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hace 12 horas

Entregan restos de tres víctimas de la Masacre de El Salado

Los cuerpos de los tres campesinos, que reposaron en una fosa durante trece años, llevaban tres años en poder de la Fiscalía. Las familias estaban a la espera de su devolución.

La masacre de el Salado es uno de los episodios más crueles de la violencia paramilitar. / Daniela Abad
La masacre de el Salado es uno de los episodios más crueles de la violencia paramilitar. / Daniela Abad

Los restos de Judith Margoth Fernández, Néstor Aníbal Tapia y José Manuel Tapia, campesinos asesinados en la Masacre de El Salado (Bolívar) hace 16 años, fueron regresados a sus familiares por la Fiscalía General, informó la Comisión Colombiana de Juristas.

La masacre, perpetrada entre el 16 y el 21 de febrero de 2000 por paramilitares del Bloque sur de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), bajo el mando de Rodrigo Tovar Pupo, alias “Jorge 40”, dejó más de un centenar de víctimas, algunas de las cuales fueron enterradas por sus propios familiares, siguiendo órdenes de los paramilitares.

En los seis días que duró el trágico episodio, se vivieron en el pueblo torturas, casos de violencia sexual, degollamientos, esclavitud, decapitaciones y decenas de asesinatos, que la Fiscalía aseguró en 2008, podrían ascender a más de 100 personas.

Según testigos, los paramilitares usaron motosierras, destornilladores, piedras y tablas de madera para desmembrar a los pobladores. Además de haber saqueado las bebidas alcohólicas de las tiendas de El Salado (Bolívar), violaron mujeres y jugaron fútbol con las cabezas de los decapitados. A raíz de la masacre, al menos 280 personas se habrían desplazado.

De las víctimas que dejaron los 450 miembros de las AUC, 14 fueron encontradas en cuatro fosas comunes en un lote del municipio. Los cuerpos, que tenían signos de tortura y de haber sido degollados, fueron exhumados en 2013.

Sin embargo, la entrega de 9 de los 12 cuerpos exhumados apenas pudo llevarse a cabo en junio del 2015. los cuerpos de Judith Margoth Fernández, Néstor Aníbal Tapia y José Manuel Tapia quedaron en custodia de la Fiscalía, pues las familias exigieron claridad sobre lo ocurrido con los cuerpos incompletos de sus seres queridos.

Las familias Tapia Fernández y Tapia Novoa aclararon que: “solicitamos que los restos de nuestros familiares fueran entregados no porque tengamos claridad de lo que sucedió con ellos, sino debido al desgaste y al daño que ha ocasionado en nosotros la larga espera a que nos ha sometido la Fiscalía”.