Así se reacciona con velocidad en tiempos de crisis

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Natalia Niño es la gerente general del Grupo Danesi-Cantagali, más conocido como Popsy, y lideró la creación de amicasa.com.co, un canal de distribución digital, uniéndose con Juan Valdez, La Fazenda, McCain, Koller, Nestlé y The Cookie Jaar.

Nos llegó la pandemia y, con ella, cambios sociales y profundos de comportamiento. Entendimos qué es el distanciamiento físico y eso implica un cambio en la forma de interactuar. Y ustedes se inventaron www.amicasa.com.co. ¿Qué es eso?

Es un nuevo canal de distribución, una plataforma que llamamos Home Service, y lo que buscamos es llevar a la casa de las personas soluciones de alimentación, entendiendo que las necesidades cambiaron y que en esta nueva normalidad hay muchas opciones de llevar productos; entonces nosotros llevamos alimentos congelados y refrigerados, y con un solo pedido puede hacer una compra planeada y programada de todos los desayunos, almuerzos y cenas para toda la semana, se ponen en el congelador o refrigerador y a conveniencia saca los alimentos para consumirlos.

¿Cómo fue esa conversación con esas otras grandes marcas? ¿Y cómo será ahora que, en ciudades como Bogotá, ya incluso se están quitando medidas como el pico y cédula? ¿Van a seguir juntos?

Fueron conversaciones muy interesantes de solidaridad, de estar de acuerdo en que teníamos las mismas necesidades y que nuestro consumidor también tenía esas mismas necesidades, valga la redundancia. Nosotros teníamos una red de distribución de congelados muy fuerte, con una capacidad ociosa importante, dado el cambio que estábamos teniendo en la operación de heladerías, y vimos que ahí había una oportunidad no solo para nosotros sino para otras marcas de amigos. Presentamos la propuesta y evidentemente tuvo una acogida entre nuestros partners con importantes marcas de cárnicos, productos de delikatessen, café, panadería y ya es un mundo de opciones y marcas muy reconocidas en la plataforma.

¿Qué les ha dejado amicasa.com? ¿Qué números? ¿Qué alianzas?

Ha sido mucho aprendizaje, con una gran acogida de esta propuesta de valor por parte de los consumidores. Hoy por hoy operamos en Bogotá y alrededores: Chía, Cajicá, La Calera, Zipaquirá, toda la sabana, y vamos para una segunda plaza, que será Medellín. Hemos atendido cerca de 3.500 pedidos y en los próximos seis meses esperamos que amicasa represente el 5 % de los ingresos de la compañía. Hay muchos consumidores a los que esta oferta de valor se les ajusta muy bien y es un canal de distribución que llegó para quedarse.

¿Usted cree que la solidaridad es sostenible?

Sí, definitivamente, si se hace con fundamentos y con bases sólidas. Mal confundimos solidaridad con caridad, y vimos ayudas puntuales que no tienen estructura y fondo, no es lo que se necesita para garantizar una sostenibilidad como la que me preguntas, pero si se estructuran proyectos de encadenamiento productivo para atacar un problema de raíz y no del momento, creo que tiene cabida y son los proyectos sociales que garantizan la sostenibilidad de la economía.

¿Qué pasó en la tras escena con, por ejemplo, la junta directiva? ¿Qué tanto aceptaron todos estos cambios que pocos vieron venir? Y lo pregunto porque conocí de muchas empresas que no cambiaron sus números proyectados en enero, por ejemplo, pero también otras que vieron la realidad con otros ojos y tuvieron que ajustar sus proyecciones de forma sensata.

Se hicieron varias cosas: leer el entorno rápidamente, reconfiguramos estructura y procesos, reconfigurar la compañía para poderse adaptar a las nuevas necesidades, capitalizar las nuevas oportunidades de mercado y tener la capacidad como compañía de reaccionar con velocidad en el momento que se requería. De la junta directiva no hemos tenido sino el apoyo, carta abierta de implementar las soluciones que se necesitaban para sostenerse y cuando hablo de velocidad nosotros en cuestión de una semana teníamos la plataforma de e-commerce propia y en unos días tuvimos acceso a nuevos agregadores de plataformas de comercio electrónico, donde teníamos canal de salida online.

Una realidad muy delicada que nos ha dejado esta pandemia ha sido la destrucción de empleo. El presidente de la ANDI nos dijo que muchas empresas solo tenían caja para dos semanas. Ustedes, con esta iniciativa de amicasa, ¿lograron proteger esos empleos?

Fue un ejercicio difícil como empresarios y hemos contado con suerte. Al inicio tuvimos la colaboración de muchos de nuestros empleados, quienes estuvieron durante unas semanas de licencia y con el tema de despidos, hemos intentado preservar a toda costa los empleos de nuestros colaboradores y es por eso que hemos buscado alternativas como estos canales de venta y distribución, consiguiendo nuevas alternativas de ingresos y también incluso hemos reubicado a algunos de nuestros colaboradores, sacando provecho de estas alianzas que nacieron con los canales de distribución. Con la ayuda y el sacrificio de todo el equipo administrativo, hemos logrado sostener en gran parte al equipo de heladerías, que fueron desde el comienzo los más afectados.

Nombra heladerías, ¿esas tiendas eran propias o estamos hablando de franquicias? ¿Cerraron o van a cerrar algunos de esos puntos físicos?

Todas esas tiendas son propias, la totalidad de helados Popsy son operadas directamente por nosotros. Hemos hecho un ejercicio muy concienzudo y viendo en esta nuevo normalidad, con unos tráficos de personas en los centros comerciales reducidos, qué puntos de venta son rentables y una apuesta para quedarse. Hay una totalidad de 230 puntos de venta, de esos hay tal vez ocho o nueve que al momento se han cerrado, que eran puntos antes de pandemia con una situación de rentabilidad muy muy estrecha y a la luz de este nuevo normal con esos tráficos no visualizamos que tengan probabilidad de éxito en el mediano plazo.

En este país vivimos una crisis de liderazgo que no es nueva. Antes de la pandemia era un país caldeado por los ánimos de las protestas. Desde el mundo empresarial, ¿cuáles son esas recomendaciones para liderar en medio de la crisis?

El único liderazgo que funciona es un liderazgo empático, genuino, con información y transparencia. Un liderazgo que entiende y sabe que de ideas basadas en el colectivo, ideas masajeadas en equipo, respetando y valorando la diversidad de personas, cualidades, actitudes y competencias, es que se gestan y lideran los mejores proyectos. Definitivamente el que comunica de manera oportuna, de comunicación fluida, porque en tiempos de crisis se necesita información, porque la gente quiere y pide información. Un liderazgo que sabe decir no sé, que busca con su equipo la mejor forma de hacer las cosas, un liderazgo que tiene las motivaciones correctas para encaminar las decisiones de la compañía.

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