El robo del Códice

Un extrabajador de la Catedral de Santiago de Compostela, España, fue arrestado junto a otras tres personas por la desaparición hace casi un año del libro que fue encontrado en un garaje cerca a su casa.

El Códice Calixtino, una joya del siglo XII, albergada en la caja fuerte del archivo de la Catedral de Santiago desapareció el 5 de julio del año pasado y fue encontrado hoy en un garaje, a seis kilómetros de la Catedral.

El ejemplar, compuesto por cinco libros y dos apéndices, aunque encuadernado en un tomo único en 1964, fue realizado con el objetivo de promover la devoción por el apóstol Santiago. Era una especie de guía para los peregrinos que se dirigían a la ciudad, con consejos, alojamientos sugeridos, descripciones de la ruta, de las obras de arte así como de las costumbres locales de las personas que vivían a lo largo del Camino. También contiene ricas ilustraciones y 22 piezas polifónicas que se cuentan entre las más antiguas de Europa. Mide 30 por 21 centímetros y consta de 225 folios de pergamino.

Las instancias judiciales encontraron el manuscrito en el interior de varias bolsas de plástico, empaquetado con papel de periódico y, aparentemente, en buen estado.

Según el diario El País, el principal detenido había trabajado durante más de 25 años de manera independiente para la Catedral de Santiago y fue despedido tras falsificar un documento laboral para simular ser un trabajador fijo contratado por el templo. El electricista llegó a reclamar a la Catedral 40.000 euros por su despido improcedente y, a pesar de no trabajar ya en el edificio religioso, continuó yendo a la Catedral diariamente y participando en algunas de las rutinas religiosas.

El deán de la catedral, José María Díaz, no llevaba una buena relación con el trabajador. Tan pronto como desapareció el libro manifestó: “Si sospecho de alguien no lo digo, primero, porque es pecado hacer juicios temerarios y, en este caso, si es un juicio temerario interior para este fin puedo formularlo pero nunca manifestarlo. El que se lo llevó sabía de qué se trataba, de su incalculable valor y cómo llegar a él”.

Durante ocho siglos el libro había sido albergado dentro de la catedral, y la tesis sobre la desaparición que manejan tanto la policía como el ministerio público obedece a una venganza personal.
El Vaticano expresó hoy su satisfacción por la recuperación del manuscrito pues el robo había causado conmoción en varias partes del mundo. Al principio los investigadores creyeron que se trataba de un robo de profesionales que se dedicaban al tráfico ilegal de arte y antigüedades, pero pronto las pesquisas apuntaron a que se trataba de un acto puntual en Santiago de Compostela.