Luis Fernando Mejía, nuevo director

Planeación vuelve a los estudios técnicos

El nuevo Sisbén va a involucrar este año más de 150 municipios para iniciar la etapa de depuración. Se espera aclarar el proceder de 650.000 inconsistencias en el sistema, dice Mejía.

Luis Fernando Mejía

El Gobierno trabaja en la definición de 17 megametas que enrutarán al país en un proceso de desarrollo sostenible que involucre al Estado. El anuncio fue hecho por el nuevo director del Departamento Nacional de Planeación, Luis Fernando Mejía, al destacar que se prepara un documento Conpes que será revelado en las siguientes semanas. “Será casi un Plan de Desarrollo alineado con los objetivos del desarrollo sostenible”, dijo.

De momento, Mejía muestra las cifras que ha logrado el país en el compromiso de alcanzar los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS). Son metas que involucran reducción de pobreza, participación de la mujer en el mercado laboral, educación y salud, entre otros aspectos. “Es una visión transversal de lo que debería ser el desarrollo”, señala el nuevo director de Planeación Nacional.

El país logró reducir la pobreza de 37,2 % a 28,0 % y la indigencia de 12,3 % a 8,5 %. Esto indica que 4,3 millones de colombianos salieron de la pobreza y 2,3 millones de la indigencia, dice la entidad estatal.

En 2016, el 44 % del gasto total del Gobierno estuvo concentrado en sectores claves para reducir la pobreza: educación con $31,7 billones; salud, protección social y trabajo con $38,7 billones, y vivienda con $3,4 billones.

Planeación Nacional señala que, entre 2010 y 2016, cerca de un millón de personas lograron superar barreras para acceder al consumo de alimentos y energía. La dinámica del campo fue determinante: la producción agrícola pasó de 23,1 millones de toneladas a 27,2 millones entre 2010 y 2015. Y la producción pecuaria, de 2 millones de toneladas a 2,5 millones en el mismo período.

Desde 2015, la educación pasó a ser segunda en presupuesto, después de la salud y el trabajo, desplazando a defensa, con $31,7 billones.

Crecimiento económico

Frente al comportamiento de la economía, el nuevo director de Planeación considera que el país ha salido bien librado del choque de los precios de los hidrocarburos. Para este año proyecta un crecimiento de 2,5 % y cuando el DANE revele el dato del primer trimestre del PIB, “dependiendo de cómo salga vamos a revisar si hay lugar a subidas o bajadas del crecimiento”, dice Mejía.

Asimismo explica que la expansión del 2,5 % esperada para este año está fundamentada en el crecimiento de la construcción, en su componente de obras civiles, debido a que en el segundo año de los gobiernos regionales genera una “ejecución importante de las regalías y de recursos propios de las entidades regionales”. Otro repunte va a estar en el sector agropecuario después de haber sido afectado por el fenómeno de El Niño. “Obras civiles, del sector de la construcción y agricultura van a ser fundamentales para ese 2,5 % (de crecimiento)”, dijo el director de Planeación.

Dividendos de la paz

Teniendo en cuenta la firma del Acuerdo de Paz entre el Gobierno y las Farc, se espera que hacia 2022 comience a verse el resultado del crecimiento adicional de 1,5 puntos porcentuales que deja el dividendo de la paz a la expansión de la economía, según el estudio de Planeación Nacional.

“Fue un estudio comparativo de países que han atravesado temas de conflicto armado, especialmente de Centroamérica y África, y nos dio que el dividendo de la paz iba a ser entre 1,1 y un 9 %. Eso mismo es lo que se puede pensar que es el costo de la paz”, señaló Luis Fernando Mejía.

Política productiva y Sisbén

Mejía es claro en afirmar que la política productiva plantea un aumento de la diversificación del aparato productivo, pero no como una visión nacional, sino territorial. “Hay que conocer la estructura de producción a nivel departamental y, dada esa estructura, generar apuestas de productos que tengan un valor agregado más alto”, dijo al insistir en que “los países con mayor nivel de diversificación de su aparato productivo son los que crecen más rápido, tienen un ingreso per cápita más alto”.

Esa política, explicó, tiene lineamientos estratégicos claves que van desde solucionar fallas de mercado y de gobierno, pues “nosotros a veces también tenemos problemas desde el punto de vista de la regulación”.

La falta de formación del capital humano se traduce en “un déficit de técnicos y tecnólogos” para satisfacer las necesidades de las empresas del país.

Mejía anunció que seguirá la depuración del Sisbén y se trabaja en las 650.000 inconsistencias que tiene el sistema. “Hay que avanzar en el nuevo Sisbén, que involucra arrancar con el barrido en más de 150 municipios este año”, dijo. En materia de subsidios, estas ayudas siguen favoreciendo a las personas de mayores ingresos, como el caso de las pensiones. “Hay unos peor focalizados que otros, como las pensiones y los servicios públicos. Hay otros muy bien focalizados, como Familias en Acción, Primera Infancia y régimen de salud”.

Inflación normativa

El costo de la regulación en los países de la OCDE está estimado en 3,5 puntos de sus PIB. “Colombia no ha medido el costo de la regulación”, dice Mejía. Los países de la OCDE lanzaron una estrategia para reducir el 25 % esos costos y estiman que de esa manera van a acelerar el crecimiento del PIB en un punto porcentual.

Después de un barrido de los últimos 17 años se detectaron unas 95.000 normas que es necesario analizar. “Vamos a arrancar con un primer piloto y la idea es que Colombia sepa, en algún momento, cuánto le cuesta la regulación”, indicó el director de Planeación Nacional. Para el próximo año se espera que varias entidades minimicen las normas.

 

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