Los presidenciales con más seguidores falsos en redes sociales

Una empresa de seguridad informática forense y una agencia de reputación de marca analizaron las cuentas de los candidatos a la Presidencia de Colombia y midieron las menciones positivas y negativas.

Ilustración Pixabay / Montaje El Espectador

¿Fans de Facebook ubicados en Pakistán, Iraq, Turquía, India? En las redes sociales hay de todo y esos seguidores de países lejanos fueron algunos de los elementos que causaron curiosidad en la empresa de seguridad informática forense Adalid (que hizo parte de la investigación para determinar si el video del hacker Sepúlveda era un montaje o no) y la agencia de reputación de marcas Loor, quienes desarrollaron un nuevo informe para determinar el porcentaje de seguidores falsos y la percepción negativa o positiva que tienen varios de los candidatos a la Presidencia de la República.

Este nuevo informe —el tercero, según ambas empresas— se realizó entre el 11 de diciembre de 2017 y el 5 de enero el presente año, y en él se utilizaron herramientas tecnológicas para el rastreo del origen de los seguidores, determinar la cantidad de menciones y conocer si estas tenían una orientación negativa o positiva.

Noruega, Bélgica, India, Turquía, Irak, Paquistán, Filipinas, Vietnam y China, entre otros, fueron los países desde los que, según las agencias, se registraron actividades de interacción sospechosas con las cuentas de los candidatos.

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“Decidimos estudiar el comportamiento, entre diciembre y enero, no sólo de la red social Twitter de los pre candidatos, sino que entramos a analizar también sus seguidores en Facebook y además sus menciones positivas y negativas, tanto en los principales buscadores como en los medios de comunicación virtuales”, señaló Paola Méndez, directora de Loor.

Dentro de los resultados del informe causa curiosidad que algunos de los candidatos tengan un 100 % de menciones cuya orientación sea positiva, como Clara López Obregón, Juan Carlos Pinzón o Marta Lucía Ramírez. De hecho, resulta más extraño que Rodrigo Londoño, Timochenko, tenga un 99 % de reacciones positivas frente a un 1 % de negativas.

Méndez explica el resultado de la siguiente forma: el software de análisis de seguidores y menciones analiza, en ese sentido, sólo un 30 % de la totalidad de las cuentas que siguen a cada uno de los candidatos, es decir, no estudia el universo de la conversación en Twitter. Y de ese 30 %, capta el sentido de las menciones y comentarios (positivos o negativos) de las cuentas que sea más influyentes y, de cierta forma, con mayor número de seguidores. En pocas palabras, si usted sigue a Timochenko y hace comentarios negativos contra él desde su cuenta, pero tiene 45 seguidores y, con todo respeto, no tiene mucha relevancia en la red social, está descartado del análisis del software.

Esto tiene algo de sentido, en parte, si se tiene en cuenta el gran mercado de seguidores falsos y robots que funcionan en redes sociales, como Twitter, y que son utilizados para atacar cuentas de los candidatos o volver tendencias algunos temas y lograr ponerlos en las agendas de los medios de comunicación tradicionales. El diario The New York Times, en un artículo reciente, registra que hay cálculos que señalan que cerca de un 15 % de las cuentas activas en Twitter (48 millones de usuarios) “son cuentas automatizadas diseñadas para simular ser personas reales, aunque la compañía afirma que ese número es mucho menor”. 

Los autores del artículo en el diario estadounidense explican que estasn cuentas, que son conocidas como bots, “pueden ayudar a influenciar a las audiencias publicitarias y replantear los debates políticos. Pueden afectar negocios y arruinar reputaciones. Sin embargo, desde el punto de vista legal, su creación y venta están en una zona gris”.