“No es cierto que se hayan perdido más de $10.000 millones invertidos en el puente Otanche”: Fondo de Adaptación

Luego de que la CGR señalara responsabilidades al Fondo de Adaptación sobre lo ocurrido en el puente Otanche en Boyacá, la entidad se pronunció defendiendo su participación.

El Espectador

Recientemente la Contraloría General de la República (CGR) reveló un informe en el que señala que “más de $10.000 millones invertidos en el puente Otanche, en Boyacá, se habrían perdido por colapso de la obra”. La responsabilidad de esta presunta pérdida, según el ente de control, podría ser de la entidad encargada del proyecto, el Fondo de Adaptación.

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Conforme a lo descrito por la Contraloría, el ‘colapso estructural’, ocurrido entre el 19 y 21 de mayo de 2017, se presentó a tan solo tres meses de haber sido entregada la obra. Las razones que dieron lugar a este incidente, según el informe, se debieron a errores de ingeniería como fallas en los supuestos de diseño y revisiones en la etapa de pre-construcción.

Lo interesante del caso es que la Contraloría señala que lo sucedido con el puente Otanche se pudo haber prevenido, siempre y cuando, se hubieran detectado a tiempo las fallas anteriormente descritas, evitando así a las finanzas del Estado la supuesta pérdida que supera los $10.000 millones.

A lo anterior, el Fondo de Adaptación señaló: “ No es cierto que se hayan perdido los más de $10.000 millones invertidos en el puente porque se evitó el colapso total”. El argumento que tiene la entidad para desmentir lo dicho por la Contraloría es que logró recuperar la superestructura que será utilizada en otro proyecto previsto con Invías.

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Por el momento se desconoce la identidad del proyecto en el que la superestructura será reutilizada.

Adicional a lo anterior la entidad afirmó la existencia de pólizas que cubren las eventuales pérdidas económicas, siempre y cuando se demuestren fallas técnicas por parte de los contratistas.

El Fondo de Adaptación no reveló a El Espectador el costo de la superestructura, así como tampoco si las pólizas cubrieron la totalidad de la eventual afectación económica, por lo que si bien señala que no hubo la pérdida que denuncia la Contraloría, tampoco da una cifra que permita calcular el impacto económico a las finanzas del Estado.

Por su parte, la versión que da el Fondo de Adaptación sobre lo ocurrido con la obra, es que el 19 de mayo de 2017 se produjo un movimiento en masa de gran magnitud por las fuertes lluvias que afectó un sector de aproximadamente 10 hectáreas, 1.5 kilómetros de ladera, 300 metros de la vía nacional y, por supuesto, el puente Otanche.

“Para la Contraloría es claro que el colapso de la obra no es producto de un fenómeno súbito de la naturaleza, sino de un fenómeno de remoción en masa local detectado en estudios anteriores y ‘que podía haber sido controlado adecuadamente si se hubiera prestado la debida atención y se hubieran diseñado las obras, tanto del proyecto, como de mitigación de riesgo, de manera adecuada’ ”, comunicó el ente de control.

“Ante la emergencia presentada, el Fondo Adaptación solicitó oportunamente el acompañamiento a los organismos de control, incluida la Contraloría General de la República, y explicó lo sucedido a los medios de comunicación hace más de siete meses”, agregó el Fondo.

A su defensa la entidad a cargo del proyecto dijo que sí se hizo la debida gestión al contratar, en 2014, firmas reconocidas para realizar los diseños, construcción e interventoría. Además, adelantó el proyecto teniendo el aval de los estudios especializados ofrecidos por el consorcio Vial Itacol, que concluyeron en 2013.

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“La interventoría Cal y Mayor y Asociados aprobó los estudios y diseños; y el contratista Unión Temporal Juanchito (Amezquinta Naranjo Ingeniería y SYM Ingeniería SAS) los asumió para su ejecución”, explicó el Fondo, al agregar que una vez puesto en funcionamiento la obra del puente en julio de 2016, se realizaron labores de seguimiento donde se evidenciaron los movimientos “cuyo origen no era fácil de determinar”, lo que resultó en un incremento del monitoreo para determinar las causas.

“El Fondo contrató la firma especialista Bateman Ingeniería S.A. para determinar técnicamente si era previsible identificar el fenómeno que ocurrió y de ser así establecer las posibles responsabilidades”, agregó.

Por último, el Fondo anuncia que con el fin de evitar pérdidas humanas, materiales y económicas, se desmontó la superestructura mientras que el Invías habilitó un paso provisional.