Sean Penn, Jim Carrey y Benicio del Toro: los 3 chiflados

Los tres actores harán parte de la comedia de los hermanos Farrelly.

El proyecto comenzará a desarrollarse una vez que Penn, que no ha trabajado en una comedia desde We're No Angeles de 1989, finalice el drama ‘Cartel'.

El reciente ganador de un Oscar por su papel protagonista en Milk, el segundo en su carrera, interpretará a Larry Fine, un personaje que junto a los hermanos Moe y Curly Howard hicieron furor bajo el apelativo de ‘Los tres chiflados' entre las décadas de los 30 y los 70 por su humor inverosímil y exagerado.

Robert y Peter Farrelly negocian con el caricaturesco Jim Carrey su participación en el filme como Curly Howard, mientras que Benicio del Toro suena para encarnar al taciturno líder del grupo, Moe.

Metro Goldwyn Mayer, MGM, tiene previsto iniciar la producción de la película en otoño con vistas a estrenarla en 2010.

El proyecto fue originalmente propuesto para los estudios Columbia, responsable de la realización de los cortometrajes de los Stooges durante los años 30, pero en 2001 C3 Entertainment, propietario de los derechos del trío cómico, vendió la licencia para hacer el filme a Warner Brother con la idea de que los Farrelly escribiesen y dirigiesen la película.

Finalmente, Warner dejó que su licencia caducase y MGM recogió el proyecto con los Farrelly a bordo.

Los éxitos de ‘Los tres chiflados', entre cortos, largometrajes y dibujos animados, siguen aún en emisión en 30 países.

Jim Carrey es un viejo conocido de los hermanos Farrelly, con quienes ha trabajado en Dumb & Dumber y Me, Myself & Irene.

Robert Farrelly se refirió al guión de ‘Los tres chiflados' como Dumb, Dumber & Dumbest, en alusión a su disparatada película protagonizada por Carrey y Jeff Daniels.

El filme no fue concebido como una biografía sino como una recreación de las historias que hicieron famosos a esos personajes.

La historia comenzará con los Stooges viviendo en un orfanato, lo que implicará la utilización del efecto visual empleado en ‘El curioso caso de Benjamin Button' para situar las cabezas de hombres adultos en cuerpos de niños.