Países ricos incumplen promesa de financiar reducción de emisiones

Las naciones más desarrolladas se comprometieron en 2009 a gastar US$100.000 millones anuales para ayudar a los países más pobres en la transición, pero en 2016 solo gastaron US$10.000 millones.

Las inversiones en energía limpia en China, África subsahariana y otros mercados emergentes cayeron un 27 % en 2016 .Bloomberg.

Los países ricos no están cumpliendo su promesa de ayudar al mundo en desarrollo a reducir los gases de efecto invernadero mediante inversiones en energía limpia, lo que pone en peligro la lucha mundial contra el cambio climático.

Las inversiones en energía limpia en China, África subsahariana y otros mercados emergentes cayeron un 27 % en 2016 a US$111.400 millones, dijo el lunes Bloomberg New Energy Finance en un estudio. Menos del 10 por ciento de ese gasto provino de los países ricos.

Si bien las emisiones están disminuyendo en Estados Unidos, el Reino Unido y otras naciones ricas, éstas están aumentando en el mundo en desarrollo a medida que las ciudades crecen y las naciones construyen plantas de energía y otra infraestructura para sacar a la población de la pobreza. Las naciones ricas se comprometieron en 2009 a gastar US$100.000 millones anuales para ayudar a los países más pobres en la transición sin aumentar los gases de efecto invernadero. Pero la inversión de las naciones más ricas ascendió a sólo US$10.000 millones en 2016, dijo BNEF.

"Las cifras ponen de relieve la brecha entre el dicho y hecho cuando se trata de abordar el clima y de apoyar la energía limpia", dijo el analista de BNEF, Ethan Zindler.

Las emisiones mundiales de dióxido de carbono aumentaron en menos de un 1 % el año pasado, y el crecimiento estuvo impulsado principalmente por las naciones en desarrollo. La rápida expansión de la energía eólica y solar es crucial para cambiar esto. BNEF estima que se invertirán US$8,7 billones en energía limpia hasta 2040. Los objetivos de la reunión establecidos en el Acuerdo de París requerirán US$5,4 billones adicionales, dijo el BNEF.

El problema no son sólo las naciones ricas, los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. En muchos casos, los países en desarrollo no han establecido políticas que generen confianza en los inversores para financiar proyectos, dijo Zindler.

No obstante, el capital de los países avanzados es fundamental para reducir las emisiones en las regiones menos desarrolladas. En la histórica cumbre climática de las Naciones Unidas de 2015 en París, algunos de los países más pobres se comprometieron a cumplir objetivos de emisiones sólo si recibían asistencia financiera y técnica. Diecinueve de ellos dijeron que cancelarían sus compromisos si la ayuda no se materializaba.