Para conectar con el cine local

La mayoría del cine latinoamericano sólo puede verse en el circuito de festivales y muestras. Distribución y mercado son los grandes retos para salir del aislamiento.

Luis Ospina recibiendo el premio del jurado en el Festival Internacional de Cine de Cartagena por su película “Todo comenzó por el fin”. / Cortesía Ficci
Luis Ospina recibiendo el premio del jurado en el Festival Internacional de Cine de Cartagena por su película “Todo comenzó por el fin”. / Cortesía Ficci

En 2013, Alberto Barbera, director del Festival de Venecia, decía que el futuro del cine no estaba en China, sino en América Latina. Y sí, probablemente en esta parte del mundo se está haciendo el mejor cine. Pero la celebración no es total al comprobar que los esfuerzos de muchos talentos se quedan sin un público amplio en su propio país y en el contexto regional. La mayoría de este cine sólo puede verse en el circuito de festivales y muestras. Distribución y mercado son, pues, los grandes retos para salir del aislamiento.

Consciente de la situación, nace Retina Latina, una plataforma digital de difusión y promoción del cine latinoamericano. Con carácter público y acceso gratuito, su importancia, a mi modo de ver, puede sintetizarse en tres aspectos: primero, el cine latino merece ser visto por un público amplio, tiene la calidad, los premios, nos representa e identifica. Y requiere que su impacto se extienda y siga vigente más allá de los premios y festivales. El cine es la mejor forma de integrarnos como continente al compartir nuestras historias.

En segundo lugar, este portal no es un esfuerzo aislado sino que parte de seis entidades cinematográficas de América Latina: Conacine de Bolivia, Cncine de Ecuador, el organismo audiovisual de Perú, Imcine de México, el Icau de Uruguay y la Dirección de Cinematografía del Ministerio de Cultura de Colombia en la coordinación y secretaría técnica. Se cuenta además con el apoyo del BID y con Proimágenes Colombia como organismo ejecutor. Y en tercer lugar, Retina está planteada como una estrategia de largo alcance.

Se lanzó en marzo de este año en los festivales de Cartagena y Guadalajara y ya tiene 8.500 usuarios registrados y más de 60.000 visitas. Hasta ahora la oferta incluye 45 largometrajes, 28 cortos de ficción y documental de seis países, entre clásicos y cine reciente: La mansión de Araucaíma, El páramo, Silencio en el paraíso, Los colores de la montaña, La Sirga y La Playa D.C. son algunos de los títulos nacionales disponibles. El objetivo es abrir un diálogo entre directores emblemáticos y las nuevas generaciones. Por ejemplo, de México puede accederse a clásicos como Una cita de amor, de Emilio El Indio Fernández, y El imperio de la fortuna, de Arturo Ripstein, y el corto de animación De cómo los niños pueden volar, del joven realizador Leopoldo Aguilar. Es grato encontrar también películas recientes y valiosas, como la uruguaya El lugar del hijo, de Manuel Nieto.

Hasta el momento, la oferta incluye distintos ciclos curados sobre cine colombiano, mexicano, una selección de los 10 años de DOCTV y el actual Ciclo Cine y Música: Las películas latinoamericanas cantan y bailan. Este portal, fundamental para la circulación y la memoria del cine de la región, ofrece además noticias, festivales, premios, entrevistas, crítica e información relevante y contenido multimedia complementario. Hasta ahora, los espectadores colombianos vienen encabezando la lista de mayor número de visitas y Argentina alcanzó el segundo lugar. La soñada integración latinoamericana es posible gracias a las imágenes en movimiento. La invitación está abierta: www.retinalatina.org.

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