SIC vigilará venta de boletas del partido Colombia Vs Paraguay

La medida de la Superintendencia de Industria y Comercio busca evitar reventa de boletas.

AFP.

A raíz de la presunta reventa de boletas en todos los partidos de fútbol en los que la Selección Colombia jugó como local en Barranquilla (de las eliminatorias Rusia 2018), situación que es actualmente investigada, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) tomó medidas para el siguiente partido. 

De esta manera la SIC dispuso “someter a vigilancia especial la operación de venta y entrega de boletería para el partido Colombia vs. Paraguay, que se disputará el próximo 5 de octubre de 2017 en el estadio metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla (Atlántico)”.

“Como consecuencia de la vigilancia especial, la Federación Colombiana de Fútbol (FCF), o el operador que para tal efecto designe, deberá disponer como mínimo 30.173 boletas para la venta en público en general. La venta se realizará en una o varias sesiones, que deberán hacerse única y exclusivamente a través de la página web que se habilite para el efecto”, indicó la Superintendencia. 

La SIC también le ordena a la Federación Colombiana de Fútbol, o al operador, garantizar que ninguna persona natural, o jurídica, compre más de cuatro (4) boletas (de las 31.173 que se pondrán en venta).

Asimismo, se deberá poner a disposición de la Superintendencia de Industria y Comercio todos los mecanismos tecnológicos necesarios para que el Laboratorio Forense de la entidad pueda acceder y supervisar en tiempo real la venta de la boletería.

La contratación de un auditor, avalado por la SIC, y la presentación de un informe final son otras de las medidas que impuso la entidad para prevenir casos de reventa de boletas. 

Frente a los partidos anteriores, la SIC indicó que ha recaudado “evidencias materiales probatorias (documentos, declaraciones y otras evidencias), los cuales actualmente están sujetas a reserva, que darían cuenta de la presunta existencia de una conducta sistemática encaminada al desvío masivo y deliberado de decenas de miles boletas con fines de reventa respecto de todos los partidos de fútbol en los que la Selección Colombia jugó como local en Barranquilla para las eliminatorias al Mundial de Fútbol Rusia 2018, en detrimento de los consumidores colombianos”.