El progreso de la humanidad está frenado por este delito

“Los jóvenes están preocupados por la corrupción”

Lo dice Kate Robertson, la cofundadora de One Young World, la cumbre de jóvenes más importante del mundo, la que este año llegará a Bogotá.

Bogotá es la ciudad elegida por One Young World en este 2017. Será del  4 al 7 de octubre. Se esperan más de 2.000 jóvenes asistentes a la cumbre de 194 países.
Bogotá es la ciudad elegida por One Young World en este 2017. Será del 4 al 7 de octubre. Se esperan más de 2.000 jóvenes asistentes a la cumbre de 194 países. Cortesía

Kate Robertson no está entre los 18 y 30 años, pero sí se siente que conoce a estos jóvenes como pocos. Se sabe comunicar, sabe cómo construir mensajes e impactar con ellos. No en vano ocupó el cargo más alto que una mujer ha alcanzado en la industria de la publicidad mundial cuando estuvo en la junta directiva de Havas Worldwide. Ahora, como cofundadora de One Young World, catalogada como  “El Davos de los jóvenes” y que este año tendrá como sede Bogotá, en conversación con El Espectador, visualiza el camino por el que deben andar los emprendedores de hoy, obligados a llevar las riendas de un mundo cada vez más complejo y que necesita su acción.

    ¿Qué es One Young World y qué ha logrado desde su fundación?
One Young World (OYW) es la primera cumbre para jóvenes líderes de todo el mundo. Es la segunda entidad, después de los Juegos Olímpicos que agrupa más representantes de países que cualquier otro evento de la juventud. Desde 2010 se han creado casi 1.000 proyectos alrededor del mundo. El impacto de la inversión hecha en cada embajador de OYW es de 12 a 1, es decir, por cada dólar invertido en ellos, hay un retorno social de US$12.

 ¿Tienen agendas establecidas? 
 En OYW somos  apasionados por darles a los jóvenes líderes  una plataforma para que dialoguen y expresen sus ideas, lo que yo piense no importa, y de lo que yo quiero que los jóvenes hablen, es irrelevante. Por eso somos conscientes de que todo lo que hacemos tiene que venir de nuestra comunidad de 9.000 jóvenes embajadores, incluyendo la definición de agendas y tiempos.
Con respecto a la agenda para Bogotá, hicimos una consulta global donde jóvenes líderes de más de 190 países definieron las temáticas que les gustaría abordar; esa primera lista fue evaluada en 24 focus groups alrededor del mundo para determinar definitivamente cuáles eran los temas de la cumbre sobre los cuales la juventud quiere hablar. Lo más importante para OYW es que el contenido de la cumbre sea generado por y para los jóvenes.

 ¿Cómo pasan de los discursos a los hechos?
Este fue un hecho que nos preocupó desde la fundación de OYW, pues no queríamos crear un conversatorio donde los delegados sólo se sientan complacidos por volver una y otra vez; siempre les hemos dicho a los delegados que no nos importa si los vemos una sola vez, lo que nos interesa es que nos cuenten qué han hecho, esa es la orientación que le damos hacia la acción.
Así que cuando ves a los delegados hablando en el escenario de OYW, verás a personas jóvenes que han venido a la cumbre porque han hecho cosas genuinamente asombrosas y quieren compartirlo. Ellos mismos les dicen a otros delegados que se ayuden, les dicen que, si quieren iniciar su proyecto o iniciativa en sus países, por favor conversen, incluso, en ocasiones ellos trabajan juntos, por eso la cumbre está orientada a las acciones.

¿Qué ejemplo tienen?
En los últimos 6 meses los embajadores del Reino Unido se reunieron con líderes académicos de universidades del país y grandes empresas del cuidado de la salud con el objetivo de discutir temas de química y farmacéutica, para crear una agenda que abarcaba cinco ámbitos políticos que presentaron al Gobierno, en busca de que la voz de los jóvenes fuera relevante en la definición de las políticas de salud que afectan a esta generación.
Otro grupo lanzó hace un par de meses en el Reino Unido lo que denominan el “Círculo de Y”, un círculo de jóvenes empresarios que les permite a las personas que trabajan en las grandes corporaciones ser emprendedores mientras están en las corporaciones.
Estos son sólo un par de ejemplos de algunos embajadores en un país en los últimos 6 meses, pero esto es lo típico que pasa después de cada encuentro de OYW.

