El cine, un medio de transformación social

<p>Por transformar desde 1968 el cine documental, Marta Rodríguez ganó el premio ‘Toda una vida dedicada al cine', otorgado por el Ministerio de Cultura.</p>

Desde su primera película exhibida en 1968, Marta Rodríguez se enfocó en el cine con el fin de representar la realidad del país, empleando el arte como un medio de transformación social.

Chircales, su ópera prima, fue filmada en la capital colombiana en el 66 al sur de Bogotá, donde existían grandes haciendas cuyos dueños arrendaban sus tierras a la población campesina que se refugia en estas zonas suburbanas huyendo de la violencia y que sobrevivía gracias a la producción artesanal de ladrillos.

40 años después ha sido ganadora del Premio Nacional ‘Toda una vida dedicada al cine', del Ministerio de Cultura por haber "vencido circunstancias adversas, incluso antes de que existiera la industria fílmica en el país, logrando consolidar un extenso y valioso testimonio visual de la realidad más marginada de Colombia", tal como expresó el jurado conformado por Alberto Abello Vives, Hugo Chaparro Valderrama y Amparo Sinisterra de Carvajal.

Paula Marcela Moreno, Ministra de Cultura, dijo que el "premio es el reconocimiento a una mujer que a través de su obra ha defendido a los marginados y a los olvidados en nuestro país. Marta le dio imagen y sonido a la dura realidad de las comunidades indígenas y afrodescendientes, a las mujeres trabajadoras y a los habitantes de los barrios marginales en las grandes ciudades".

Rodríguez viajó a Barcelona en 1951 con la intención de estudiar filosofía, pero finalmente escogió sociología, pues España estaba en la época franquista. Siete años después regresó a Colombia para continuar los estudios en Sociología.
Mezclando la antropología, la sociología con su estilo y su técnica, esta cineasta transformó el cine documental en América Latina al mostrar la realidad del país.

 

últimas noticias