Temor por inflación en EE.UU. cede, IPC avala alza gradual de tasa

Los precios de los automóviles frenaron la inflación, ya que el costo de los vehículos nuevos cayó un 0,5 por ciento en febrero, el mayor descenso desde 2009.

La inflación de febrero le quita presión a los miembros de la FED.Bloomberg News.

El gran temor por la inflación en Estados Unidos de 2018 puede haber terminado, por ahora.

Los precios al consumidor en EE.UU. en febrero no fueron demasiado altos ni demasiado bajos, pero se ubicaron en el nivel justo para reforzar la perspectiva de los miembros de la Reserva Federal para tres alzas de tasas de interés este año, según mostraron datos del Departamento de Trabajo publicados el martes. La falta de una gran sorpresa puede ayudar a calmar a los mercados financieros que fueron sacudidos el mes pasado por datos que mostraron que los salarios y los precios aumentaron más rápido de lo esperado.

El último gran informe de precios al consumidor antes de que los funcionarios de la Fed se reúnan la próxima semana indicó que la inflación está repuntando gradualmente sin un gran brote. La volatilidad en las acciones y los bonos del Tesoro repuntó a principios de febrero, al tiempo que los inversores evaluaban si el banco central elevaría las tasas de interés de manera más agresiva para evitar que los aumentos de precios se desvíen demasiado por encima de su objetivo.

Se espera ampliamente que los miembros del banco central eleven los costos de los préstamos en un cuarto de punto porcentual la próxima semana, y actualizarán las proyecciones de la economía y las tasas de interés. "La Fed realmente no está bajo ninguna presión inmediata para ir e incrementar la política", dijo Steve Ricchiuto, economista jefe para EE.UU. de Mizuho Securities, en Bloomberg Television.

Tanto el índice de precios al consumidor general como el subyacente, que excluye los costos de alimentos y energía, subieron un 0,2 por ciento frente a enero, lo que coincidió con la mediana de las estimaciones de los economistas, mostró el informe del Departamento de Trabajo. Sobre una base anual, las cifras también cumplieron con las proyecciones: los precios subieron un 2,2 por ciento en los 12 meses a febrero mientras que el índice subyacente ascendió un 1,8 por ciento.

El último informe de inflación reforzó el sentimiento del mercado temporalmente y los futuros del S&P 500 subieron y los rendimientos de los bonos cayeron. El informe fue lo suficientemente neutral como para que rápidamente fuera ensombrecido por noticias políticas más importantes: apenas 10 minutos después, se conoció la noticia de que el presidente Donald Trump había removido al secretario de Estado Rex Tillerson. Las acciones revirtieron las ganancias, pero desde entonces se han recuperado.

Los funcionarios de la Fed apuntan a una inflación anual del 2 por ciento basados en un índice separado, el indicador del Departamento de Comercio vinculado al gasto del consumidor. Los aumentos de precios se han mantenido por debajo de ese objetivo durante la mayor parte de los últimos seis años.

"El informe sugiere que es más de lo mismo: un ritmo gradual de aumentos de tasas, y de nuevo no hay nada aquí que sugiera que la Reserva Federal necesita pisar el freno" con una estrategia de aumentos de tasas más agresiva, dijo Scott Brown, economista en jefe de Raymond James Financial en St. Petersburg, Florida. "Sólo pisar los frenos cada trimestre parece el escenario probable".

El aumento en el índice subyacente llevó el aumento anualizado de tres meses al 3,1 por ciento, el más rápido en una década, tas una lectura de 2,9 por ciento en enero.

Al mismo tiempo, los precios de los automóviles frenaron la inflación, ya que el costo de los vehículos nuevos cayó un 0,5 por ciento en febrero, el mayor descenso desde 2009, mientras que los precios de los automóviles y los camiones usados disminuyeron un 0,3 por ciento, con lo que interrumpieron una racha de alzas de cuatro meses. Los servicios de telefonía inalámbrica, que arrastraron a la baja la inflación el año pasado, cayeron un 0,5 por ciento.

Gran parte de la reciente aceleración en la inflación subyacente -aunque es lenta - ha estado impulsada por una modesta disminución de la deflación subyacente de precios de bienes de consumo, que ha sido provocada por la continua debilidad del dólar. Mientras tanto, la inflación subyacente de servicios ha estado en una trayectoria estable en los últimos meses. Para que los servicios subyacentes repunten de manera más considerable, es necesario que se acelere la inflación salarial. El retroceso en las ganancias por hora promedio de febrero, según el último informe de nóminas, sirve como un recordatorio de que las presiones salariales siguen siendo moderadas.

El indicador subyacente subió menos que el mes anterior a pesar de los costos del vestuario, que ayudaron a impulsar el fuerte aumento en enero, al avanzar un 1,5 por ciento en febrero después de un incremento de un 1,7 por ciento. Los servicios hospitalarios, otro componente observado por los analistas, cayeron un 0,5 por ciento.

Los costos de alojamiento aumentaron un 0,2 por ciento en comparación con el mes anterior. La cifra incluye un aumento del 0,2 por ciento en el alquiler equivalente a los propietarios, una de las categorías diseñadas para seguir los precios de los alquileres. Los costos de la atención médica cayeron un 0,1 por ciento.

Stephen Stanley, economista jefe de Amherst Pierpont Valores, dijo que el informe de IPC de febrero podría ser la "calma antes de la tormenta" porque es probable que la inflación sobre una base anual repunte en los próximos tres meses. Las lecturas "inusualmente suaves" de febrero sobre alojamiento y atención médica, los dos componentes más grandes del IPC subyacente, es poco probable que persistan, escribió en una nota.