    ¿Cuál es el papel de las nuevas generaciones en un mundo cada vez más dividido por el racismo, por el sexismo, por el desplazamiento, por la guerra? ¿Qué deben hacer?
No sé cuál es la respuesta. Como una persona mayor, sólo puedo decir que este será su mundo y estoy preocupada por ustedes, por los jóvenes, y estoy segura de que ustedes también lo están.

Lo que es muy difícil para mí a mi edad, teniendo en cuenta que durante la mayor parte de mi vida vi cómo en el mundo entero se luchaba por la libertad, es que hoy no estoy convencida de que los jóvenes sean conscientes de que eso que se ganó tiene que ser protegido, pues una vez se pierde se irá por un largo tiempo.

 Si me pregunta sobre qué creo que debe hacer la gente joven, les diría que cada uno de los jóvenes debe saber qué son estos temas, ¿qué es la libertad?, ¿qué precio se pagó por eso?, ¿cuáles son los discursos de la libertad?, ¿usted conoce cuál es el rol de la ley?, usted necesita saber eso, y si no lo sabe, cuando alguien se lo quite, como pasó en Estados Unidos, usted no sabrá que se ha ido.

Otro tema que es muy serio, y sé que los jóvenes alrededor del mundo están preocupados al respecto, es la corrupción, pues ahí es donde se está parando el progreso de la humanidad. Por donde se mire hay corrupción, y si esto no cambia va a seguir ocasionando problemas. Porque bajo la legalidad nosotros seremos libres moralmente. Si la corrupción no se supera, no se puede seguir construyendo. En todas partes del mundo la corrupción es un tema difícil de superar. Los jóvenes lo que necesitan entender es cómo funciona la Constitución y las leyes en cada país, la manera correcta sobre cómo los negocios se llevan a cabo. Pero si no se entiende primero qué no es permitido, o qué es ilegal, no se puede llegar a ningún lado. “Hago las cosas no porque es legal, sino porque es absolutamente ético y correcto hacerlo”. Esas son las cosas que más me preocupan.

¿Cree en los cambios sociales verdaderos basados en las redes sociales? En Colombia nos hemos engañado porque una cosa pasa en las redes sociales, pero otra cosa muy distinta es la realidad.
Esto es lo que me preocupa cuando hablamos de hechos alternativos y noticias falsas. Algo es verdad o es una mentira. Creo que debe ser mucho mejor en redes sociales la manera como se transmiten y se discuten las cosas. Pero lo que es más preocupante es que líderes gobernantes son quienes están teniendo estos comportamientos. Así que quienes trabajan en periodismo y relaciones públicas pueden encontrar un gran problema aquí.

Este problema también tiene que ver con el lenguaje, a veces por la diferencia del idioma pasamos por alto palabras o ideas importantes que no se tienen en cuenta. La manera como usamos diferentes lenguas para explicar las cosas puede tergiversar la idea principal. Las cosas son verdad o mentiras y el periodismo tiene gran responsabilidad en las redes sociales. No hay una ley desarrollada que haga que la gente deje de mentir, en UK se está haciendo un arduo trabajo por reprender y llevar a la Corte si es necesario a la gente que calumnia a través de internet. Pero no estamos castigando lo suficiente.

Creo que tan pronto como las personas jóvenes empiecen a entender que deben transmitir mensajes claros, se puede definir qué es verdad y qué es mentira. El relacionamiento a través de redes sociales es un gran trampolín para el cambio y la mayoría de las personas no pueden ejecutar cambio por sí mismos, así que creo totalmente en el trabajo en equipo.

