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El pionero del jazz colombiano deleita en el Cartagena Festival de Música

Una mirada a la carrera de Antonio Arnedo, quien tendrá cinco presentaciones en La Heroica, que finaliza el sábado 16 de enero.

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William Martínez
13 de enero de 2016 - 01:45 p. m.
El saxofonista y compositor Antonio Arnedo.  / Joaquín Sarmiento
El saxofonista y compositor Antonio Arnedo. / Joaquín Sarmiento
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El 15 de septiembre del año pasado, Antonio Arnedo interpretó, junto a su hermano, los clásicos de su padre. El homenaje al llamado jazzista mayor de Colombia, quien en los 50 se arriesgó a fundar agrupaciones de jazz, tuvo lugar en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo (Bogotá); fue un turbión de nostalgia. Esa noche tocaron los tres, pero hace 70 años la historia era distinta. Aunque Antonio escuchó música desde el vientre, en un tocadiscos que empezaba por el Caribe colombiano (Lucho Bermúdez) y pasaba por Centroamérica (Ismael Rivera) hasta llegar al jazz estadounidense (Charlie Parker), Julio César, su padre, nunca quiso que tocara un instrumento. “Yo no hice carrera de músico cuando niño, mi papá hizo muy buena labor de policía antimúsica”, dice el compositor bogotano, que el próximo febrero cumplirá 53 años.

No tuvo, al menos en principio, un padre mentor. A pesar de que Arnedo tocó flauta dulce y guitarra en el colegio, creció sin perspectiva de ser músico: estudiaba geología en la Universidad Nacional. La música sólo apareció con fuerza en la crisis, cuando se fue de la casa y armó un trío de música colombiana para sobrevivir. A los 21 años decidió pasar sus días en un conservatorio. Fue becado por Berklee, en Estados Unidos, una de las escuelas independientes de música más grandes del mundo: 2.600 estudiantes en 75 países. Le pregunto a Antonio Arnedo qué ganó y qué le quitó su ingreso tardío a la academia. “Lo valioso de empezar tarde es tener un grado de conciencia mayor en la necesidad de hacer algo bien. Perdí un tiempo infinitamente precioso; sin embargo, pude aprovecharlo escuchando música en la casa”.

Han pasado 20 años desde Travesía, su primer disco, que fue precedido por una investigación sobre los elementos de la música colombiana. La intención de fusionar el jazz con ritmos raizales persiste con el tiempo: “Esta música íntima es el reflejo de esos contactos tan humanos y directos. La gaita de la costa Atlántica, la marimba de chonta del Pacífico, el tiple de la región Andina, la percusión de las costas y las flautas del Cauca son protagonistas de este repertorio. Ellos son el timbre de nuestra nación y por ello son eje fundamental de Colombia”. Ahora, Arnedo disfruta escuchar sobre todo música latinoamericana: Claudia Gómez, Puerto Candelaria, Carlos Aguirre. Le pregunto si en algún momento se ha cansado de la música, si su pasión se ha convertido en algo laboral. “Si escucho algo que no me gusta, me retiro. Pero, ¿cómo me voy a cansar? La música es el lenguaje con el que crecí”.

Por William Martínez

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