Lo dice Sandra Meluk, directora general de la Orquesta Filarmónica de Bogotá

“Todos tienen derecho a descubrir y vivir la música”

Sandra Meluk hace parte de los finalistas del Premio de Liderazgo de El Espectador. El proyecto con el que participa es “La Filarmónica en la escuela y en la ciudad”.

“La Filarmónica en la escuela y en la ciudad”, es el proyecto con el que participa la Orquesta Filarmónica de Bogotá en el Premio de Liderazgo de El Espectador. / Cortesía

 “Desde el proyecto de la OFB, estamos tocando el corazón de niños, jóvenes y adultos”, con estas palabras Sandra Meluk, directora general de la Orquesta Filarmónica de Bogotá (OFB), empieza su relato acerca de la experiencia que vive a diario en el proyecto “La Filarmónica en la escuela y en la ciudad”, un programa que hoy está concursando en el Premio de Liderazgo de El Espectador en la categoría Líder consciente desde la estrategia y la cultura.

La iniciativa consiste en llevar la música sinfónica a los niños y jóvenes entre los 7 y 17 años. Ellos tienen acceso a clases de técnica vocal y de interpretación de diferentes instrumentos que son donados por las OFB. Las clases son prácticas y están a cargo de más de 370 formadores quienes participaron en el diseño de la metodología y hoy son los responsables de replicar el modelo que ya está probado y evaluado. Se espera que se implemente en todos los colegios de la ciudad.

También están los Centros Orquestales en 18 localidades de la capital a los que pueden asistir los niños a tomar estas clases sin ningún costo. Hasta el momento 20.000 jóvenes participan y su impacto empieza a transformar sociedades, pues, se trabaja desde los valores, fortalece habilidades de liderazgo y promueve la creación colectiva. Con estas herramientas se está sembrando una semilla para construir un país desde el arte, en palabras de Sandra Meluk “es una semilla que se comparte con los hermanos, padres y abuelitos”.

El programa ya está dando frutos, por ejemplo, en el colegio Alexander Fleni de la localidad Rafael Uribe, los estudiantes ya manejan varios instrumentos y están formando la sinfónica de la institución. Desde el 2013 viven la música y el tiempo libre se invierte mejor. José Vicente, rector del colegio, reconoce que “hemos logrado despertar la creatividad de los niños. Y aunque no sabemos si van a seguir en la música la realidad es que están empoderados y adquieren nuevos conocimientos”.

“La Filarmónica en la escuela y en la ciudad” se está ampliando. El gran reto es que todos los colegios, tanto públicos como privados, tengan la sinfónica en sus aulas, para ello se está interiorizando la línea de formación. Cuando Sandra Meluk asumió la dirección “encontramos 300 maravillosos formadores, pero no había una única línea. Lo que estamos haciendo es construir conjuntamente una estrategia para enseñar la música en Bogotá y seguir acompañando a los niños y jóvenes a transformar sus vidas desde la música”, recalca la directora general de la orquesta Filarmónica de Bogotá.

Todo este camino se ha caracterizado por el trabajo en equipo y la innovación y uno de los resultados más impactantes del proyecto es que los niveles de deserción han disminuido en los colegios, por otro lado, los padres de familia asisten más a las actividades y lo que queda es una “gran responsabilidad de seguir construyendo ambientes propicios para incentivar a los niños a la creación”, puntualiza José Vicente, rector del colegio Alexander Fleni.

 

 

 

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