Los retos de los nuevos líderes

“Queremos que todos los techos sean verdes”

Pablo Atuesta lidera Groncol, compañía que está cambiando la cara de las ciudades. Construyen techos verdes y jardines verticales, donde no usan tierra sino un 100 % de materiales reciclados, incluido basura orgánica convertida en compost.

Pablo Atuesta y sus socios son emprendedores Endeavor y ya lograron construir 45.000 metros cuadrados en techos verdes. / Cristian Garavito

 

¿Quién es Pablo Atuesta?

Tengo 35 años, soy administrador de empresas, he trabajado toda mi vida en emprendimiento, en innovación, me enamoré de un modelo de negocio que es en el que trabajo actualmente y que tiene un componente alto de innovación, pero también de sostenibilidad, o sea que produce beneficios tangibles para las personas y para el medio ambiente. Llevo 8 años luchando como empresa con mis socios por hacer ciudades más verdes en Colombia.

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¿Qué es Groncol?

Es un sueño que comenzó hace ocho años, con el objetivo de forrar las ciudades colombianas de verde, por esa necesidad y ese déficit de verde que tenemos. Según la Organización Mundial de la Salud, tenemos un déficit de verde en todas nuestras ciudades y si no logramos poner más metros cuadrados de verde por habitantes vamos a terminar viviendo en ciudades que no son saludables, como en donde estamos viviendo hoy, donde se respira un aire que está generando un montón de enfermedades y de muertes que le cuestan al Estado billones de dólares.

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Con ejemplos, ¿cómo están cambiando la calidad de vida de las personas a través de la construcción?

Nosotros construimos jardines verticales y techos verdes, ponemos infraestructura verde, vegetación en todas las partes que podemos de la ciudad. Al poner vegetación en la ciudad estamos contribuyendo de muchas maneras con la producción de oxígeno para oxigenar a las ciudades, pero para hablar de las ciudades de Colombia, por ejemplo, en Bogotá y Medellín, las plantas ayudan a limpiar el aire. Al final del día, cuando miramos la camisa, terminamos con material particulado que es dañino, genera enfermedades respiratorias y, a través de las plantas, se puede solucionar este problema. Eso por el lado consciente. Por el lado inconsciente, los seres humanos estamos acostumbrados a vivir en la naturaleza y la necesitamos para ser más productivos, para mejorar nuestra salud y para sentirnos mejor.

Las ciudades ya están edificadas y creciendo hacia la periferia o hacia arriba, donde hay casas. ¿Cómo proyectan el futuro de las ciudades colombianas?

Queremos que, absolutamente, todos los techos, que son espacios subutilizados en la ciudad, terminen siendo verdes, con plantas. Solamente, si hacemos eso, empezamos a cubrir de verde todas esas zonas que no se usan, resolvemos un problema ambiental y, como les comentaba, cubrir el déficit de área verde. Entonces, desde lo que hacemos, nos imaginamos edificios mucho más verdes, en los techos, por lo menos, y después en los antejardines y en todas las partes donde lo podamos poner. Además, hay una tendencia mundial por hacer edificios más verdes en el uso de los recursos, entonces nosotros nos concentramos en el agua.

¿Cómo podría una persona, hoy, desde su casa y por medio de muros o techos, empezar a combatir la contaminación, el CO2 que se genera a diario?

En la medida en que ponemos plantas en nuestra casa, en el interior, para limpiar el aire del interior, en cualquier terraza, o hablando con la copropiedad para mantener las zonas verdes o utilizar los techos, vamos a contribuir a tener ciudades más limpias. Un ejemplo: con seis metros cuadrados de verde, podríamos limpiar la contaminación que genera un carro. Con 10 metros cuadrados de verde, podríamos compensar nuestra huella de CO2, con un metro cuadrado de verde podemos producir el oxígeno que necesitamos para vivir. Entonces, si ponemos verde, estamos cumpliendo nuestra cuota en la ciudad y estamos aportando para que haya ciudades más vivibles y amigables para todos.

¿Qué es el triple beneficio y cómo lo aplican?

