"Nebraska", "road movie" melancólica de Alexander Payne

El recorrido en blanco y negro de un padre y su hijo por paisajes rurales de Estados Unidos fue presentado en Cannes.

Will Forte, June Squibb, el director Alexander Payne, y los actores Angela McEwan y Bruce Dern posan en Cannes.
Will Forte, June Squibb, el director Alexander Payne, y los actores Angela McEwan y Bruce Dern posan en Cannes.Afp.

Una "road movie" en blanco y negro de Alexander Payne, "Nebraska", que narra el recorrido de un anciano padre y su hijo por paisajes rurales de Estados Unidos para cobrar un supuesto premio de lotería de un millón de dólares provocó cálidos aplausos el jueves en el Festival de Cannes, donde se perfila como una seria aspirante a la Palma de Oro.

El premio de lotería es por supuesto un timo, pero sirve de excusa para esta aventura entre un padre y un hijo, que arranca en el estado de Montana, cuando el viejo, alcohólico y con demencia senil (Bruce Dern) se empecina a viajar aunque sea a pie a Lincoln, Nebraska, para cobrar el premio.

Uno de sus hijos, un vendedor de equipos musicales interpretado por Will Forte, lo acompaña, y en el camino se detienen en el pueblo natal del padre, donde creen que se ha convertido en un millonario. Y el hijo se convierte tiernamente en su cómplice.

Esta película, de corte clásico, del realizador de "Los Descendientes", protagonizó una jornada intensa en Cannes, al coincidir con la excelente "La Vida de Adèle", de Abdellatif Kechiche, el autor de "Cuscús", que narra en tres horas - que no se sienten- el despertar sexual de una adolescente que se enamora de otra mujer, una pintora de cabello azul.

La actriz Adèle Exarchopulous y Léa Seydoux protagonizan el sexo más intenso y gráfico que se haya visto en las pantallas de Cannes. Y además, lo hacen sin trucos. "Nos sentimos muy libres", dijo la joven actriz en Cannes, al hablar de las intensas secuencias sexuales.

Pero el realizador se sumerge no sólo en el deseo físico y la pasión de sus heroínas sino que explora sobre todo su mundo emocional, con una maestría y sensibilidad que han convertido este filme en otro serio aspirante a la Palma de Oro.