Lecciones de vida de una madre valiente

Ya está en cartelera"Philomena", la nueva producción cinematográfica del director británico Stephen Frears.

Una madre que busca a su hijo. Un periodista que se interesa por contar la historia de esta madre y termina ayudándola a encontrar a su hijo. Un hijo que también quiso saber la verdad. Un relato aparentemente sencillo pero lleno de matices.

50 años atrás, Philomena, una mujer irlandesa, fue enviada a un convento por haber cometido el peor de los pecados: quedar embarazada sin estar casada. Allí fue obligada por las monjas a dar a su hijo en adopción. Ella sufrió en silencio. Nunca le contó a nadie lo que había sucedido. Prefirió guardar el secreto y solo mucho tiempo después decidió hablar. Cuando lo hizo, tuvo miedo, quiso retractarse pero finalmente se arriesgó, viajó a Estados Unidos y descubrió la verdad. No juzgó a las monjas, entendió que ellas habían actuado guiadas por los preceptos de la Iglesia y, en la sensatez encontró el arma perfecta para reconciliarse con ese pasado tortuoso. Pudo vivir tranquila y en paz con los demás, sin rencores ni odios.

Aunque en algún momento dudó, ella terminó por convencerse de que su historia debía ser conocida por el mundo entero. Su relato serviría de ejemplo para otras madres que estuvieran pasando por la misma situación.

Dos maneras distintas de ver el mundo —una del periodista, otra de la madre— se unen para alcanzar un mismo objetivo. "Philomena" es una película que cuestiona creencias y pone en tela de juicio instituciones. El periodista jamás imaginó escribir una historia de interés humano. La madre tampoco pensó que alguien pudiera darle importancia a un tema que parecía archivado.

Basada en hechos reales —la vida de Philomena Lee—, esta cinta, con un poco de humor y sutileza, se adentra en el macabro fenómeno de la venta de niños irlandeses a familias estadounidenses en los años 50. Un drama que pone a reflexionar al espectador y le exige sacar sus propias conclusiones.