Los interrogantes en el supuesto cartel del cemento

La Superindustria dice tener pruebas de que, entre 2010 y 2012, las tres mayores empresas del sector se pusieron de acuerdo para incrementar los precios de este producto. Las compañías lo niegan y critican la metodología de la investigación.

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A través de un comunicado, Argos rechazó los supuestos de cartelización en precios del cemento a los que se refiere un informe de la delegatura encargada de protección de la competencia de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), que le fue notificado a la compañía este jueves. (Lea "Pliego de cargos contra tres empresas fabricantes de tubería")

“En forma oportuna presentaremos nuestros alegatos, refiriéndonos a los aspectos contemplados en el informe motivado, mostrando nuestro correcto proceder. En Argos tenemos la tranquilidad del buen actuar, con la firme convicción de desarrollar nuestros procesos empresariales en forma responsable y transparente”, aseguró la compañía.

El informe de la SIC examina un supuesto paralelismo de precios del cemento gris entre 2010 y 2012 en el que habría incurrido esta empresa, junto con dos compañías más del sector: Holcim y Cemex. Aunque en la investigación también se incluyó a Tequendama y San Marcos, el documento asegura que no incurrieron en esta práctica. El informe no es una decisión final sobre el tema, cabe aclarar.

El documento también le recomienda al superintendente que le dé traslado a la Fiscalía para investigar la presunta obstrucción de la investigación por parte de dos personas vinculadas con Argos.

La delegatura encontró que entre los años referidos hubo un incremento uniforme y coordinado de los precios de venta de este producto, el cual sólo era fabricado en Colombia por siete compañías, según detalla el documento. A esto se le habría sumado un rastreo de los precios en el mercado como forma de supervisar el presunto acuerdo entre las compañías. La entidad también asegura tener correos electrónicos en los que habría “intercambio de información comercial y de negociaciones entre los investigados, que evidenciarían el elemento consciente de la conducta investigada”.

El paralelismo, según la visión de la SIC, no implica necesariamente una “similitud o exactitud en los precios de los diferentes agentes, sino que basta que existan tendencias y variaciones armónicas a través del tiempo en lo que respecta a las cantidades y precios ofrecidos”. Ahora, esta situación se puede presentar por condiciones normales de un mercado específico. El elemento que cambia la naturaleza de este fenómeno es el ejercicio consciente de un acuerdo de precios entre varios actores. En palabras más simples: que haya la voluntad para no hacerse daño entre competidores.

Ante esto, Argos explicó que “el informe motivado sustenta su recomendación en un supuesto paralelismo de precios entre 2010 y 2012, deduciendo que fue un hecho consciente. Argumentar paralelismo de precios sobre un análisis estadístico de unas series de precios de 36 meses, en un período de alto crecimiento de la demanda en una economía en expansión, no es apropiado”. (Lea "Cartel de la seguridad privada podría seguir recibiendo contratos estatales")

La compañía añadió que “el informe señala que los precios tuvieron un comportamiento creciente continuo durante ese ciclo expansivo, pero la realidad es que los precios en la industria del cemento en series de tiempo más largas han crecido muy por debajo de la inflación y del incremento del salario mínimo. Por ejemplo, hace 15 años un colombiano podía comprar 18 sacos de cemento con un salario mínimo, hoy puede comprar 35”.

De acuerdo con información del Departamento Nacional de Estadística (DANE), en 2012, la producción de cemento tuvo un incremento de 1,4%, llegando así a las 10.924 toneladas. Este fue el mejor año en producción dentro del periodo investigado por la SIC. 

Entre 2010 y 2012, las ventas a nivel nacional de cemento gris les reportaron a los siete jugadores del mercado de ese entonces $8,3 billones. Los mayores ingresos se registraron en 2012, cuando este indicador alcanzó los $3,23 billones.

La evidencia recabada por la SIC lleva a concluir a la delegatura que, entre abril de 2011 y febrero de 2012, las tres compañías investigadas incrementaron el precio del cemento gris (Pórtland tipo 1) de manera conjunta y sistemática. Los incrementos acumulados fueron de 22% para Argos, 23% para Cemex y 22% para Holcim. 

Durante el proceso, las compañías han criticado fuertemente la metodología estadística utilizada por la SIC para analizar los supuestos incrementos de precio acordados. Cemex, por ejemplo, asegura que “el pliego de cargos erró por haber usado precios promedio de carácter nacional, toda vez que el cemento gris (…) es un producto que tiene incidencias relevantes y disímiles a nivel regional, lo cual impidió alcanzar unas conclusiones acertadas”. 

En otro apartado del documento, en donde constan los argumentos de la defensa de los investigados, Holcim asegura que “dado que el producto objeto del presunto acuerdo es homogéneo y que su demanda es sensible a cambios en el precio, el consumidor tiende a comprar el producto de la empresa que maneje el precio más barato, así la diferencia sea sólo de $300 por bulto. Esta circunstancia conlleva a que los precios del mercado sean muy parecidos, por lo que se tiende a considerar que existe un acuerdo de fijación de precios por más de que ello no ocurra”.