la mano en la formación del docente para que se vuelva investigador, al investigador para que sepa cómo escribir, cuando escribe cómo indexar, dónde publicar y hacer visible su investigación. Es un poco lo que hacemos, identificar esos potentes aliados para ayudar a las universidades a dar ese gran paso, a mejorar sus indicadores de investigación.

Si hablamos de la educación como un mercado, ¿por qué la gran mayoría de ese mercado es tan costoso en Colombia?

Porque aquí tenemos dos modelos de educación: la pública y la privada. La pública, subsidiada y apalancada por los presupuestos de la Nación, y la privada, que tiene que hacer sus propios esfuerzos e inversiones, entonces por eso a veces las calidades compiten con eso, porque una universidad privada tiene más autonomía para invertir en laboratorios, en profesores formándoles para que se vuelvan investigadores, son costos de inversión altísimos que terminan transfiriéndose a un costo de la matrícula.

Pero de acuerdo con la media de inversión de América Latina, ¿no le parece que estudiar aquí es muy caro?

Sí, se dice que el costo de la educación en Colombia es alto cuando lo comparan con otros países, pero tal vez pensaría yo que es porque hay mucho por hacer. Ahora cuando las universidades se están acreditando, se están exigiendo por su propia autoevaluación, tratando de alcanzar unos indicadores que van por infraestructura, los mismos campus tienen que invertir mucho dinero, y eso incluye mejores instalaciones. Tienen que formar, porque ahora les exigen tener doctores, y la formación de un doctor es costosa. Hay una cantidad de indicadores y la universidad, para poder lograrlos y alcanzar esa acreditación institucional, tiene que invertir. Entonces, si eso redunda en calidad, pues bienvenido sea.

Estuvo en el sector financiero con el banco Santander. ¿Cómo enriquecen esos conocimientos a la red de cooperación universitaria que usted gerencia?

Muchísimo, Universia es el brazo de responsabilidad social del Grupo Santander y es un gran ejemplo de acercamiento del sector privado con la educación. La primera vez que me senté con el equipo de Universia, fue bastante anecdótico, porque estaba sentada en principio con muchas personas que son más académicas, y yo venía con mi corte de banquera, de seguimiento. Les dije: bueno, igual esto es una empresa de responsabilidad social, pero eso no quiere decir que no hagamos nuestros propios números, y siempre tuve un jefe que me decía: lo que no son cuentas, son cuentos. Empecé a poner una dinámica de números, de seguimiento, aporté eso, una estructura de seguimiento y gestión para poder aterrizar la cantidad de proyectos que nos llegan de colaboración.

Todo el mundo quiere una beca, o por lo menos aquellos que quieren seguir avanzando en su proceso educativo. ¿Qué hacen ustedes en cuanto a becas? ¿cómo acceder a ellas?

Llevamos siete años y hemos entregado alrededor de 8.000 millones de pesos en becas porque uno de nuestros fuertes de apoyo es la internacionalización, porque al final somos una red. Universia viene realizando unos encuentros mundiales de rectores de Universia, de hecho vamos a hacer el 21 y 22 de mayo de 2018 en Salamanca el encuentro mundial, y lo hacemos allá porque son los 800 años de la Universidad, vamos a estar en un contexto históricos mundial, y en uno de esos encuentros que se han hecho se comprometió don Emilio Botín, el principal accionista del banco (q.e.p.d.), en entregar unas becas de movilidad, él quería que nos conectáramos y se creó el programa de becas Iberoamérica. Ese programa consiste en llevar estudiantes, en el caso de Colombia, al abanico de universidades que están en la red. En Colombia hemos venido entregando alrededor de 150 becas anuales a estudiantes de sexto semestre hacia arriba, para que cursen un semestre en una de las universidades de la red y la universidad de origen le vale los créditos como parte de su formación local.

¿Cuáles son los principales retos de la educación superior en un país como Colombia?

Muchísimos. El principal es la calidad, y es en lo que se está trabajando. Yo creo que Colombia tiene clarísimo que tiene que avanzar en la calidad de la educación superior, pero también hay una tarea en acceso, por muchas razones, una la financiera, y otra porque en las regiones se está quedando rezagada esa oferta de universidades con suficiente calidad. Creo que Colombia está orientada en mejorar eso: calidad y acceso.

¿Qué opina del programa Ser Pilo Paga?

Yo creo que el mundo está hecho de oportunidades y si bien ha sido muy cuestionado el programa, creo que hace un buen aporte al país y a estudiantes que sentían que ese sueño de estudiar en una gran universidad se les escapaba de las manos, que era imposible. Para mí ha sido un motor importante, porque además en medio de todos esos sueños alcanzados, también ha sido un motor para las universidades que quieren acceder a él, que tienen que pasar por la acreditación institucional, entonces está jalonando la calidad. Yo creo que es un buen programa desde el punto de vista de la universidad, del estudiante, del Gobierno, porque puede mejorar sus indicadores y sus estándares.

¿Cuál cree que es la política más exitosa de la región para elevar calidad de la educación superior?

