“El cine no miente”

El estadounidense da voz a un personaje de ‘Monsters University’. Aquí recuerda su carrera y dice que ya no piensa en ganar un Óscar.

Billy Crystal en una de las sesiones de grabación de la película ‘Monsters Inc.’. / Disney Pictures
Billy Crystal en una de las sesiones de grabación de la película ‘Monsters Inc.’. / Disney Pictures

En los viejos tiempos, a los dibujos animados se les agregaba el sonido de los personajes cuando todo estaba terminado. Pero desde que empezaron a contratar famosos para las voces, el proceso cambió por completo. Ahora, justo después de terminado el guión los actores graban la voz para generar un personaje que los dibujantes después ilustran. Es por eso que detrás del principal protagonista de Monsters Inc. está nada menos que Billy Crystal. Y si en la nueva película, Monsters University, quisieron contar el principio de la historia, nosotros viajamos especialmente hasta los estudios Pixar, en San Francisco, para entrevistarlo a propósito del comienzo de su “animada” historia.

Crystal nació el 14 de marzo de 1948 en Long Island, Nueva York. Cuando su padre falleció, él trató de colaborar en casa trabajando como comediante, aunque soñaba con ser jugador profesional de béisbol. Así fue como también consiguió una beca en la Universidad Marshall de West Virginia.

Pero el programa universitario de béisbol se suspendió el primer año y Crystal volvió a Nueva York. Por el fracaso en el béisbol se inscribió en el programa de teatro de Nassau Community College. Luego entró a la Universidad de Nueva York para estudiar dirección de cine y TV. Incluso trabajó un tiempo como maestro, hasta que consiguió volver a la comedia, imitando a Muhammad Ali.

Se mudó a Hollywood en 1976 y en menos de un año hizo historia, interpretando el primer personaje gay con continuidad en TV, Jodie Dallas, de la comedia Soap. Pasó al cine con Running Scared (1986) y Throw Momma from the Train (1987), antes de los éxitos de Harry y Sally, City Slickers y Analízame. Después se convirtió en presentador de los Óscares en 1990.

En vez de continuar con la historia de la animación Monsters Inc., la nueva película, Monsters University, retrocede en el tiempo para contar cómo se conocieron los monstruitos Mike Wazowski y James Sullivan, con una amistad que no siempre fue tan amigable. Mientras el monstruo azul (con la voz original de John Goodman) venía de una familia de famosos, el monstruito verde (con la voz de Crystal) corre peligro de quedar afuera de una universidad donde tratan de aprender a asustar.

¿En qué momento se dio cuenta de que podía hacer reír a la gente?
Muy temprano, a los tres, cuatro o cinco años.

¿Tan jovencito?
Ah, sí, sí. Imitaba a mis familiares. Y en las obras de teatro de la escuela siempre estaba improvisando. Sabía que me gustaba, me sentía cómodo hablando en frente de cientos de personas. Siempre estaba actuando, especialmente cuando llegaban familiares a casa. No veía la hora de hacer algo divertido para ellos. Con mis dos hermanos teníamos un acto especial, hacíamos comedias juntos. Teníamos una energía increíble, era muy gracioso. En realidad, siempre supe que quería ser comediante.

¿Sus primeros éxitos tuvieron que ver con un personaje latino?
(Risas) Es cierto, imitaba a Fernando Lamas en Saturday Night Live. Había creado un personaje que se llamaba Fernando y conducía un programa desde una cabina llamada Fernando’s Hideaway (El escondite de Fernando), donde entrevistaba a famosos, todo improvisado. Tenía una hermosa peluca blanca y un saco como el que usaba Lamas.

¿Y cuándo se dio cuenta de que había logrado el éxito que buscaba?
Cuando salió Harry y Sally. Fue todo muy de golpe, me convertí en protagonista. Y desde aquel entonces tuve que comprobar que valía, para que la gente quisiera verme en cine, porque el cine no miente. Hay que ser bueno.

¿Cuándo se dio cuenta de que la actuación era su destino?
Cuando estaba en la universidad, en Nassau Community College; allí tenían un departamento de teatro fantástico. Y ahí empecé a hacer obras de teatro, musicales, incluso dirigí algunas producciones. Nunca he dejado de trabajar como actor desde aquel entonces.

¿Y es verdad que tuvo a Martin Scorsese como profesor?
Sí. Bueno, tampoco era Martin Scorsese en ese entonces (risas), no era como lo ves hoy. Era un hippie con pelo largo hasta los hombros y una larga barba, lentes gruesos como los de mi abuelo y trabajaba como profesor de cine en la Universidad de Nueva York. Era un estudiante graduado que daba clases de producción y también historia de cine. Yo estaba en las dos clases. Era muy intenso, como ahora, muy perfeccionista. Y era muy duro con los estudiantes de cine, esperaba que tuvieran la misma pasión que él.

