Por: José Roberto Acosta

El IVA de Iván

La propuesta de días sin IVA por parte del gobierno es un engaño mediático que resultaría en una grave disminución del recaudo, en un peligroso hueco temporal para hacerle el quite a la obligación de pagar impuestos, en una perturbación a la típica estacionalidad en sector comercio y en un beneficio para los mas pudientes en detrimento de los más pobres.

El año pasado, el recaudo de IVA ascendió a $34,5 billones, equivalente a 3,5 % de todo lo que en ese mismo año se compró y se vendió en Colombia. Proporción baja y concentrada en quienes mayor capacidad adquisitiva tienen.

Distorsionar el ciclo tradicional del comercio afectaría su generación de empleo, agravando el deteriorado mercado laboral y mandando una señal de ilegalidad que sería aprovechada por quienes más ganan y más gastan. Son los de mayor ingreso quienes mas compran vehículos automotores, electródomésticos, vestuario, joyas, servicios como hoteles, spa y demás lujos a los cuales 80 % de la población no tiene acceso.

Es una medida que no ha funcionado en ninguna parte del mundo en donde se ha ensayado y va en contravía de las consignas de legalidad y equidad del gobierno, que no ha podido ejecutar su Plan de Desarrollo por distrarse en temas que le han fracasado como las objerciones a la JEP y el bochornoso “cerco diplomático”.

Sin embargo, la porpuesta de devolver el IVA a la quinta parte de la población más pobre significaría poner a prueba los mecanismos de equidad como el Sisben, y cuya actualización estaría pronta de completarse. Aunque el IVA pagado por el quintil más pobre de la población no alzanza a representar ni el 10 % del total recaudado por este impuesto indirecto, podría ser un interesante laboratorio para aclarar de una vez por todas si esos mecanismo de equidad funcionan o sólo representan una inútil estratificación para un asistencialismo pro-pobreza.

De todo lo anterior queda claro que el Gobierno improvisa, que Duque es un dique que está siendo rebosado por una realidad que no sabe interpretar y por una creciente población inconforme por sus promesas incumplidas y mentiras de campaña. Malestar que no desaparecerá, a pesar de la grotesca manipulación de algunos comunicadores o las prácticas dilatorias para concertar con el comité organizador de las marchas. Un dique débil.

@jrobertoacosta1 - [email protected]

893567

2019-11-29T21:00:00-05:00

column

2019-11-29T21:00:02-05:00

slarotta16_115

none

El IVA de Iván

15

2474

2489

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de José Roberto Acosta

El consuegro

Globos de 2020

Más cinismo de Medimás

La economía verde

Pendientes para 2020