Conflicto Israel-palestino irrumpe en Venecia

Julian Schnabel (La escafandra y la mariposa) estrenó 'Miral', protagonizada por Freida Pinto (Slumdog millonaire).

El conflicto israel-palestino irrumpe este jueves en el Festival de Cine de Venecia con el filme ‘Miral', del artista judío estadounidense Julian Schnabel, un retrato tierno de una joven criada en un orfanato de Jerusalén Este que decide luchar a favor de la causa palestina.

Elaborado casi como pinturas, el filme narra la historia de cuatro mujeres, una de ellas Miral, interpretada por la actriz Freida Pinto (Slumdog millonaire), para ilustrar la historia reciente de los palestinos, desde la creación de Israel en 1948 hasta la primera Intifada en 1987.

Basado en la novela autobiográfica de la periodista palestina radicada en Italia Rula Jebreal, el filme de Schnabel, autor de cintas memorables como ‘Basquiat' y ‘Antes que anochezca'  --la biografía del escritor cubano exiliado Reinaldo Arenas--, y 'La escafandra y la mariposa' compite por el León de Oro junto con otras 23 cintas, entre ellas seis realizadas por producciones estadounidenses.

La película se estrenará el próximo viernes en Estados Unidos, al día siguiente de la reanudación en la Casa Blanca de las negociaciones de paz directas entre Israel y la Autoridad Palestina.

"Creo que este conflicto debe terminar lo más rápido posible. No hay razón para que mueran niños de una parte como de la otra", clamó Julian Schnabel, actual compañero sentimental de Jebreal, coguionista.

El artista estadounidense aborda el conflicto en Medio Oriente desde un punto de vista sentimental, más que político, para mostrar la desesperación, la impotencia, la valentía, el dolor y el amor de las mujeres.

Los distintos personajes, entre ellos la fundadora del orfanato que decide transformar su casa para acoger a niños y resistir de esa manera a la ocupación israelí, y la primera mujer palestina que intenta suicidarse con una bomba, retratan las angustias y esperanzas de la gente común.

"No hay una solución militar a ese conflicto. Es como un matrimonio, no es fácil. Pero palestinos e israelíes viven en la misma casa, y tienen que sobrevivir juntos", recalcó Schnabel.

"Es una historia palestina, pero lo fundamental es que quien cuenta la historia es un judío estadounidense", recalcó el cineasta y renombrado pintor, quien dedicó el filme a "todos aquellos que creen que la paz es aún posible".

Mientras la actualidad se impone con sus guerras en el Lido veneciano, el pasado familiar e íntimo resurge en el primer filme en concurso de los cuatro italianos seleccionados.

La primera incursión del actor teatral Ascanio Celestini en el cine con "La oveja negra" resulta un poema triste sobre los 35 años pasados por Nicola en un manicomio.

La infancia pasada con la abuela, las terrificantes visitas a la madre enferma a un sanatorio, la ausencia de afecto de un padre distante son descritos por el mismo Celestini con un lenguaje literario, brillante e imágenes desconsoladoras.

"No quise denunciar la barbarie del manicomio sino hablar de instituciones que enajenan como la cárcel o la escuela", aseguró Celestini, de 38 años, quien reconoce que es un filme "para escuchar más que para ver".

En la segunda jornada del festival, que este año se celebra en condiciones difíciles debido a las obras de construcción del nuevo Palacio del Cine, el cine italiano se presenta con un autor no comercial y muy experimental.