¿Están realmente los jóvenes cambiando el mundo?
Totalmente. Es genial cuando la juventud decide hacer algo y analizar las consecuencias de su liderazgo. Bob Geldof , por ejemplo, creó la fundación Band Aid cuando tenía 29 años. Jaime Oliver, quien es un gran fan nuestro, lanzó una campaña para que los jóvenes se animaran a ser chefs, cuando apenas tenía 24. Mark Zuckerberg se convirtió en millonario a los 27. Nadie puede decirme que una persona joven no puede lograr cosas.

En los primeros años de la juventud, así no haya experiencia, se puede explotar con toda la innovación, energía, creación, pasión y esperanza, porque es cuando se mira más allá del horizonte. Cuando eres joven no piensas demasiado las cosas, sólo las haces. Sin embargo, hay algo que me preocupa y es que en la política no hay suficientes jóvenes participando. Los jóvenes que les gusta la política deben seguir ese camino de persistencia, porque desde allí se pueden ejecutar grandes cambios.

En Colombia hay una división entre los jóvenes y muchos de sus padres tras la negociación con la guerrilla de las Farc. Muchos jóvenes creen en un país en paz perdonando hechos que no han vivido, pero muchos de sus padres creen en ella, pero piden la cárcel para la guerrilla de las Farc. ¿Qué deben hacer los jóvenes en este escenario?

Esta es la razón por la que OYW se creó: hay una seria división en las generaciones en muchos aspectos. Nunca he conocido a nadie en los últimos 8 años, de su generación en ninguna parte del mundo, quien no crea que los efectos del cambio climático debieron ser tomados en cuenta hace más de 10 años. Hay una división de pensamiento en la generación.

Lo que me preocupa realmente es que los jóvenes no se involucran ni en el grado ni en la cantidad necesaria para una elección o un referendo. Un ejemplo es el Reino Unido, la gente joven votó en el referendo del Brexit, pero si todos entre la edad de 18 a 30 hubieran votado, el Brexit no habría ocurrido, el hecho es que no les importa votar. Las elecciones en Estados Unidos son difíciles de analizar porque parte de la gente joven apoyaba a Bernie Sanders, pero no cambia el hecho de que si ese grupo hubiera votado en mayor cantidad hubiera pasado algo diferente, y esa es mi respuesta, la gente joven tiene que votar, no importa por qué o por quién, pero su nivel de compromiso debe ser mayor.

Las cosas cambian, pero no es fácil. La paz es difícil, el trabajo es muy difícil y tarda mucho tiempo en materializarse. El trabajo por un país donde vivirán los nietos de los jóvenes de hoy es un gran trabajo, y es largo. Mi frustración es que los jóvenes no comiencen ese proceso de reconstrucción de tejido social y construcción de paz. 

¿Cómo consiguen la financiación para sus eventos? ¿Tienen financiación para adelantar proyectos que salen de dichos encuentros?

El dinero que tenemos es lo que la gente paga para que los delegados asistan, todas las conferencias y eventos son hechos con patrocinadores, no tenemos muchos y nunca es suficiente. Nosotros no patrocinamos los proyectos, nosotros les ayudamos a los líderes y creamos la plataforma para sus voces y que puedan desarrollarlos, es una plataforma de networking.

Negocios globales es una de las temáticas que van a tocar en el encuentro en Colombia. ¿Qué esperan lograr? 

Nosotros creemos que los negocios globales son muy importantes, porque es ahí donde están los recursos, la infraestructura, los procesos y la velocidad para traer el cambio más rápido. Muchos delegados vienen del sector de los negocios, y soy de las que cree que los negocios globales pueden traer el cambio, no únicamente por sus intereses, sino por su efectividad y sus recursos. En ese sentido, todos los movimientos deben estar dentro del sector de los negocios, porque ahí está el dinero.

En países como Colombia la salud y la educación son un privilegio para unos pocos. ¿Es la economía colaborativa basada en las buenas intenciones de los jóvenes una forma de contrarrestar ese déficit y llegar a un escenario de igualdad?

