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¿Por qué es necesaria una Colombia más solidaria?

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La vulnerabilidad a la que nos expuso el coronavirus obliga a que en una nueva y mejor normalidad trabajemos, ahora sí, en conjunto. El resultado dependerá de cómo seamos capaces de apoyar a quienes más lo necesitan.

“Colombia ha sido históricamente un país con grandes desigualdades y una gran diferencia entre quienes tenemos la fortuna de poder cubrir nuestras necesidades y más, y quienes ni siquiera tienen acceso a agua potable, higiene, educación y salud, por eso creo que llegó el momento de cerrar esa brecha y hacer que todos los colombianos tengamos acceso a la salud, educación y trabajo, y los empresarios estamos llamados a jugar un gran papel en esta tarea pendiente. Hace algunos años no eran visibles, por la falta de comunicación y tecnologías como las que hoy existen y no podemos seguir haciéndonos los que no vemos”.

Las palabras, escritas por Luis F. Vélez, el creador y gerente de Amor Perfecto, dan una mirada bastante cercana a la realidad de un país desigual que con la pandemia vio crecer más la brecha entre los que tienen más posibilidades económicas y los que luchan por conseguir lo del diario. Basta analizar los indicadores que el DANE ha publicado a lo largo del año para ver la destrucción de empleo (más de cinco millones en un solo mes), la disparidad que viven las mujeres cuando de equidad laboral se trata (incluso una caída de dos dígitos), del débil crecimiento del PIB en un año de crisis y de la vulnerabilidad a la que como sociedad quedamos expuestos por cuenta del coronavirus.

Por eso, justo cuando estamos haciendo balances, es necesario ir más allá y tratar de responder ¿por qué es necesaria una Colombia más solidaria? Juan Carlos Ortiz, presidente de DDB Latina y uno de los publicistas más importantes de Estados Unidos, comenta que la pandemia creó un problema colectivo y para salir de ahí se necesita un propósito colectivo, “de esto no vamos a salir con soluciones individuales”. Y entonces hace un análisis para tener en cuenta: “Uno de los factores más importantes que se ha generado en la sociedad durante la pandemia es la vulnerabilidad; la gente se siente vulnerable porque no sabe si va a seguir con trabajo, si seguirá recibiendo dinero, si estará bien de salud. Con una vulnerabilidad tan alta, es muy importante encontrar un propósito colectivo, y no con una solución individual porque ante problemas tan grandes eso no funciona, eso genera dispersión y división. Por eso es muy importante establecer un propósito colectivo y que se pueda hablar como una campaña para el mundo, eso es retomar los valores fundamentales. Para mí, la solidaridad es un valor fundamental y si la sociedad lo retoma y entiende que con él puede salir adelante, puede superar el problema de la vulnerabilidad, se construirá un futuro más contundente”.

Usando un símil, lo plantea de la siguiente forma: “La solidaridad es un efecto cardumen, porque la solución no es ver un pez para un lado y uno para el otro, no; es cuando usted ve al cardumen moviéndose al mismo tiempo. Esa es una acción colectiva solidaria, un propósito solidario; cada pez está conectado por credibilidad y cree en el pez de al lado: eso es solidaridad. Esta es una oportunidad histórica para Colombia como país y como marca, en donde si mostramos un acto de solidaridad para salir de un problema tan complejo como este de la vulnerabilidad que nos trajo la pandemia, se está mostrando un caso de éxito para el mundo enteroSi Colombia fuera una marca a la que la pandemia le trajo muchos problemas y asume el valor de la solidaridad como el propósito del país, no solo dará una profunda demostración hacia adentro de cómo asumir un problema, sino daría un ejemplo de inspiración que sería tremendamente comentado en el mundo, sería una lindísima oportunidad”.

Miguel Ángel Charria Liévano, presidente ejecutivo de Bancamía, en conversación con El Espectador, afirma que “la pandemia ha hecho más evidentes las desigualdades en nuestro país y nos corresponde en equipo mostrar lo mejor de nuestra humanidad para acompañar el proceso de reactivación”. Se refiere a que, más allá de los discursos, hay que ir a la acción: “Desde nuestro lado estamos trabajando en la financiación de los microempresarios que atendemos y los nuevos emprendimientos, porque estamos convencidos de que si desde diferentes frentes sumamos y la solidaridad se multiplica, el 2021 será un año con una transición más efectiva donde podremos ir retomando el camino como nación, porque el mejoramiento social y económico viene desde todos los sectores, pero el resultado depende de cómo seamos capaces de empujar a quienes más lo necesitan”.

Así que si queremos construir bien también debemos mirar hacia todos los lados. Álex Torrenegra, empresario e inversionista colombiano dueño del banco de voces más importante de Estados Unidos, lo ve desde el mundo de los negocios así: “La colaboración es extremadamente importante para que los integrantes de una sociedad salgan adelante y sean competitivos. En Colombia podríamos usar mucho más de esa colaboración, más de ese apoyo entre nosotros mismos. ¿Yo me cuestiono el por qué en Colombia nos ayudamos tan poquito? He leído varias teorías al respecto: los colombianos no nos hemos unido porque no tenemos enemigos fuertes en común, Latinoamérica ha sido una región del mundo relativamente pacífica, vemos a los países que están cerca como hermanos y no los vemos como enemigos de batalla, y eso está bien por un lado, pero por otro esto nos lleva a buscar enemigos adentro, y es increíble cómo en Colombia, a pesar de que somos similares al 99 %, nos enfocamos en pelear en las pequeñas diferencias, cuando deberíamos trabajar juntos desde lo que nos hace similares. El mundo es muy grande y está lleno de culturas que entre ellos se apoyan, salen adelante, y nosotros no lo estamos haciendo. Eso nos deja cada vez más rezagados. La forma de asegurar un buen futuro a las nuevas generaciones es uniendo esfuerzos”.

Como bien lo decía Ortiz, esto se tiene que tratar de un tema colectivo y no individual, por eso es determinante conocer la posición del Gobierno: “El tránsito hacia una mejor normalidad, que es lo que viene tras la pandemia, supone ser especialmente conscientes de un modelo económico más sostenible, y eso implica varios frentes: lo ambiental, por eso sacamos el proyecto de ley de turismo sostenible; en lo social, que significa generación de empleo; sostenible en lo empresarial, con empresas que tengan en consideración la triple cuenta, por eso la formulación de empresas de beneficio de interés colectivo, que entre otras nos pone entre los tres países del mundo que han adoptado este instrumento para que más empresas tengan ese compromiso con las comunidades, proveedores y clientes con el Gobierno, con nuevos modelos de negocio más incluyentes. Pero creo que uno de los elementos centrales en el tránsito hacia una mejor normalidad es el de construir una Colombia que crea en modelos asociativos y solidarios de mayor forma, y eso significa proporcionar muchos más espacios cooperativos, más asociatividad, buscando el genuino sentido de solidaridad”, relata José Manuel Restrepo, ministro de Comercio, Industria y Turismo.

Sobre la reactivación económica, dice: “necesitamos dos componentes: trabajar en equipo: sector público, privado, gobierno local y nacional, instituciones y ciudadanía. Y el segundo es construir y fortalecer nuestro profundo sentido de solidaridad. Muchos vivieron momentos difícil y necesitan un apoyo. Acompañar durante la adversidad, como lo que sucedió en Providencia, Chocó, Antioquia y Norte de Santander con un sentido de solidaridad. Creo que la solidaridad es un principio de actuación del modelo económico que viene construyendo Colombia, que debe profundizar como una respuesta a esa mejor nueva normalidad que sucederá después de la pandemia”.

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