La película hecha con un iPhone 5 ya está en Bogotá

Proyectada en el Festival de Sundance 2015 y ahora en el marco del Festival de cine independiente de Bogotá, llega el filme que propone una nueva manera de hacer cine.

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¿Cuánto vale hacer una película? Las cifras cambian según el resultado que se desea esperar, y con resultado entendamos la forma del producto no el contenido.

Hollywood invierte sumas de dinero que no son proporcionales a las ideas que fundamentan sus propuestas cinematográficas. Inversiones en extravagantes efectos, sonido impecable y procesos de iluminación que dejan a la vista películas elaboradas en su estuche pero vacías de temáticas. Los puntos comunes y el rencauche de historias inundan las salas de cine. ¿Qué se necesita para crear una buena película? Eso es cuestión de gustos, definitivamente, pero lo técnico a pesar de ser un aspecto fundamental pasa a segundo plano cuando la historia posee la estética y peso necesario para soportar instrumentalismos.

Un ejemplo de esto es “Tangerine” una película dirigida y producida por Sean Baker que fue proyectada en el Festival de Sundance 2015 y en la que se utilizaron únicamente 3 iPhone 5s. Ahora este filme está en Bogotá en el Festival de cine independiente y su director habló en la ciudad del proceso de creación de la cinta.

Hollywood muestra la vida de los ricos y famosos de Los Ángeles, el resto de historias no entran en su visión, por eso el cine independiente es tan valioso porque recupera el valor de las historias normales”, aseguró Baker durante su estadía en la ciudad.

“Tangerine” cuenta la historia de dos transexuales en Los Ángeles que sufren una ruptura amorosa porque uno de ellos va a la cárcel y al salir se da cuenta que su pareja le ha sido infiel, emprende después de su sorpresa un viaje por toda la ciudad para hacerle “pagar” por su traición.

La mayoría de películas caen en sitios comunes con los transexuales y la comunidad gay en general. Yo quería demostrar que hay temas universales, que les pasa tanto a gays como heterosexuales y que comprenden toda la humanidad”, relata Sean Baker. “La industria del cine es difícil pero siempre hay espacio para las buenas historias. En los 90 uno podía hacer máximo un corto y tenías que tocar muchas puertas para mostrarlo, ahora puedes hacer muchísimos y el internet te brinda la posibilidad para que todos lo puedan ver”.

Cuando terminó la entrevista Baker cerró con que lo único que pueden hacer los jóvenes que quieran producir cine es arriesgarse a entender el mundo de manera diferente a como no lo presentan en la televisión.