Cambio Radical desbarató el quórum en la comisión III de Senado

Tambalea el Plan de Desarrollo

El proyecto está a horas de fracasar en el Congreso. La alternativa que tiene el Gobierno es expedirlo por decreto, lo que implicaría, por ejemplo, tumbar los subsidios de energía al estrato 3.

“Dijimos que era el plan de todos los colombianos, que no tenía partidos ni región específica”, según Gloria Alonso, directora de Planeación Nacional. Mauricio Alvarado - El Espectador

El proyecto del Plan Nacional de Desarrollo (PND), que el Gobierno llevó al Congreso, comenzó a caminar en la cornisa con graves consecuencias para la política social del país. Ante la eventualidad de que por primera vez naufrague la iniciativa, el Gobierno tendría la posibilidad de adoptar por decreto el proyecto inicial de los 183 artículos y no el de los 311, como se encuentra el texto en la actualidad.

Lo grave del asunto, dicen analistas políticos consultados, es que habría afectaciones en los artículos de los distintos ministerios que fueron mejorados tras los foros y las reuniones de las subcomisiones donde se elaboró la ponencia que no logró ser aprobada ayer por falta de quórum decisorio en la Comisión Tercera de Senado. La bancada de Cambio Radical ha mostrado su molestia porque no le fueron incluidas las 70 proposiciones presentadas, sino apenas 16.

Óscar Darío Pérez, del Centro Democrático y coordinador ponente de la iniciativa, recordó que en el texto original hay un artículo de licores que de ser aprobado así afectaría las finanzas de los departamentos. “Los departamentos viven básicamente de las rentas de licores y el efecto sería devastador” para esas regiones.

Además, el presidente Duque tendría un “cheque en blanco” para reformar al Estado: liquidar, fusionar o acabar con muchas empresas públicas. Son solo dos ejemplos de lo que podría suceder si llega la hecatombe con el fracaso del PND por su no paso por el Congreso. Tal circunstancia llevó al ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, a hacer un llamado a la sensatez para que el proyecto, alejado de la politiquería, haga tránsito por el Congreso. “La situación a la que hemos llegado es realmente lamentable”, dijo un desconocido y encolerizado ministro de Hacienda que hasta ese momento había guardado cordura. “Es lamentable que tengamos que cerrar este capítulo con un punto final tan agrio como en el que estamos en este momento”, en el cual no hubo quórum ni para declarar sesión permanente para seguir deliberando.

Carrasquilla calificó de lamentable el hecho de no haber respetado el trabajo de los congresistas ponentes e hizo un llamado para que hoy se logre concluir el trabajo que se empezó, pero enfatizó que “el Gobierno Nacional no va a ceder a chantajes como los que le están tratando de imponer. Aquí vinimos a discutir en democracia”, señaló Carrasquilla. Admitió que el Gobierno permitió incorporar al proyecto proposiciones de todos los sectores, incluidos de la oposición. “Todos fueron escuchados y muchos (artículos) fueron incorporados”, dijo.

Carrasquilla sostuvo que la afirmación de un partido político (sin hablar explícitamente de Cambio Radical) de que no se le tuvo en cuenta es “falsa y si esa es la razón por la cual nos tenemos que ir a la casa, es una razón mentirosa".

“Me siento avergonzado como colombiano si este es el punto final, porque no hay ninguna razón de fondo para que no podamos proceder como siempre lo hemos hecho en las discusiones de las comisiones económicas”, dijo el jefe de la cartera de Hacienda ante la posibilidad de que no se logre aprobar el texto en las comisiones Tercera y Cuarta del Congreso.

De adoptarse el proyecto del Gobierno, se produciría un alza de las tarifas eléctricas para los estratos uno, dos y tres. A este último se le retiraría la ayuda del 15 % en la tarifa eléctrica y a los dos y uno se les incrementaría igual con la de gas. Las cuentas de la salud, “donde hemos propuesto que saneemos el sector, que se apropien los recursos para que se ponga al día en toda la cadena hasta los proveedores, se entorpecerían”, explicó Pérez. También se afectaría la decisión de pasar el manejo de la vivienda rural del Banco Agrario al Ministerio del ramo.

La salvación de Electricaribe correría por cuenta total del Estado de no darse aprobación del PND en el Congreso. “Si esa empresa se sanea y mejoran los índices de eficiencia se salva para mejorar el servicio a los habitantes de la Costa Norte, que es el 25 % del mercado eléctrico nacional”. Al final se tendrían que desviar recursos del presupuesto nacional para atender ese gasto, advirtió Óscar Darío Pérez.

La hoja de ruta, la ley más importante de la administración Duque, está a punto de naufragar por las tendencias que se han visto en el Congreso: una tendencia a estudiarlo con seriedad y otra que usa mecanismos, como no garantizar los quórum, “tratando de llevarnos a una situación extrema que ningún colombiano comparte”, reiteró el disgustado ministro de Hacienda.