Es como deberían funcionar todos los negocios hoy en día. Es la sostenibilidad. Es que a través de un producto como este, como un techo verde, se produzca un beneficio social, que es afectar la salud de las personas, un beneficio ambiental como capturar CO o la captura de torrente de agua, y un beneficio económico, porque los techos verdes ayudan a reducir la temperatura de los edificios y con eso se reduce el consumo de aire acondicionado, y está demostrado que valorizan los edificios, las personas están dispuestas a pagar un poco más cuando compran en un edificio verde que cuando lo hacen en uno tradicional.

Ustedes dicen que su sueño es forrar a las ciudades de Colombia de verde. ¿Es posible lograrlo? ¿Cómo?

Es necesario meter a todos los actores, por el lado privado ya hubo mucha inversión, muchos techos verdes sobre todo en Bogotá, por un tema de sostenibilidad. Pero para que esto se masifique y llegue a las edificaciones ya existentes, es necesario apoyo del Estado, generando algunos incentivos que permitan que al hacer verde se reduzcan impuestos, como se ha logrado en algunos países. Se ha demostrado que con las infraestructuras verdes se logran ahorros para las ciudades, puntualmente, en el tema de agua y de escorrentía. El verde ayuda a retener el agua que normalmente conducimos por tubos y de esa manera estamos ayudando y contribuyendo a la ciudad en la producción de infraestructura de tubería, logrando que el agua se infiltre en las plantas.

¿Qué cambio hay en las personas, en la sociedad, cuando tienen espacios más verdes y no solo cemento y concreto?

Si usted le pregunta a cualquier persona en dónde se siente tranquilo, el 100 % de las personas dirían que en un espacio natural. En el mar, en el viento, en un bosque. Eso se llama biofilia, nosotros estamos conectados con la naturaleza, inconscientemente nos hace sentir mejor. Por ejemplo, hay un estudio que demuestra que una persona, un paciente de cuidados intensivos que le pusieron un árbol para verlo a través de la ventana, solo verlo, se recupera más rápido que el que está viendo una pared blanca. Las personas nos regeneramos en la medida en que estamos cerca al verde. Por eso sentimos esa necesidad de salir al campo, por eso la necesidad de estar en el mar, nos cambia la vida.

¿Qué tan sostenible es un verde artificial, es decir, techos y muros que requieren un mantenimiento constante y perseverante de parte de los usuarios?

Los techos verdes es lo más sostenible. En Bogotá tenemos un clima perfecto, frecuencia de lluvia que nos permite tener casi que cero mantenimientos con variedades de plantas que pueden aguantar periodos de sequías y lluvia al mismo tiempo, y ciudades de clima como el de Medellín también. Es sostenible hacerlo. Los jardines verticales hay que verlos como un símbolo de verde, de atraer a la persona, su mantenimiento es alto y seguramente no se van a masificar ni en Colombia ni en el mundo.

¿Cuánta basura han procesado para construir los techos verdes?

No utilizamos tierra sino un 100% de materiales reciclados y dentro de ello usamos basura orgánica convertida en compost. Hemos procesado 1.500 toneladas de basura orgánica mezclada con otros materiales para volverla un sustrato y ahí ponemos a crecer las plantas.

Hablan de conseguir 10 millones de metros cuadrados en el 2025. ¿Qué debe poner el gobierno, qué los constructores y qué el transeúnte para lograr esa meta?

Para lograr esa meta, empiezo diciendo que el transeúnte es el primero que le debe exigir al constructor que quiere vivir en edificios más verdes, trabajar en edificios más verdes, y si el constructor siente que el mercado demanda esto, pues va a empezar a construir acorde con esto. Eso ya está pasando, construir más verde para atraer más clientes. Esto nos hace crecer y lograr parte de esta meta orgánicamente en la economía del crecimiento de los techos verdes, pero para poder llegar a una meta ambiciosa como la que nos proponemos, es necesario tener los beneficios adicionales del Gobierno, primero para cumplir la meta del Gobierno y de las ciudades que tiene con la Organización Mundial de la Salud, o porque no lo están cumpliendo, y después por creerse que Colombia puede ser un país que puede generar un desarrollo sostenible y aprovechar este clima tropical que tenemos en donde las plantas se dan de una manera muy fácil. Estamos llegando, pero hay que superar muchas instancias para poder mandar este mensaje con mucha frecuencia y poder genera un cambio.