¿Esa fue la misma época en que conoció a su esposa?
No. La conocí antes, recién había terminado mi primer año de la universidad. Quería jugar al béisbol y no funcionó. Me transfirieron a otra universidad, donde la conocí durante un campamento.

¿Es verdad que ella fue su primera y única novia?
Sí. El martes 4 de junio cumplimos 43 años de casados. Y estamos juntos desde 1966.

¿Siente que es su mejor amiga?
Por supuesto.

¿Cómo reaccionó cuando supo que sus hijas querían estar en Hollywood?
Primero me preocupé, porque sé que es algo difícil. Y más para los hijos. Una de ellas es directora y Jenny, la mayor, es actriz. Le va muy bien, pero hubo veces en que entró en una audición y el director le dijo: “Me encantaría que tu padre también pudiera estar en esta película”.

¿Qué clase de puertas abre la fama, en la vida real?
La fama es algo muy extraño. No sé cómo describirla. No es algo que les llega a todos, ni siquiera a los que son realmente buenos. No sé, tiene algo muy misterioso. Si de pronto estás en algo que es bueno y logras mantenerte, haciendo mucho más, llega la fama. Pero no debería ser nunca el sueño de nadie. El verdadero objetivo es ser bueno.

Además del principio de la historia de ‘Monsters Inc.’, usted escribió una autobiografía.
Sí, va a salir en Estados Unidos el 10 de septiembre.

¿Podríamos saber los mejores secretos que piensa develar?
El libro cuenta diferentes momentos de mi vida y algunos problemas por los que pasan los hombres cuando envejecen. Pero lo mejor que puedo contarte es que trata sobre temas como el insomnio o la memoria. También hay temas polémicos como el sexo y la diferencia en el sexo entre un joven y un adulto. Es bastante gracioso, compara la época en que teníamos 23 años y ahora que tenemos 65.

¿Alguna historia sobre los Óscares?
Bueno, hay algunos momentos en el escenario del Óscar que me dieron muchas satisfacciones. La época en que presenté la ceremonia fue maravillosa. Fueron nueve veces y escribí sobre la gente que realmente aprecio y también un par de enamoramientos que tuve.

¿Quién?
Hay una historia muy graciosa en mi biografía sobre Sofía Loren y yo. Sobre un affaire que tuvimos.

¿Pero antes no dijo que su esposa había sido su única novia?
Sí, pero cuando pasó yo tenía 13 años. Por eso es tan gracioso. Y cuando la volví a encontrar en los Óscares, me sentí mal por eso (risas).

¿Podemos imaginarlo conduciendo los Óscares de nuevo?
No.

La última vez que lo hizo, nadie lo esperaba y sin embargo aceptó.
Sí, bueno, se quedaron cortos. Y me pareció bien.

¿No cree que se lo piden porque saben que lo hace bien?
Bueno, sí, supongo... gracias. Pero hay otras cosas que realmente quiero hacer ahora que el tiempo es tan precioso para mí. Quiero hacer cosas que nunca hice.

¿Le gustaría volver a la ceremonia de los Óscares como un ganador?
Ya no pienso en eso.

¿Alguna vez lo pensó?
Sí. Yo estaba por presentar la ceremonia justo después de que salió Harry y Sally. La noche antes de anunciar las nominaciones estaba viendo las noticias por televisión y un crítico de cine muy popular nombró a los que definitivamente podían ser nominados. En la quinta opción, me mencionó a mí, con Harry y Sally. Y yo me comí la carnada, como si fuera un pez. Nunca lo había imaginado. Ni siquiera me acuerdo quiénes eran los otros cuatro nominados. Y a las cinco de la mañana, cuando anunciaron las nominaciones, mi teléfono nunca sonó. Y pensé: “Ay, ¿Por qué habré comprado esa ilusión?”. Aquella fue la única vez que me sedujo el Óscar. Eso no es bueno.

Con tantas voces famosas en los dibujos animados, ¿por qué no hay una categoría en el Óscar como “Mejor Voz”?
¿La mejor voz de un actor? Es una buena idea, “mejor interpretación en un dibujo animado”. Después de todo, somos nosotros quienes creamos el personaje, antes del dibujo animado.

En Latinoamérica, su voz del personaje de Mike Wazowski aparece en español, traducida por otro actor. ¿Alguna vez escuchó su actuación... en español?
No, nunca la escuché. En un tiempo escuché la que hacían en Japón, y el famoso que me doblaba en Italia murió hace un par de años. También escuché al actor que me dobla en Alemania. Pero el japonés es el más gracioso.

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