Diario mexicano dejará de cubrir guerra entre carteles, tras sufrir ataque con granadas

El periódico dijo que "se abstendrá, por el tiempo necesario, de publicar cualquier información que se derive de las disputas violentas" en ese país.

El diario mexicano El Mañana de Nuevo Laredo reiteró este miércoles que evitará "reproducir hechos violentos producto de la guerra entre grupos delictivos", después de un ataque con granadas que el martes sufrieron sus instalaciones, sin que nadie resultara herido.

En un comunicado donde ofrece pormenores sobre el reciente atentado, el periódico recuerda que, como hizo hace dos meses, "se abstendrá, por el tiempo necesario, de publicar cualquier información que se derive de las disputas violentas" que Nuevo Laredo y otras regiones de México. El mensaje, una opinión editorial para sus lectores, repite el emitido tras sufrir otro ataque el 11 de mayo pasado.

"El Consejo Editorial y de Administración de esta empresa ha llegado a esta lamentable decisión (la de callar ante la violencia) obligado por las circunstancias que todos conocemos, y por la falta de condiciones para el libre ejercicio del periodismo", señala el diario.

Sin embargo, aclara que "sólo se abordará el tema a través de la opinión profesional de los analistas que estudian el fenómeno y lo tratan de manera inteligente y responsable".

Con todo, El Mañana reitera su compromiso con el desarrollo de la sociedad de Nuevo Laredo, una urbe fronteriza mexicana del estado de Tamaulipas vecina a Laredo (Texas, EE.UU.).

Desde hace años El Mañana ha tomado medidas de autocensura para proteger a sus profesionales de la violencia asociada con la delincuencia organizada que actúa en México y específicamente en Tamaulipas, estado que se disputan Los Zetas, el cártel del Golfo y el de Sinaloa.

Entre los hechos violentos más importantes que ha enfrentado en su historia El Mañana de Nuevo Laredo destaca el asesinato de Roberto Mora García, el director editorial del diario, el 19 de marzo de 2004.

Posteriormente, en 2006, el periodista Jaime Orozco Tey resultó gravemente herido cuando un grupo armado atentó contra el diario al irrumpir en la sala de redacción, arrojar un explosivo y disparar ráfagas de ametralladora. 

Desde comienzos de la pasada década, unos ochenta periodistas han sido asesinados en México, en la mayoría de los casos a manos de integrantes de grupos del crimen organizado.

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