Es una situación muy difícil, lo vi en Sudáfrica cuando estaba creciendo, yo era privilegiada y por las razones equivocadas: era privilegiada porque mi piel era blanca y recibí buena educación. Es realmente difícil, incluso en los países desarrollados como el Reino Unido sucede lo mismo; allá tenemos lo que conocemos como “Postcode lotery”, que dependiendo de donde vives, indica qué tantos privilegios tienes, entonces no es un tema simple. Sin embargo, si la gente joven toma el reto de la educación en particular, muchas cosas pueden pasar, pues una persona joven bien educada puede retribuir educando a más personas.

¿Conoce casos?

En el Reino Unido hay una ONG que me gusta mucho, I wish I have had a twin, I was Young, de Teach First, y lo que hacen es que te pagan por enseñar durante un par de años antes de que inicies tu carrera profesional, entonces es más allá de ser periodista, ingeniero o abogado, vas y enseñas primero. Estas son formas en las que puedes cambiar la falta de educación entre los menos privilegiados, lo que los jóvenes pueden hacer es traer la noción de que tú te puedes educar, incluso, desde tu teléfono inteligente.

En el One Young World de 2014, que se celebró en Dublín, hubo un joven sudafricano que nació en una familia realmente pobre, él vivía con su hermano y su abuela en un “cambuche” en un pueblo de Sudáfrica, él dejo la escuela a los 14 años y lo único que aprendió fue a leer, nunca terminó sus estudios, pero un día alguien le dio un teléfono de segunda mano y cada vez que tenía un centavo lo usaba en el teléfono; finalmente escribió un libro en el teléfono, en el libro el chico dijo: “Sólo porque vengo de un contexto en desventaja no quiere decir que yo estoy en desventaja”, eso es increíble, ver que él no se sentía victimizado ni se sentía en desventaja.

¿Y cómo llegó a OYW?

Debido a que tenía la convicción de que era un joven líder, buscó en Google opciones para formarse hasta que encontró OYW, el evento le llamó mucho la atención y decidió que quería ir, así que empezó a mandar mensajes y correos buscando patrocinio, buscó en todas partes hasta que consiguió que una persona en Estados Unidos, Marc Cross, quien vive en Chicago, le mandara el dinero para que asistiera, con el compromiso de que luego le contara la experiencia.

Hoy en día él es la cabeza de programas de desarrollo en 16 escuelas de su pueblo natal y allí hace un trabajo fantástico. Pienso en personas así y ya no veo gente en desventaja, veo que existen herramientas para educar. Si nos detenemos en los argumentos que mi generación creó, como que la educación es sólo para los privilegiados, nos seguiremos dividiendo y no puede ser sólo para personas privilegiadas, la pregunta es: ¿qué estamos haciendo al respecto?

 ¿Y en materia de salud?
La salud es un tema mucho más complicado, pero existen cosas que pueden hacerse, educar en salud marca la diferencia, iniciando por lo que comes, cómo te cuidas, el control de natalidad, la prevención de enfermedades sexuales, esos son temas que pasan por la educación, y no son exclusivos del sistema de salud. La educación debe ser siempre la prioridad. 

Pienso que existe un carisma de liderazgo y es algo con lo que la gente nace, uno puede ir a un jardín a ver a los niños e identificar fácilmente a un líder. Además, lo que he visto es que debe haber autoestima, la persona debe creer que lo merece. Por otro lado, un líder es alguien que tiene imaginación, sea lo que sea que hagas debes tener visión, persistencia y, en algunas circunstancias, coraje. Si un joven líder se imagina algo, lo hará y llegará a lograrlo y hará todo lo que se necesite para llegar allí.

¿Cómo los jóvenes de Colombia se pueden integrar a One Young World?

Hay diferentes opciones para que la gente se involucre, la primera es una beca de las compañías como Telefónica, Unilever y otras que patrocinan. Estas empresas envían delegados para que asistan a la cumbre. Además, Colombia Joven tiene una delegación nacional, la cual busca tener a un joven líder de cada uno de los departamentos. Ese es el sueño hablando de diversidad.

Pero un poco la fuerza y el mensaje es la diferencia entre un joven y un joven líder, el segundo hace todo lo posible para lograr lo que quiere, busca todas las formas para llegar a donde quiere.