Hay muchos modelos a seguir, cuando uno piensa en países como Australia, como Estados Unidos en Filadelfia, pero en la región las universidades de Brasil que dominan los ránquines internacionales, las mexicanas, las chilenas, en todas hay un grupo de universidades destacadas. Colombia no es ajena a eso, yo creo que el tema es tratar de estandarizar, respetando la diversidad de instituciones de educación superior que tenemos, no podemos exigirle a una universidad que haga lo mismo o se compare con una técnica o tecnológica porque hay que guardar esa diversidad, pero guardando su misión, que es transmitir conocimiento, lo que tienen que apostar todas es por calidad y comprometerse con su misión ante la sociedad.

El Observatorio Laboral del Ministerio de Educación muestra que estudiar carreras técnicas puede llevar a mejores salarios de enganche. ¿Qué cree que se debe hacer para que los jóvenes valoren distinto las carreras técnicas?

Es abrirles desde las empresas ese acceso, porque al final nosotros trabajamos muchos temas de empleabilidad y cuando hablamos con las universidades y te piden practicantes o programas de formación, las mismas empresas siempre quieren apostar por tener sus empleados de las mismas cinco o diez universidades del país. Es un tema que uno tiene que abrir y por eso la visibilidad de lo que hace cada institución es importante. Ese es otro tema que trabajamos en Universia. A veces los estudiantes quieren estudiar las mismas carreras en las mismas universidades porque se supone que allí es de donde más acceso tiene al empleo y más les pueden pagar. Hace falta visibilizar más lo que hacen otras universidades y acompañar sus procesos en la carrera por la excelencia, y mostrarles a los estudiantes que tienen y pueden cómo quedarse en sus regiones, sólo que a veces todo el mundo quiere ir a Medellín, a Bogotá, pero en la Costa hay buenas, en occidente también. Es que las empresas entiendan o se les enseñe que hay una oferta diversa de universidades.

¿Qué peticiones o sugerencias le haría a los candidatos a la Presidencia de Colombia relacionadas con tema educativos?

Primero, yo creo que tener una consistencia y guardar una línea con todo lo que tiene que ver con el ministerio de Educación, se está en la línea, porque es que en la educación superior si tu no tienes una buena educación secundaria y básica… Tiene que guardarse esa misma línea, entonces creo que apostar por ministros y política de gobierno que se mantenga en estándares y con visión global de internacionalización de nuestras instituciones de educación superior. Las políticas que se dicten tiene que guardar ese compromiso global de internacionalizar nuestra propia educación. Y por su puesto los presupuestos en tema económico son importantes porque las universidades no pueden tener acceso a un presupuesto para invertir en formación de profesores, docentes, investigadores, entonces lo primero que deberían hacer es comprometer recursos, pero luego guardar la línea de una política de gobierno sustentada en calidad, acceso e internacionalización para lograr esa visibilidad que nos merecemos.

¿Cómo cree que internet, los cursos virtuales, las plataformas como Coursera, han transformado nuestra idea de la educación superior?

Muchísimo, uno de nuestros caballitos de batalla es que apostamos en el 2018 por la transformación digital en la universidad. De hecho, tenemos grandes alianzas, se habla del internet de las cosas, pero la universidad no pasa por eso, Universia está desarrollando una serie de iniciativas, de cursos y de talleres para llevar al docente a dar ese paso, y no sólo se hable de hardware y de aparatos, de mejorar la infraestructura de redes. Luego se habla de procesos, cambiar procesos para que dialoguen con esas nuevas máquinas y la tercera etapa es la cultura, porque se puede invertir en aparatos, pero si el profesor no quiere hacer cambio de chip, es complicado.

Hay que hacer mucho sobre el tema y comprometerse con la transformación digital para que las universidades avancen. No sólo hay que invertir en ladrillos, hay que invertir en transformación digital. En transformación digital tenemos una nueva alianza que hicimos con el Csic, que es como el Colciencias de España, y juntos, el banco Santander y el Csic, estamos trayendo al país una nueva plataforma que es como un agregador de documentos de investigación, de revistas científicas, y es la mejor forma de colaborar, visibilizar lo que es la investigación y esas plataformas agregadoras permiten eso. Toda la comunidad puede, a través de esta plataforma, subir sus revistas y darles visibilidad internacional.

Y su familia, ¿cómo está en todo este escenario profesional en el que usted se desarrolla?

Tengo un par de hijos que creo que fue mi mejor empresa, ya están grandes y creo que se sienten orgullosos de todo lo que hago, son como mi primer “focus group”, uno trabaja, el otro está estudiando en la Javeriana Derecho, y son mi motor, mi incentivo. Al principio fue duro porque me separé temprano, me quedé con dos hijos pequeños de dos y seis años, pero fue esa vitamina para meterle duro y sacarlos adelante, y hoy digo: mi mejor empresa fueron ellos dos. Rehíce mi vida, tengo un esposo maravilloso, que me aportó dos hijas por parte de él. El día de mañana podría retirarme, pero esto es lo que yo quiero hacer, no me veo en otra cosa, este tema cambia mucho y hay que cambiar con él, es un tema social que llena de retos.