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hace 1 hora

“A los dos años, el 40 % de nuestros clientes sale de la pobreza”: Margarita Correa

La cofundadora del banco de las microfinanzas Bancamía, comenta que las personas con menores ingresos son los más cumplidos para pagar.

Margarita Correa Henao tiene un posgrado en alta gerencia, de Eafit, y es experta en desarrollo social y humano. / Gustavo Torrijos - El Espectador

Usted fue becada por W.K. Kellogg Foundation en desarrollo y liderazgo. Tras esa formación, ¿cómo lidera Margarita?

Yo lidero con sueños, con un propósito, y el propósito inspirador que motiva es el servicio, cómo ayudar a otros. Para mí ha sido muy importante haber desarrollado un proyecto de banco social de desarrollo, inspirado en una motivación: cómo contribuir a disminuir la pobreza en este país. Entonces lidero a través de un sueño que pueda cambiar la vida de las personas, y que otras personas se inspiren en esa motivación.

Tradicionalmente, los banqueros son economistas, financieros, ingenieros… ¿Qué sucedió para que una antropóloga como usted se convirtiera en banquera? ¿Cómo llegó a este sector?

Así, motivada por un sueño: cómo podía ayudar a las personas de bajos ingresos a que tuvieran una mejor calidad de vida, sobre todo las mujeres que conocí en el basurero de Moravia en el 84, que derivaban su sustento de la basura. Ahí dije: por aquí es, si las personas tienen ingresos constantes, pueden desarrollar su capacidad productiva, su potencial, les cambia la vida; entonces digamos que una banquera antropóloga en un banco social le hace mucho sentido, porque el banco es un banco de desarrollo social, es distinto a un banco comercial, porque está inspirado en una intención, y la intención es servir.

Se llama Coofema...

Es la cooperativa de trabajo asociado de mujeres; ellas se disputaban su alimento con perros y gallinazos y comían de la basura. Empezamos a hacer la cooperativa, ellas se vincularon a la empresa privada para maquilar juguetería y luego se dedicaron a hacer aseo y mantenimiento general en edificios de obras públicas. 300 mujeres hicieron esta cooperativa, dignificaron su trabajo, garantizaron un sustento de manera constante, se empoderaron, porque la mujer empoderada gana confianza, autoestima, es estabilizadora social, es una revolución social pacífica. Ahora son productivas.

Bancamía es el banco de las microfinanzas y usted es experta en desarrollo social. El vicepresidente comercial, por lo general, está pensando en la utilidad y no deja de ser banquero. Usted está pensando más en la sociedad. ¿Cómo le va con él?

Espectacular, porque se motivaron a través de un vínculo trascendente que les da sentido y significado a su trabajo, entonces encuentran que en el servicio y a través del servicio las personas mejoran su calidad de vida, su confianza, su autoestima, contribuyen al PIB, y que ese propósito misional está alineado con su proyecto de vida, entonces nada más fascinante que encontrarse que su proyecto de vida está alineado con un propósito misional; entonces, el lenguaje ha sido muy fluido, muy inspirador, se han conectado con la misión social, ha sido una belleza de trabajo.

Habla de las mujeres de Moravia, también habla de cambios sociales. ¿Qué es lo que han logrado desde las microfinanzas?

El cliente está en el centro, el banco desarrolla productos tras conocer sus necesidades, trabajamos más en función de la demanda que de la oferta, qué necesita, cuál es el crédito adecuado, suficiente y oportuno, entonces la propuesta de valor no está basada en un producto sino en la necesidad.

Alguna vez leí un libro sobre ustedes que relataba varias historias de éxito de sus usuarios. ¿Qué proyecto crearía para que eso lograra extenderse a toda la sociedad colombiana de una forma equitativa?

Yo pensaría en dos: uno, el proyecto de mayor impacto social para este país sería trabajar para el campo, en proyectos de inclusión social y productiva para el campo. En la etapa más importante de este país, que es haber firmado el Acuerdo de paz y trabajar en el posconflicto, para insertar a esos campesinos que han estado olvidados y que han estado excluidos del sistema, es tal vez lo más revolucionario. Y dos, un proyecto educativo en el que la educación esté enfocada al servicio, no solo que el joven diga que aspira a tener esta carrera para ser rico, sino concebirse un país incluyente donde el bien común esté por encima del individual.

¿Cómo va el empoderamiento femenino hoy en Colombia?

Dentro de los países del hemisferio, es uno de los que ocupa los mejores lugares; hemos ganado mucho, en instancias donde se decide la política pública. Se ha ganado voz, nos hace falta mucho, hay un techo de cristal, las mujeres llegan hasta un nivel, pero todavía nos falta para poder lograr presidencias de instituciones. Pero nos falta.

Incluso una presidenta de Colombia.

Incluso. Tenemos que trabajar en el poder político.

¿Puede un microcrédito ayudar a una persona a salir de la pobreza?

Le voy a dar dos datos: a los dos años el 40 % de nuestros clientes sale de la pobreza, y a los cinco años, el 75 %.

¿Es cierto que las personas de menores ingresos son las más cumplidas y puntuales a la hora de pagar?

Eso es cierto, porque como les han cerrado las puertas, está en manos del gota a gota, de la usura, entonces cuando yo le digo: creo en usted, cómo le queda fácil pagar el crédito, le damos educación financiera y le damos más créditos. Es basado en la confianza. Ellos dicen: gracias, te pago, cumplo.

¿Qué educación financiera básica debe tener todo colombiano?

Enseñarle que no debe gastar más de lo que le entra; el valor del ahorro, porque si tengo alguna calamidad, tengo de dónde echar mano; la importancia de la previsión y el seguro, lo importante de saber qué es una tasa de interés, qué son los excedentes, que puedo pedir un crédito para mi actividad productiva y que puedo consumir si tengo un ahorro. Una planeación financiera de su economía familiar y de sus ingresos personales.

¿Qué cualidades cree que debe tener una persona para ser un buen líder?

Primero que todo, que sea un buen ser humano, leal, que sea íntegro, que sus principios y maneras de actuar estén basados en valores, que sea ético, y que si está inspirado por un sueño trascendente que le sirva a la humanidad, que se sueñe un mundo mejor, que está trabando por eso, que tenga energía interior para ver ese mundo mejor.