“No hubo fraude, fue un error humano”: gerente de Ticket Shop

Cesar Carreño, cabeza de la compañía, explicó que las 6.000 boletas del partido Colombia – Brasil ya estaban vendidas mucho antes de promocionarse su venta.

Archivo El Espectador

Este miércoles, la Superintendencia de Industria y Comercio decidió formular cargos a Ticket Shop (compañía comercializadora de las boletas del fútbol colombiano) por un presunto fraude en la venta de 6.000 boletas para el partido de eliminatoria mundialista Colombia – Brasil, que se jugará el 5 de septiembre en Barranquilla. (Lea: Superindustria formula cargos contra Ticket Shop por boletería de partido Colombia–Brasil)

De acuerdo con el superintendente, Pablo Felipe Robledo, la empresa está siendo investigada por haber engañado a los consumidores que pretendieron adquirir boletas a través de su página web, según la versión de Ticket Shop las entradas se habían agotado en 42 minutos el pasado 8 de agosto. Sin embargo, esto no resultó ser cierto y jamás se vendieron tales boletas. 

El gerente de Ticket Shop, Cesar Carreño aseguró en Blu Radio que hubo un error por parte de la empresa, y que sacaron a la venta unas boletas que ya se habían vendido o dado para patrocinios. “Estamos reuniendo todos los medios probatorios para presentar ante la Superindustria que las 6.000 boletas sí habían sido vendidas, y fue una equivocación”, indicó el gerente.

 La hipótesis que tiene el ente de control, es que la compañía habría dado esas boletas para ser vendidas en reventa, sin embargo, el hecho es negado por Carreño. La boletería tenía un costo entre $200.000 y $500.000 dependiendo de la tribuna, en reventa ese precio incrementó 300%.

Según Carreño, el error habría sido de los dos ingenieros que estaban a cargo de la operación: “Estamos haciendo los descargos internos necesarios para esclarecer de manera detallada que fue lo qué pasó, y por qué se pensó que las 6.000 boletas estaban disponibles”.

La Superindustria decretó medida cautelar en contra de esta comercializadora con la suspensión inmediata y de manera indefinida de la venta directa o indirecta de boletería para cualquier espectáculo público, por lo que la Federación Colombiana de Fútbol deberá contratar otra firma para la venta de boletas de los partidos que faltan de la eliminatoria y de los otros torneos que pueda jugar la selección Colombia.